jueves, 4 de julio de 2013

palabras de la moderadora

He estado moderando las publicaciones de Palabras...Curso de Periodismo del Programa Integral para la Persona Adulta Mayor de la UCR. Una tarea agradable, entretenida, aún si las críticas van y vienen.
Todos y todas tenemos historias que contar, opiniones para compartir y eso hemos hecho en este curso. Los invito a continuar, envien sus comentarios y textos para publicarlos.


Giselle García

lunes, 1 de julio de 2013

TIEMPO DE OPERA


por Lia Ferreto.
Recibo un grueso libro, lleno de pentagramas, nuevo, recién fotocopiado, mis brazos con dificultad lo sostiene, mis ojos llenos de avidez pasan sobre sus complicadas páginas, mientras mi corazón late acelerado y mi alma comienza de nuevo ese viaje de enamoramiento ciego, que la producción de un nuevo montaje de ópera produce. Un viaje conocido, pero siempre nuevo.
Cada puesta en escena de una ópera, aunque se haya cantado anteriormente, es siempre una obra distinta, su director escénico será quién le de el matiz correspondiente, los solistas que ésta vez harán gala de sus talentos, pondrán su nota personal y el grupo que conforma el coro, con todas sus variantes, serán quienes a mi lado, darán o no, la talla requerida para que la maravilla de nuevo sea presente.
Así hemos sido convocados un 24 de abril. Firmamos una hoja que dice que se nos ha entregado esa partitura. Entramos al salón de ensayos, que ahora luce mas vacío; de todos los integrantes que conforman el CSN, solamente 50 miembros hemos sido elegidos. Nos miramos y nos reconocemos, pues es siempre misteriosa la selección de éste grupo, pero éste día finalmente nos vemos y así podemos medir la fuerza que éste tendrá. Cuántas mezzos somos?? Nos sonreímos felices y agradecidas. Son muchas las personas que deseaban participar, pero somos nosotras las elegidas. Sabemos que nos toca hacer buena química entre todas, una base adecuada para poder funcionar bien, entre tantas posibilidades de tener roces y querellas. Nuestro maestro nos recibe sonriente y comienza a explicar algunas cosas técnicas sobre la música, el tiempo real que tendremos de aprenderla, porque es mucha, tal vez nos explique algo sobre el momento histórico en que fué escrita, pero mas que nada, nos recordará el compromiso que estamos adquiriendo, pues no se trata solo de ensayos, se trata de leer al respecto, de conocer a fondo que sucede en el melodrama que se desenvuelve, de estudiar mucho en nuestras casas, de oir varias versiones si es posible, de empaparnos, de absorver su intensidad. Ésto es teatro. Es Ópera.
El lunes siguiente, ya un compañero me lleva las grabaciónes de ambas óperas. Esta vez toca Cavallería Rusticana y Pagliacci. Las llevo en mi carro. Y comienza mi estudio. Cavallería suena una y otra vez, sin parar, mientras yo ando por ahí en mis rutas, por las calles, en mis mandados, en los quehaceres normales de mi vida. El CD, sin detenerse, comienza su labor de mostrarme su música, su contenido, logrando que mis oídos se vayan acostumbrando a todo lo que ahí está grabado.Todo es nuevo y desconocido. Reconozco poco a poco, según transcurre el tiempo, ese coro recién aprendido, pero es casi imposible tratar de seguirlo, son tantas las voces que se entremezclan, que difícilmente logro saber cuál de todas será la que me toca cantar. Y en mi casa, pongo la grabación del ensayo que hice en mi celular, mi voz suena estridente, pues el aparato lo tengo muy cerca de mi cada noche al ensayar, pero ahi queda registrado todo el trabajo minucioso, las voces de mis compañeras, y el ensamble que luego del receso se hace con el resto de los compañeros. Cuánto me divierto con los comentarios jocosos a mi alrededor, o cuando uno se equivoca y suena una nota para abajo o para arriba, desafinando el resto del equipo, y todo el grupo hace bromas y ríe, o le damos un doble sentido al texto que es en italiano, pero que en español, parece decir otra cosa. Todo ésto queda en las grabaciones. Además de los gritos y regaños de nuestro maestro. Oir luego ésto en casa, es una forma de seguir disfrutando los ensayos. Son a veces tan jocosas esas partes, que aunque ya conocidas, cuando se vuelven a oir, me hacen reir de nuevo.
Cualquier día suena el teléfono y una conocida voz de la Compañía Lírica Nacional, contesta mi saludo; si, ya está listo mi vestuario por lo que me dan cita para ir a hacerme la prueba. Bajo un aguacero sin igual, ese día que me citan, llego al salón donde varias mujeres están afanadas en la confección de todo el vestuario. Son caras muy conocidas,  bellas personas que a través de tantos años, permanecen aún en éste sitio, haciendo maravillas con sus manos, con su ingenio, creatividad, interpretando lo que cada diseñador lleva en sus esbozos. Fabrican nuevas piezas, reciclan otras, divirtiéndonos juntas cuando reconocemos aquel traje que usamos en otra obra, ahora totalmente renovado. Ellas están a cargo del vestuario no solo del coro, sino de todo el elenco de solistas, que como en éste montaje son tantos. Estarán luego disponibles cada día de función, corriendo tras bambalinas, solícitas ante cualquier percance, armadas de hilos, tijeras, agujas, gacillas, y cualquier otra cosa que consideren necesaria. Estarán igualmente sometidas a las presiones que les brinde el diseñador de vestuario del momento, así como también de los aires de divas de algunas solistas que pasan por nuestro teatro.
Terminamos ensayos de Cavallería. Seguimos ahora con Pagliacci. Cambia la música dentro de mi carro, y las nuevas grabaciones de ensayos, ahora llenan el espacio de mi casa. El reto es ahora mayor, el tiempo se acaba, los coros de ésta ópera son de verdad complicados. Se nos agotan las fuerzas y el desaliento es colectivo. Pagliacci está a punto de darnos una derrota. Unas pocas palabras de nuestro director, justas y precisas, hace que demos un giro inesperado. El reto se transforma en gozo. El apoyo surge, el aprendizaje se vuelve mas ligero. Aquella música de repente se entiende, hay un sentido, el drama que se desarrolla en la obra, cobra vida. Y esos complicados coros, ahora asumidos, comienzan a oirse seguros, bellos, vibran con nosotros.
El insomnio que muchos tuvimos en un momento del aprendizaje, donde sin parar los sonidos se repetían hasta el cansancio en nuestras mentes, por fin ha cesado.
Y así sin darnos cuenta, nos encontramos ya reunidos en nuestro salón de ensayos, director musical, solistas, coro de niños y nosotros. Ahora si, ésta es la hora de la verdad. El director musical que nos dirigue ésta vez, no es conocido precisamente por ser amable. Nadie queda excento de sus comentarios un tanto duros, o cínicos o sencillamente groseros. Pero aún así, el coro va dando la talla, se va puliendo y respondiendo paulatinamente a las nuevas exigencias. Nuevos "tempos", nuevas dinámicas, distinta interpretación. Si, es ópera, y todo deberá ser perfecto. O casi.
El  8 de junio entramos por primera vez al teatro. El primer intento de escenografía está puesta en el escenario. La primera fotografía de ésto, es de rigor.Hay una magia indescifrable cuando entro al teatro y miro lo mucho o poco que han colocado en escena. Un suspiro sale de mi alma. Y un sentimiento de inefable bien me envuelve. Teatro. Ópera. Utilería. Vestuario. Pelucas. Maquillaje. Es realmente mágico.
Ahora son tres directores. El escénico, el musical y nuestro maestro de coro, quién solo sacará las uñas, si algo en contra nuestra, debe ser defendido. Pero está ahí siempre, atento a nuestro desempeño, repasando partes complicadas con éstos o aquellos. Pero la mayor guerra se desenvuelve entre los egos del escénico y el musical. Las cosas que se oyen, las cosas que se ven.
EL martes 11 se presenta la orquesta. Mas complicado, pero mas hermoso. Los solistas buscan cómo dar lo mejor de si mismos. Los niños que participan están muy emocionados. Dichosos ellos, que desde ahora pueden atesorar recuerdos de su paso por los escenarios.
Llega el momento de ensayar sólo una obra. Ahora la escenografía es casi completa. Al día siguiente, se pasará la otra. Los grupos de solistas principales cantarán sus roles alternándose.
El viernes 14 nos hacen entrega de los vestuarios. Corremos escaleras arriba, donde nos han improvisado los camerinos, formados con sendas cortinas, donde nos apretujamos las mujeres, tratando de quitarnos la ropa y ponernos el vestido correspondiente al ensayo de ésta noche. El nerviosismo nos ataca. Que ésto no me queda. Que ésto no me gusta. Que ésto se me ve mal. Y los pasillos del teatro se llenan de grupos donde mas de una cámara hace las incontables fotografías que tanto amamos coleccionar. La alegría sobresale sobre cualquier asunto menos grato. Siempre sucederán cosas de esas que mejor no repetirlas, de esas que hacen murmullos entre bambalinas, de las que nadie quiere ser protagonista. Los celos, el deseo de sobresalir, de robar cámara, de ser reconocidos están ahora a la orden del día. Quién está excento ??. Es parte de nuestra naturaleza, somos personas con todo nuestro encanto y nuestras deficiencias. Pero de ésto se trata la vida.
El lunes 17, ah...el primer ensayo con público, hemos estado en el teatro al menos hora y media antes de la función, para pasar ante las ágiles manos de estilistas y maquillistas. Nuestro público está conformado por nuestros amigos y familiares. Nos han dado dos tiquetes para éste día o para el día 18, que será el segundo ensayo con público. Un ensayo con público supone cierta informalidad, donde todo es posible, cualquier director podría detener el ensayo, corrigiendo alguna escena o alguna parte musical, podría hacer repetir algo que desea escuchar de nuevo, mostrarse poco amable, con cualquiera en escena o con alguno que conforma la orquesta. La gente acude vestida de forma casual. Pero nosotros en el escenario, estaremos vestidos, peinados y maquillados, lo mas fielmente posible según se nos ha indicado. Es un ensayo, una prueba ante el público, donde las personas encargadas del diseño de vestuario, quién ideó la escenografía, el que está a cargo de las luces y otras cosas mas, verán si funcionan realmente. Éste día cantará el elenco principal, el día 18, el segundo elenco. Y cada grupo que no canta estará también presente, por cualquier eventualidad y deba sustituir a su compañero, pero también, porque estarán dando apoyando al resto.
Martes 18. Segundo ensayo con público. Hay mas nerviosismo entre todos los del coro. Se nos dan mas indicaciones sobre ese pasaje musical y aquel otro que debemos corregir, el director escénico no le gusta cómo se ve la salida a escena en ésta parte, corrigue cómo nos hubicamos en ésta otra, el director musical nos pide mas enfoque, mas proyección, el director del coro consigue darnos mas seguridad. Y lo último, el rol principal, que lo cantaba un reconocido costarricense, queda vacante. Ha tirado " la toalla " , se nos dice. Oh, un percance nuevo para mi, que un solista abandone su papel, dos días antes del estreno. Ha sido un ensayo casi perfecto, casi al final, el director musical, detiene el ensayo y nos hace repetir la escena. El público al final, nos regala un generoso aplauso.
La Función de Gala. Flota sobre todo el Teatro Nacional una nube de suave tono dorado,20 de junio, presagio seguro de que es el día del estreno. La gente que éste día acudirá, vestirá sus mejores galas, como en los viejos tiempos. Dentro del teatro, la actividad es febril. El panorama interno ha cambiado bastante. Hermosos ramos de flores se miran ahi, en un lugar adecuado, pues serán entregados a los solistas al final de la función. Las personas que trabajan internamente, también visten glamorosos, pues es posible que deban atender alguna entrevista para la prensa o la televisión. Las cámaras de canal 13, están listas desde tempranas horas de la tarde. Ésta función será grabada y transmitida en los próximos días. El fotógrafo oficial del Teatro, capta imágenes nuestras mientras somos maquillados, o en distintos momentos previos a la función. Hoy los directores, se nos acercan, nos apoyan, pero siempre recordando lo que cada uno espera en éste día de nosotros. Los solistas que hoy debutan, amigables posan con nosotros ante las innumerables fotos que tantos solicitan. Hoy dedicamos un homenaje a la Directora de la Compañía Lírica, quién después de desempeñar su puesto por tantos años, se pensiona. Momento lleno de emociones. Gracias Isabel.
Y empieza la función. El telón se abre, y cuando entro a escena, observo de cerca a ese público espectante. Se canta, se actúa. El público interrumpe con sus aplausos. Una ópera. Luego la otra. Se siente alegre la función. Al final, el teatro vibra ante los vivas y los aplausos. Saludamos reiteradamente. Las flores han sido entregadas. Y finalmente, el telón se cierra. El señor Patrón de la Rueda, quién estuvo a cargo de la dirección musical, baja las manos gritando un emotivo " yes "....lo logramos ¡¡. Y ahora es el momento de los abrazos, felicitaciones, de las risas , de la alegría extrema, se logró el cometido. Llegamos. Lo logramos.
Seis funciones mas.
Tiempo de ópera. De magia. Soy muy afortunada, he recorrido de nuevo el camino maravilloso de ser parte de otra puesta en escena. GRACIAS A LA VIDA.