miércoles, 29 de octubre de 2014

Un latido




Cuántas veces hemos oído en nuestros diálogos cotidianos decir que tal o cual persona tiene mal corazón o no tiene sentimientos…. O también cuando damos un consejo solemos decir tienes que escuchar la voz de tu corazón….. Pero no es cierto los pensamientos los deseos los sueños y los fracasos están en nuestra mente el corazón no sabe nada ni le interesa él es solo vida, por el respiramos andamos y funciona nuestro cerebro, si nuestro cuerpo vive es por él, sí nos falta una parte del cuerpo y el sigue latiendo estamos vivos si las neuronas mueren seguimos vivos, pero si él se para ahí estamos listo, bueno mejor es decir hasta allí hemos llegado ya solo somos materia, en dos palabras estamos muertos.
Por eso hoy no les voy a hablar de mi corazón, parece que según la última revisión está en perfecto estado. Y doy fe de ello porque si aprieto los dientes y cierro los ojos siento los latidos en mis oídos como un retumbar bum, bum, sin mayor problema.
Quiero contarle de una gran experiencia de vida que he tenido. He visto una pantalla de tv. Con un gran agujero negro y en él una pequeña bolita blanca más que bolita como una mandarina informe que a veces estaba quieta y otras se movía levemente hacia un lado u otro. Esa cosita podía parecer cualquier cosa no tiene forma no tiene color está allí semi quieta flotando en esa oscuridad, es simplemente un feto, como no tiene forma como no es nada dicen que se puede interrumpir su crecimiento ni tiene mente no siente no tiene ojos no ve, no tiene manos no puede defenderse ni pies para huir, se puede eliminar tranquilamente sin problemas……. Nada pasa no se ha perdido nada…. Pero es mentira esa cosita blanca que flota sin forma tiene un corazón y si tiene un corazón está viva. Yo he escuchado los latidos de ese corazón si la cosita estaba quieta se sentía más levemente si se movía más fuerte , sonaba exactamente como cualquiera de nuestros corazones, con el mismo ritmo, luego está vivo, y si se elimina, hemos asesinado a un ser humano que tiene los mismos derechos que cualquiera de nosotros. Por eso digo que el corazón es vida solo su propia muerte lleva a la nuestra.
Es un sentimiento inenarrable sentir antes de que seamos siquiera un feto el corazón ya esté vivo enseñándonos a vivir. Es lo más hermoso que se puede sentir en nuestra vida el escuchar ese latido y saber que aquella bolita esta ya viva, que va a crecer y será nada más y nada menos que un nuevo ser humano
Por eso yo estoy contra el aborto y respeto todo lo que tenga vida, esa bolita informe si Dios lo permite será dentro de unos meses mi nieto o nieta y ese corazón será desde ahora el que cada vez que lo escuche renueve en mi la ilusión y la esperanza de un nuevo amanecer y una nueva lucha y el deseo de que siga latiendo muchos muchísimos años como lo he escuche hoy, y que cuando el mío ya se haya dormido, el siga dando vida y un fututo feliz.
Antonia Morales Diez


La importancia de la lluvia



por Rafael Alvarez

El agua nos pertenece a todos: a las personas, a los animales y a las plantas. Sin ella la vida no sería posible. El agua es como la sangre de la tierra que lleva alimento y vida a su paso.
Cada día el calor del sol evapora grandes cantidades de agua de los mares, lagos y ríos. Este vapor se convierte en pequeñas gotas de agua que forman las nubes y luego al juntarse unos con otros, caen al suelo en forma de lluvia.
Al llover, parte del agua corre por la superficie del suelo, alimentando quebradas, ríos y lagos, arrastrando sustancias que sirven de alimento de millones de seres vivos. Otra parte del agua de lluvia penetra en el suelo, alimenta las platas y se acumula bajo la superficie, formando grandes depósitos subterráneos llamados acuíferos.
Desde la antigüedad, los seres humanos entendieron que no podían vivir sin agua, por eso las poblaciones se formaron alrededor de los ríos.
A medida que las ciudades fueron creciendo, cada vez hubo mayor consumo de agua, pero también mayor cantidad de aguas contaminadas. Las aguas negras de las ciudades comenzaron a echarse a los ríos así como los desechos de las porquerizas, basura y otros.
También la tala desmedida de árboles hizo que los terrenos se volvieran más áridos, porque sin vegetación el suelo absorbe el agua en poca cantidad y solo corre por encima, lavándolos y haciéndolos menos fértiles. Esto afecta a las plantas, a los animales, al hombre y además, empobrece las nacientes, pues hay menos agua dentro del suelo, a la vez que se producen más inundaciones.
Las ciudades y el desarrollo han seguido creciendo, pero se ha hecho muy poco por mejorar el manejo de las aguas. Esto se debe que hasta hace poco tiempo se consideraba que el agua limpia nunca se iba a acabar. Hoy sabemos que por este descuido, cada vez es menos la cantidad de agua limpia disponible y cada vez hay más gente que la necesita, pues la población aumenta.
También hoy en día hay grandes intereses económicos que no velan por el bienestar de las personas ni de la naturaleza, si no por su propio beneficio. Entonces las comunidades han tenido que defender su derecho a conservar las fuentes de agua limpia, para abastecer a sus habitantes.
La mayoría de las leyes para proteger el agua existen, pero necesitan reformarse para que cumplan bien su función. Es importante la organización comunal para resguardar este recurso promoviendo la reforestación, protegiendo las nacientes, cuidando las zonas de bosques existentes.

.. Corazòn...


El corazón es un músculo hueco y piramidal situado en la cavidad torácica. Funciona como una bomba aspirante e impelente, impulsando la sangre a todo el cuerpo.

Nuestro corazón comienza a latir a las 6 semanas de gestación. Hoy, gracias a los avances de la medicina y al uso de las nuevas tecnologías es posible por medio de un ultrasonido que se realiza a las 8 semanas, que los padres del bebe puedan escuchar dentro del vientre de la madre las pulsaciones y ver a través de un monitor los movimientos del corazoncito.

En el tiempo en que mi madre quedó embarazada de quien escribe, era impensable que algo así ocurriera. Lo que más alegraba a mis progenitores y al resto de la familia era cuando yo empecé a moverme y a dar pataditas, lo del estado del corazón nadie lo sabía y mucho menos el sexo de la criatura tal y como sucede hoy.

Gracias Señor por el corazón que me has dado, sin él no habría vivido, sin él no hubiera nacido, sin él no me hubiese sido posible crecer, sin él no habría tenido desarrollo, sin él no hubiera sido tan feliz y no habría tenido la posibilidad de conocer a tanta gente linda como mi familia y a ustedes.

Los torrentes de sangre que por mi cuerpo corren llegan a tu cavidad y de ahí como el más fino de los filtros la oxigenas y haces la distribución y la expulsas entre las venas y las arterias, eres poderoso, representas la fuerza, eres mi compañero, mi amigo, mi confidente. Rose Dewitt Dawson, fallecida a los 100 años, siendo la única sobreviviente del hundimiento del Titanic dijo –“El corazón es como el fondo del mar, en ambos se guardan grandes secretos”-.

Es por eso mi amigo del alma que quisiera que nunca dejaras de latir, la vida es corta pero muy bella y solo contigo la puedo vivir y disfrutar, cuando camino a toda prisa, cuando corro o cuando hago el amor te siento excitado, tus pulsaciones se aceleran, cuando he cometido algún error se que estás ahí, que me estás espiando, te agradezco tanto que sin ti no se qué haría.

Siempre estarás conmigo en las buenas y en las malas, cuando he sentido emociones, sentimientos, pasiones, dolor, angustia, placer, llanto o dolor, ahí estás, te siento, te agitas, pero no dejas de latir, tus pulsaciones me llenan de gusto, cuando he sentido algún dolor en el pecho me he puesto triste al saber que me estás enviando algún mensaje.

Por eso, cuando voy al médico y me hacen un electrocardiograma y los resultados dicen que estás con toda la pata, me siento muy alegre porque juntos podremos seguir soñando y disfrutando de ésta vida que en el vientre de mi madre inició nueve meses antes de haber nacido y que hoy, 64 años después, podemos con satisfacción decir que hemos recorrido parajes, montañas, ciudades, campos, valles….., que estudiamos y nos preparamos juntos porque, uno sin el otro no puede existir.

Espero que Dios nos permita seguir viviendo muchísimos años más, no te detengas, sigue tu marcha, sigue bailando al compas de tu sístoles y diástoles que eso me hace sumamente feliz.

Finalizo con los versos de una bella melodía que fuera compuesta entre Alejandro Vezzani y Roberto Livi, la cual de manera magistral fue interpretada por Raphael, a quien se le ha considerado como el Monstruo de la Canción Hispanoamericana de todos los tiempos y que entre otras cosas dice:

Maravilloso corazón, maravilloso
mi compañero en los caminos de la vida
siempre a mi lado en esas horas de tristeza
siempre conmigo en los momentos de alegría.
Maravilloso corazón, maravilloso
yo te agradezco tu amistad, tu compañía
por ser mi amigo en el dolor,
mi confidente en el amor,
quiero decirte que sin ti
no sé qué haría.



Ricardo Jiménez García

Corazòn mìo


Media luz. Tal vez una velita. Tal vez incienso perfumado. En realidad no hace falta ninguna cosa, será la fuerza de la costumbre, o tal vez sea que me gustan los rituales. Respiro; inspiro Luz, exhalo Luz...y me quedo ahi repitiendo un par de veces mas, lo mismo. Ya había pedido protección, a todos mis ángeles y arcángeles, abro también mi canal de Reiki, mi cuerpo poco a poco se relaja y comienzo a sentir una sensación de total abandono. Mi mente sigue pensando, repaso las cosas que haré dentro de poco, las personas que debo de llamar y puede ser también que repita una conversación o la última letra de esa obra que estoy aprendiendo. No se detiene ni un segundo, pero tampoco trato de calmarla, total ya se que es inútil. Estoy alerta a todos los sonidos que me circundan: ahí va de nuevo el tren como loco advirtiendo que pasará sobre ese cruce cerca de casa, las bandadas de pericos que aún dormían se levantan bulliciosos saludando al nuevo día, los vecinos que colindan con mi patio se saludan mientras preparan desayuno, mi celular que está casi apagado, vibra recibiendo el saludo mañanero de ese hombre que me piensa...sonrío y sigo respirando, recordando que estoy distraída y que afuera, todo lo que está fuera de mi ahora no interesa. Entonces de a poquitos "miro" ese espacio dentro mío que se ve tan luminoso, sereno y no tiene límites ni está contenido en mi propio cuerpo. Y lo siento, mas que nada, lo siento. Mi corazón vigoroso es el centro desde el cuál un manantial de cosas suceden. Es el cuarto chacra, y su color es el rosa, color del amor. Me quedo sumergida en ese espacio, hay una quietud suave, una nada, un todo, una sensación de bocanada tibia y mas caliente, comienza a salir entre mis homoplatos y me envuelve totalmente. De repente algo como un estremecimiento me mueve, entonces suspiro, ya estoy de vuelta.
Una mañana me preparaba el desayuno, dispuesta a ir al gimnacio. Ninguna señal de que algo anormal pasaba, pero de repente ese corazón comenzó a brincar desatinado, como si se le hubiera olvidado que su ritmo debe ser calmo, quise respirar profundo y hablarle, decirle que estuviera quieto, que todo en mi vida funcionaba según lo acostumbrado, pero él no me escuchaba y sordo y necio,brincaba y brincaba. El aire no le llegaba y la sensación de muerte nubló mis ojos y mis pensamientos volaban buscando algo que pudiera poner remedio a la locura. La ropa me estrujaba, los zapatos me apretaban, y yo quitaba y ponía, buscando sentirme mejor sin lograrlo. Mi corazón estaba en pánico, yo desfallecía y solo logré avisar a una vecina y abrir puertas y portones de mi casa. Recuerdo bien cada detalle, la sensación mas cercana a la muerte, la falta de aire, el esfuerzo, la sorpresa, y finalmente el llanto que posiblemente tenía meses secuestrado, salió liberando todo lo que mi corazón sabía y no reconocía. Lloró mi corazón como una niña pequeña que ha perdido su muñeca. Lloró y entre mas lloraba, él se calmaba, respiraba y volvía a ser aquel dulce y sereno testigo de mis penas pasadas de esos últimos meses. Yo no sabía cuanto sufría, ni cuanto dolor guardaba, no sabía de la angustia, de las noches de insomnio, de los amaneceres negros, de aquella noche de mi alma. Mi callado corazón, acostumbrado a sonreirle a todo en ésta vida, por fin había gritado, me había sacudido, me había estrujado a fin de ser sanado. Los brazos maternales de mi amiga, sirvieron luego de refugio y de consuelo. Pero la sensación de todo mi cuerpo agotado por la lucha de obtener aire y de sentir a punto de romperse el corazón en mil pedazos, me dejó por horas confundida. La muerte, la amenaza de muerte de alguien a quién amas, te puede llevar a tocar fondos nunca imaginados. Sentirte al borde de tu propia muerte, te hacer recordar cuanto amas la vida. Reconocer que puedes dejar de sentir, de respirar, de escuchar al corazón ahí en medio de tu pecho, noche y día, reconocer que sólo éste instante tenemos, te da una nueva visión de la vida. No tomarse tan en serio los problemas, reirse, bailar, hacer el amor, vivir y agradecer a mi bello corazón por cada instante que me da de vida, volverse sabia y saber que nada es tuyo, que nada te acompaña luego, que solo te llevas todo lo que te has divertido. Si, creo que la sabiduría de una mujer adulta, la da el tiempo, lo vivido y sobre todo, saberse tan frágil y pequeña. Gracias corazón, cada vez que te siento, cada vez que me hablas, cada vez que me dices que si, que estoy viva.
LIA FERRETO
Octubre-2014.

Escucho mi corazón


Por Lorena Quiros
Mi corazón es calladito. Casi nunca lo escucho pero trabaja eficientemente. Se contrae y expande desde hace más de 60 años. Lo hace en una forma fuerte y con muy buen ritmo.
Logro escuchar y sentir su fuerte latido cuando alguna situación me asusta o me altera. También cuando tiene que hacer frente a movimientos o ejercicios fuertes.
Es relajante escucharlo. También motivo para maravillarse por su trabajo constante, al igual que el de todos los miembros de mi cuerpo son la vida misma.

miércoles, 22 de octubre de 2014

.. Lluvia..


Ricardo Jimènez
La lluvia es fuente de vida, la lluvia recarga los mantos acuíferos, las lagunas, los ríos, los embalses. Cuando llueve los agricultores se llenan de regocijo y le dan gracias a Dios porque sus cultivos se ponen a punto, los ganaderos se alegran porque termina la sequía que afecta su ganado, los pastos reverdecen y siguen siendo alimento para sus hatos, las aves revolotean y con sus trinos hacen alabanzas, la flora y la fauna en general se avivan con la lluvia.
Lluvia manantial que llena el espíritu, al escuchar el tintineo de las gotas de agua sobre los techos nuestra alma se transforma, un aguacero nos invita a tomarnos una taza de café, una taza de chocolate, un té, un aguadulce caliente, ¡claro! acompañado de un rico pan casero, un biscocho, una empanada, una chorreada, un trozo de queque, un gallo con picadillo de papa, con chorizo…., ¡ah! o por qué no, disfrutar de una caliente, humeante y sabrosa olla de carne, en fin, la lluvia no solo nos llena y transforma el estado de ánimo sino que también nos vuelve golosos.
Pero también la lluvia se vuelve un detonante de molestias, qué horrible, qué molesto, qué tirada, sentimos que el fin del mundo está cerca cuando en la casa o el apartamento nos damos cuenta de que está cayendo una gotera. Qué desesperante, que un simple, pequeño y casi invisible orificio en el cinc se convierta en nuestra pesadilla, es algo tan molesto que casi no nos deja dormir, esa miniatura nos colma la paciencia y nos envuelve, una gotera es como la bestia negra que nos ataca.
¿Qué hacemos? Hay que encontrarla a como dé lugar, hay que taparla porque si no nos va a joder el cielo raso, hay que poner una palangana para que no se moje el piso, hay que tapar aquí o allá, la tarea es titánica pero hay que evitar que siga cayendo, hay que buscar al experto coge goteras para que la tape, aunque muchas veces la medicina es peor porque quien se sube al techo más bien genera más problemas.
En fin, la lluvia es una bendición de Dios, pero también es un dolor de cabeza, porque cuando vemos que la lluvia intensa e incesante inunda casas, barrios o comunidades enteras, provocando derrumbes, aislamientos por cierre de carreteras, caídas o debilitamiento de los puentes, entendemos que ése liquido tan preciado y necesario, también se convierte en llanto, ruina, dolor y muerte para mucha gente a lo largo del mundo.
Nos dice la Biblia:
(Ezequiel 34:26-27). 26 “Y haré de ellos y de los alrededores de mi collado una bendición. Haré descender lluvias a su tiempo; serán lluvias de bendición”. 27 “El árbol del campo dará su fruto y la tierra dará sus productos, y ellos estarán seguros en su tierra. Y sabrán que yo soy el SEÑOR cuando yo quiebre las varas de su yugo y los libre de la mano de los que los han esclavizado.…”
(Isaías 44:3-4). 3``Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, y torrentes sobre la tierra seca; derramaré mi Espíritu sobre tu posteridad, y mi bendición sobre tus descendientes. 4``Ellos brotarán entre la hierba como sauces junto a corrientes de agua.…”
(Deuteronomio 11:13-16)."Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos…"
Según el Diccionario de la Real Academia:

Agua, del Latín aqua: Sustancia cuyas moléculas están formadas por la combinación de un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, líquida, inodora, insípida e incolora. Es el componente más abundante de la superficie terrestre y, más o menos puro, forma la lluvia, las fuentes, los ríos y los mares; es parte constituyente de todos los organismos vivos y aparece en compuestos naturales.

Lluvia del Latín pluvia: Acción de llover. Aguacero (de aguaza) Lluvia repentina, abundante, impetuosa y de poca duración.

En Waynesburg (Pensilvania) ha llovido en 29 de julio más de 110 veces desde el año 1874. Tan seguros son los aguaceros en esa fecha que la gente la saluda como "Día de la lluvia" con tal ocasión se celebra un gran festival, con liquidaciones comerciales, bulliciosas celebraciones y concursos de belleza"  “Este día pidamos a Dios que sea el día de  la “LLUVIA DE BENDICIONES”.
Lugares donde nunca llueve:
El desierto de Atacama, en el norte de Chile, está considerado el más árido del mundo. La causa de esta sequedad es la latitud, que crea, al parecer, desiertos en los continentes del hemisferio Sur. Algunas de las regiones que forman el contorno sudamericano desde Ecuador hasta la Antártida han estado 400 años sin ver una gota de lluvia.
El desierto del Sahara, situado en el continente africano, tiene 9 millones de kilómetros cuadrados y recibe 76 milímetros de agua al año. Se afirma que, incluso en las zonas más húmedas del desierto sahariano podría llover dos veces en la misma semana y no volver a ver una gota de agua en años.
Dry Valleys se traduce como Valles Secos y no sin razón. Esta región de la Antártida está, afirman los científicos, libre de la lluvia desde hace 2 millones de años. Si bien hay un valle con lagos que se llenan de vez en cuando con el agua de los ríos interiores, Dry Valle se caracteriza por ser una zona sin ninguna humedad desde hace siglos.
El clima desértico del Parque Nacional del Valle de la Muerte, situado en los Estados Unidos propicia las casi nulas precipitaciones anuales: este punto de la geografía norteamericana cuenta con menos de 150 milímetros de agua llovida al año y ha llegado a alcanzar temperaturas de 58,1º en la zona de Badwater. http://www.masciencia.es/lugares-donde-nunca-llueve.html
Lugares donde siempre llueve:
1. El desaguadero del mundo: Hay una zona de montaña en Hawaii, sobre todo en el monte Waialeale, que hace las veces de embudo del mundo. Pueden caer hasta 11.500 milímetros de lluvia anuales, aunque incluso, esa cifra se puede superar ampliamente según el año. El monte es una caldera volcánica expuesta de tal modo a las nubes y la humedad que llega desde el mar, que literalmente hace de barrera para que la nubosidad descargue todo por allí. Y literalmente, se forman decenas de cascadas porque llueve 360 días al año.
2. El reino de la lluvia y las cascadas en Nueva Zelanda: Milford Track, está entre los más lluviosos entre 6.000 y 8.000 milímetros anuales. Es tanta la lluvia que cae a lo largo de éste paseo que en las laderas de la montaña se suceden cientos de cascadas. Es uno de los puntos más lluviosos del planeta.
3. La jungla lluviosa de Borneo: En el bosque lluvioso de Gunung Mulu, en el corazón de la isla de Borneo en Malasia se dan unos razonables 5.000 milímetros de lluvia anuales. Con un acceso poco fácil, la selva sólo es accesible por aviones o por barco, una aventura que nos lleva a un lugar que puede verse tan extraño.
4. La isla del diluvio en Japón: Yakushima es la isla japonesa del diluvio eterno. Un sitio donde pueden caer entre 4.000 y 10.000 mm de lluvia anuales, suficiente para liberar el reino de los musgos, hongos, y árboles que crecen dando al lugar el aspecto de un bosque encantado.
5. Cherrapunjee, el lugar donde se desploma el cielo en India: Durante años se consideró el punto más lluvioso del planeta; su media de lluvias anuales alcanza los 11.430 milímetros, pero la particularidad, es que la precipitación se concentra en la estación monzónica. En conclusión, la lluvia es increíblemente abundante y en un período de tiempo concentrado. Pero igualmente, no llega a superar a la cantidad de agua de caída en el Lloró de Colombia.

6. El paraíso del agua en Chocó, Colombia: En el Chocó, el área noreste de Colombia que mira al Pacífico, se registra en algunos puntos hasta 13.000 milímetros de lluvia anuales (especialmente en el municipio de Lloró), y es una de las candidatas a disputar como la zona más lluviosa del planeta. Es una zona de selva, y clima tropical, una combinación que permite una de las riquezas biológicas más altas del mundo.

http://101lugaresincreibles.com/2012/09/6-lugares-mas-lluviosos-del-mundo.html

domingo, 19 de octubre de 2014

La lluvia amiga o enemiga.



Bueno yo sobre la lluvia iba a escribir y detallar la que a mí me gusta la suave la nostálgica la que moja pero no molesta y la que hace que los arboles resalten y enamoren, esa es la que me inspira y me gusta, si de ella iba a escribir pero…….. Llego el viernes y ese día cambio el concepto y sobre todo el estado de ánimo de romántico me puso de una mala idea difícil de describir, pero bueno se los voy a contar para que puedan entender algo.
Me levante temprano con el firme propósito de hacer unos mandaditos antes de asistir a la clase de lectura de teatro. Hice lo que puede y me fui abrí la puerta de la calle y una linda y delicada lluvia caía, le sonreí, entre otras cosa porque así no hacía calor, pero al poner el pie en el garaje la suave y delicada lluvia, sin previo aviso sin decir allá voy, prepárate. Arranco con toda la fuerza de este mundo y una nube descargo lo que tenía, seguro guardado hace tiempo para una gran ocasión. No pensé en ese momento y no no quise enfadarme, me espere a ver qué pasaba y la nube negra se aburría o me aburría yo, se aburrió ella y se fue. Qué bien me dije, pero… ya es tarde corrí hasta el Rancho de la ciudad deportiva a coger el bus y en ese preciso momento…. Arranco, ya para entonces estaba bastante fastidiada con ganas de ….bueno con ganas de gritar por decir algo fino , subí corriendo la cuesta para salir a la carretera de Sabanilla y ya en la puerta paso soplado el bus de sabanilla, lo mire con tan mala idea que menos mal que no tengo poderes sino lo paro de un solo. Conté hasta diez me dispuse a irme andando pues ya era tarde, y entonces empezó a llover, para entonces tenía yo muy mala actitud , y la lluvia me parecía todo menos romántica y adorable. Llegue por fin a la clase tarde por supuesto y mojada, en fin, ya me tranquilice puse en paz mi alma y mis neuronas y lo pase bien leyendo entre todos una obra de Moliere, divertida El Avaro, pasaron las dos horas y yo a veces mirando por la ventana veía que seguía la lluvia tranquila, la que a mí me gusta, y salí contenta adiós malas sensaciones, respire totalmente reconciliada con las nubes negras y blancas y con el mundo en general y sobre todo con mi suave romántica lluvia que invita a soñar…… Allí estaba el bus lo tome y me fui para mi casa, en el camino la ternurita de lluvia se fue poniendo cada vez más agresiva y cuando me baje del bus, estaba la nube negra jurando venganza dispuesta a si podía abrirme la cabezade una vez lo iba a hacer por más que yo corría ella corría más me alcanzo de lleno 300 metros o algo más y cuando llegue a mi casa no podía ni abril la puerta, parecía que salía de una piscina, por cada pelito me caía un chorrito de agua los pies inundados, haciendo un ruido de barquitas al andar, los perros felices a hacer fiestas el paraguas vuelto por el viento, acabe sentada en el suelo en un puro charco de agua, que casi no me podía levantar, mejor los pensamientos y las exclamaciones las dejo en silencio por si hay censura pero la verdad no fueron muy agradables.
Después de cambiarme tranquilizarme mire a fuera y ya estaba otra vez la lluvia romántica y brillante, pero a mí no me iba a engañar, ya me demostró lo hipócrita que podían ser las nubes, así que me fui a la computadora y borre mi empalagoso relato sobre la lluvia suave y romántica que moja la cara y verdea los árboles y hace soñar……¡no señor la lluvia moja enferma y me tiro al suelo después de hacer de mi un trapito, vete a la porra lluvia, no sé si otro día cambiare de opinión pero hoy por lo pronto te odio y no quiero saber nada de ti, y menos escribir una bella composición, tú te lo pierdes , yo me voy a acostar y dormir las siesta para no saber que existes.
Así que este es mi relato tan distinto del que tenía preparado, sobre las dulces y bellas nubecillas y el cantar de la lluvia, pues no en realidad no es así y yo en este momento doy fe, tal vez agarre y resfriado tal vez mañana no me pueda ni sentar en una silla, pero la lluvia y yo acabamos de terminar nuestra relación de muy mala manera por cierto. Puede que algún día mejoren si es así volveré a escribir el bello relato que tenía preparado en tu honor, pero lo dudo porque era muy cursi.




Antonia Morales Diez








sábado, 18 de octubre de 2014

lluvia sobre las flores. - I Parte. -


La lluvia sobre las flores. - I Parte. -
Virginia Murillo Montero.
Epígrafe.
Llovió después de la medianoche.
El coronel concilió el sueño pero despertó un
momento después alarmado por sus intestinos.
Descubrió una gotera en algún lugar de la casa”.
Gabriel García Márquez.


La lluvia… qué me recuerda la lluvia… muchas cosas. Una… las veladas en la escuela primaria: en Mayo, las niñas nos vestíamos de celeste y blanco: cofia blanca con ribete celeste, blusa blanca, enagua celeste con un lindo y bordado delantal de los mismos colores; zapatos blancos -ocasionalmente- porque no daba la tela (no alcanzaba el dinero para comprar zapatos para el efecto) como decía mi papá y teníamos que usar los negros del uniforme de la escuela. Así vestidas nos disponíamos - las estudiantes- a declamar: “Las flores de mayo se van a caer, la Virgen María las va a recoger…” y así otras alabanzas a la Reina del cielo.
Mayo florido, porque empezaba el invierno y las flores abrían sus pétalos, yo acostumbraba acercarme a las matas de rosas y esperaba a que los pétalos fueran abriendo -en mi jardín.- sí en mi jardín y de toda la familia, pero yo lo consideraba mío. Todos los años florecía bellamente: geranios, rosas, claveles, gladiolas, roxinias, begonias, chinas de diferentes formas, colores y tamaños. Solía asomarme al patio por la ventana grande de la cocina cuando llovía y me fascinaba ver caer las gotas de la lluvia que resbalaban sobre las hojas de los árboles y los pétalos de las flores. Algunas de esas gotas quedaban en ellas en forma de bolitas, triangulitos, líneas, y otras seguían su curso hasta el suelo.
¡Qué belleza, desde esa ventana de la cocina de mi vieja casa familiar! Lluvia que caía a borbotones sobre todas esas hermosas plantas que sembraba y cuidaba mi abuelo Pi (llamado así por mi hermana menor porque le costaba hablar). Gotas de lluvia danzarinas sobre el techo golpeteando fuerte, a veces más suave semejando pasitos de bailarinas con zapatillas de balletista: formando círculos que dejaban manchas de diferentes formas y se asomaban al cielo raso tintineando sobre las palanganas que mi mamá y mi abuela ponían para recoger el agua de las goteras.
Por la noche escuchaba la lluvia la que me arrullaba y me dormía. Soñaba que estaba sentada sobre una alfombra blanca en el jardín de mi solar con una sombrilla celeste en donde caían gotitas y gotitas…Me despertaba de vez en cuando y veía las manchas en las paredes que se formaban por la humedad y se me antojaba distinguir bolinchas, bolas de fútbol, rayas inclinadas, verticales y muñequitas vestidas de blanco.
Otro recuerdo de la lluvia. Las Tormentas. ¡Tormenta! -decía- mi abuela Jovina, asustada. Pero yo lo veía normal y no me daba miedo. La puerta que daba al patio se entreabría empujada por el viento, pequeño huracán… así se metía el agua, mojando el piso y salpicando las paredes. A veces yo me quedaba cerca para que la suave lluvia me mojara. SÍ, porque yo la sentía suave, deslizándose por mis brazos y piernas hasta caer a mis pies. Poco a poco cedía su intensidad y seguía cayendo ya más verticalmente, ya aplacada la tormenta.
Posteriormente me iba a la sala, lugar de trabajo de mi papá quien confeccionaba zapatos, ahí había una mesa alta que servía de cortador porque ahí hacía los cortes de las capelladas, taloneras, fajitas para los zapatos tipo bebé y otros escolares para niñas y niños. Luego seguía alistar y coser los cortes en la máquina PAFF, untar, poner un pegamento hecho a base de almidón de yuca, en los bordes de los cortes de cuero y luego doblaba y fijaba con un pequeño martillo.
Entre tanto seguía lloviendo y yo me sentaba en el banquito de zapatería, al frente de una mesita baja en donde montaba los zapatos sobre las hormas; esa ardua labor duraba aproximadamente 4 horas. Bueno, mientras yo me entretenía leyendo una y otra vez los Cuentos de mi Tía Panchita y unos libritos de vaqueros que mi papá leía por la noche después de su trabajo.
En muchas épocas de la vida, en momentos dulces y amargos nos acompaña la lluvia… en el trayecto hacia nuestros lugares de estudio, de trabajo, cuando vamos de paseo, etc. Lo que más me gustaba y aún me gusta de ella es que no salgo de la casa en la medida de lo posible, de esta manera me arropo, hago toda clase de oficios, lo que se me antoje hacer dentro de la casa: leo, escucho música, hago ejercicio, bailo y disfruto de unas buenas películas. Luego cuando baja la intensidad de la lluvia observo fuera de mi casa el suelo mojado y me dispongo a preparar la ropa de casa o la de salir.
ll Parte.
Llueve a cántaros decía mi abuela…Entonces yo me imaginaba a San Pedro vaciando baldes, recipientes de todas clases hacia a bajo, asomado sobre un gran precipicio llamado tierra.
Cuando ya había vaciado suficiente sacudía los baldes y así la lluvia disminuía lloviznando y ya poco a poco dejaba de llover.
Al día siguiente de las fuertes lluvias y el suelo mojado se iba secando recogía las hojas caídas de los árboles, las extendía sobre la mesa de la cocina para que se secaran bien porque las necesitaba para jugar.
A los días cuando ya estaba bien seco el patio, levantábamos la pulpería en la cual nos divertíamos a montones. Disfrutábamos de varios juegos y a veces se nos venían encima unos pequeños aguaceros. Teníamos que recoger las cosas a toda prisa y las colocábamos en un sillón viejo que había en la cocina.
Los temporales, varios días seguidos lloviendo desde la mañana hasta la noche, me recuerdan la ropa húmeda la cual terminábamos de secar a plancha, ésta era calentada sobre una pequeña lámina de zinc que se colocaba sobre el fogón. Posteriormente se hacía sobre un disco de la cocina eléctrica recién comprada.
Los meses más lluviosos del año eran mayo, junio y julio. Pero octubre, lo era mucho más, en octubre no hacía otra cosa más que llover. Como me llamaba la atención este mes tan lluvioso. ¡Qué trabajo más grande tendría San Pedro con sus grandes baldes!
Finalmente la lluvia me acompaña cuando escribo y me da mucho frío, pero me abrigo bien enfundada en una pijama, medias de lana y una cobija con brazos que me regaló mi hija. Así me siento al frente de la computadora y doy rienda suelta a mis recuerdos y mi imaginación.
La lluvia es fuente de inspiración para muchas artes: la pintura, la poesía, el cuento, las canciones: clásicas y populares. También se compara con el sufrimiento, con el llanto cuando estamos tristes por la pérdida de un ser querido, por un desamor, por un dolor físico, etc. Como dice la canción: “lluvia sale de mis ojos, no pueden ser lágrimas, un hombre no debe llorar”.


Lluvia de verano, lluvia de octubre..


Amo los días de verano. Ese calor dulce que se pega al cuerpo. Ese sol radiante que ilumina los rincones del jardín, del alma, de todo lo que existe. Me vuelvo creativa y dinámica.
Cuando comienza el invierno, con sus aguaceros intensos, el que mas sufre es mi jardín, porque me gusta cultivar flores, las cuales adoran el sol pleno. Entonces miro cómo se caen las rosas, cómo se derriten los geranios, y como pululan las plagas, toda clase de hongos, además de los pulgones. Me preparo para fumigar las plantas las mañanas de domingos, en una lucha sin mayores victorias. La humedad es total.
Cuando llueve fuerte, se intensifican mis señales de alarma internas; camino por la casa, reviso que no haya goteras, que no se meta el agua debajo de las puertas de vidrio de los patios internos, que el patio no se inunde o solo corroboro que el agua que pasa por la calle, no aumente su caudal de forma sospechosa, pues he visto pasar nadando bolsas de basura, tarros y otras cosas que la gente coloca delante de sus casas. Si hay una gran rayería, camino buscando refugio, me alejo de los muchos ventanales, desconecto algunos aparatos eléctricos. Al sonido de grandes ventoleros, observo a través de la ventana de mi cuarto, cómo se doblan mis árbolitos de limón, cómo amenazan las macetas con salir volando. Celebro en tardes como esas, no tener que salir de casa, no tener ensayo de coro, en poder arroparme y disfrutar desde mi cama, todos esos sonidos, esos rugidos, ese aguacero tenaz del mes de octubre.
El sonido de la lluvia fuerte, desmedida, la que torna oscura cualquier hora del día, se mete dentro mío y me susurra historias de amores, de besos, de abrazos, que tal vez solo en mis sueños he tenido, galopa sobre mi piel y me recuerda que aún estoy viva, que la pasión por la vida no me ha abandonado, que hay muchas calles y lugares que esperan ser descubiertas por mi todavía. Me asombra cada aguacero, no se porqué lo imagino distinto del último, el del otro día. Me parece digno de un verso, de una historia, al menos de una llamada de algún amante, que se encuentre por ahí escondido.
Además están esos días en que amanece pero no te percatas de que ya es de día, que asomas tu nariz tras las cortinas y sabes que ha empezado un temporal. LLuvia suave, fina, gris. Entonces me vence la melancolía. Porqué está tan fría mi cama ? Porqué no logro encontrar la espalda dulce y tibia de ese hombre que ayer conocí ? Luego me acuerdo que duermo sola, que la gran extensión de mi cama es toda mía que no hay nadie que disturbe mi sueño, ni ronque ni exija, que he peleado a muerte el derecho de dormir así. Es entonces, que remolona, complacida y feliz, me giro muy cobijada, sonriendo al pensar que soy tan afortunada.
Y esas noches de lluvia, esas noches que sobre el zinc de mi techo suena y suena la lluvia, a veces suave, otras con furia, ah...esas noches son maravillosas. De los sonidos que la naturaleza nos ha regalado, la de la lluvia de noche, es música que viaja directo a los sentidos. Amo el sonido de la lluvia, amo no tener que hacer mayores cosas, solo quedita, escucharla y bendecir de mil maneras, ese regalo que nos brinda un clima tropical.
LLuvialluvia de verano, lluvia de octubre...de final de temporada, de ciclos eternos, siempre la lluvia, bagaje de vida, de recuerdos, de promesas. Todo renace, todo es posible. El verde follaje con que cubre los campos, sólo habla de eso. De esperanza.
Lia Ferreto.
Octubre-2014

Lluvia

por Dana S
Es una fuerza, una belleza,
 La admiro en cada momento
la siento, la oigo,  remueve mis emociones
 y todas mis sensaciones.
Cada vez vista en mis ojos como un nuevo milagro;
la presencia y un regalo de Dios al mundo.
Es pureza, limpia,  alimenta y da brillo y vida.
Pero sobre todo nos enseña que puede dar o quitar
y somos marionetas ante su majestuosidad.
Y me pregunto y me preocupo:
será la humanidad capaz de destruir esta bendición,
el más importante de nuestros recursos???

martes, 7 de octubre de 2014

los mil nombre de Lia

 Lia Ferreto
            
De donde proceden los nombres, esos repetidos que nos regalan al nacer que no son genuinos ni nos representarán realmente , sino que vienen a nosotros con una carga ancestral ?
Cuántas mujeres se llamaron Carmen antes de que yo naciera? De dónde procede mi nombre Lía, que otra mujer quiso llamar así a mi abuela ?
Debe haber una sinuosa carretera quizá trazada en el Cosmos , formada de estrellas pequeñas y graciosas que nos lleve a entender desde cuál antepasada viene nuestro nombre. Llamarse Carmen es fácil de entender si recordamos el origen colonizador que traía entre sus legados el amor a la Virgen del Carmen. Gran honor llevaban esas sufridas mujeres que vestían por meses ese austero vestido llamado " hábito " de color café, con un rosario que rodeaba su cintura. Vi muchas mujeres vestidas así en mi niñez y recuerdo la sensación de opresión que me daban sin remedio. Sin embargo, aún hoy disfruto mucho celebrando el 16 de julio la gran fiesta de todas las Cármenes.
Llamarse Lía, me parece una osada intención que alguna tatarabuela tuvo. Debe ser por eso, que aún ahora sigue siendo un nombre poco común. Triste es saber que Lía en la historia bíblica era la fea, la que su padre ante la realidad de que nadie querría tenerla por esposa, la ofrece como condición para desposar a su hermana, que era muy bella. Tremenda Lia. Ésta primera mujer así llamada, era hermana de Raquel y la primera esposa de Jacob, y llegó a tener siete hijos. De éste origen hebreo, descubrí que significa “ la cansada “ la “ fatigada” pues se describe como muy trabajadora.
Así que la madre de mamá se llamaba Lia. Mamá se llamaba Carmen Lía. Y un día, por esas bromas de la vida, llegó a sus brazos ésta hermosa niña, yo. Pues digo ésto porque mi mamá, no contaba con mi nacimiento. Tampoco existían ultrasonidos para identificar el sexo del bebé, por lo que al nacer yo, el médico que la asistía dijo: nació una caroreña come queso. Así supo mamá, que había tenido una niña. Diligentes avisaron al abuelo que vivía en Costa Rica: nació Lia del Carmen. Mamá decidió darme el nombre de su madre, que había fallecido muchos años antes. También añadió el suyo; Carmen. Le pareció linda la combinación de ambos nombres.
Su orgullo fué siempre llamarme con todo mi nombre. Ella insistía, en que nadie se llamaba así. Quienes siguieron esa indicación fueron sus muchas amigas, que eran como mis tías y claro también mi hermana. Sólo ese gran grupo de mujeres usaron mi nombre de esa forma. Por ésta razón de pequeña, yo me bauticé Lia Pamen.
Cuando crecí y me hice un poquitín rebelde, comencé a firmarme solo con un nombre, Lia. Lo cual significó dolor y resentimiento de parte de mamá, quién defendió mi identidad y la belleza que para ella tenía, a capa y espada sin lograr su cometido. Pero el mayor desafío llegó al nacer mis hijas. Ella esperaba con justa razón que mi primera hija se llamara Carmen. Y no sucedió con la primera, pero tampoco con las tres que fueron naciendo luego. No nació ninguna Carmen, ninguna Lía. Por el contrario mis hermanos, bautizaron a una de sus hijas, como Carmen Isabel y el otro, como Carmen Helena. Buenos hijos. Pero yo, sostuve intuitivamente que no era posible que los niños al nacer, cargaran con un nombre que no era suyo realmente y terminaban siendo llamados en Ito- Ita; Manuelito, Isabelita.
Años después, comencé a leer sobre éstas teorías, que señalaban con autoridad, lo que yo adolescente y madre joven, quise evitar en mis hijas.
También leí y me enteré de otras teorías sobre nuestros ancestros y cómo determinan lo que seremos, cuando cargamos no solo el nombre, sino también la historia y drama de nuestras tatarabuelas, abuelas y bisabuelas. Será por eso, que mamá me aseguraba que yo le recordaba a mis dos abuelas. Tremendo bagaje para un ser humano, que parece destinado a sufrir los mismos reveses de sus antepasadas.
Lo cierto es que desde entonces me llamo solo Lía. Y de quienes me llamaban por mi nombre completo solo queda mi hermana.
Cuando comencé a ser abuela, mi primer nieto me decía Tita. Creo que mucho de ésto radica en cómo sus madres quieren que nos digan. Cuando nació mi nieta, le enseñé a llamarme abuelita Lia, sus respectivos hermanitos me llamaban como se usaba en cada casa. Así que una familia me dice Tita y la otra, abuelita Lia. Llegaron los nietos menores; en una casa me dijeron Abu, en la otra Abuelita. Pero parece que a mi me gusta cambiar un tanto las cosas, porque les enseñé a decirme Abuelitis Pitis, lo cual les divierte mucho.
Lo cierto de mi nombre es que me gusta. Ahora me siento identificada con el totalmente, pues recuerdo que de escolar no me gustaba.

Podría decir que soy ahora: Lia de los mil Nombres.

lunes, 6 de octubre de 2014

Cambió mi nombre


Lorena Quirós

Tener un nombre compuesto fue siempre un problema.  Llamarme Ana Lorena dio pie a que pocas personas no me reconocieran por él.  En mi casa me dicen Loren o Negra.  Una amiga es la única que me dice Anita.  La gran mayoría usa el Lore, Lo, Lorita y mi jefe me decía Ana Lore.  En la Oficina varias compañeras teníamos ese nombre y para identificarnos éramos: Lore Sol, de Lorena Solano, Lore Moraga y LoreQui, yo. 
Todas esas variaciones no significaban un cambio en mi vida.  Eran reflejos de mí misma en diferentes ambientes,  Sin embargo hubo un cambio importante cuando fui la abuela de Daniela.  No fue solo pasar de ser Lore a ser Abuela Loe.  Fue incluir el “rosa de niña, el color de mujer” en mi vida.
Crecí entre hermanos y mi única hermana es muy parecida a mí en gustos y prácticas.   Crie dos hijos.  Así que supe  de los problemas, enfermedades, ropa y juguetes de chicos.  Cuando llegó una niña no estaba preparada.  En sus años de bebé, apenas se notaba el cambio pero poco a poco las dificultades surgieron al tener que solucionar pequeños problemas femeninos.
Ahora con cinco años, Daniela es una niña que prefiere el color rosa en su ropa, accesorios y juguetes.  Adoras las cosas que yo no uso.  Su presencia en mi casa se nota por intenso olor a perfume “Mujercitas” o cualquier otro que cargue en su cartera.  Siempre hay que proveerla de maquillaje infantil, colitas para su cabello, pulseras, anillos, collares.
Esto ha significado el cambio que me ha llevado de Lore a Loe.  A veces me enfrenta conmigo misma porque aunque deseo respetar sus gustos me parece importante hacerla conocer otros puntos de vista, otros valores.

La fuerza del cariño nos une, disfrutamos mucho juntas y así como ella ha cambiado, me gustaría poder influir algún cambio en ella.

Ser abuela.. un regalo maravilloso

Para mi ser abuela fue con experiencia, porque antes fui tía y emplee el mismo cariño y la misma afición, en las dos circunstancias. 
Yo les conté cuentos yo los lleve al cine, yo interactúe con ellos en juegos y en en todo en general, compre el juguete ese famoso que salía en la tele y cuantas cosas veía .Ellos eran varones pero eso no es importante. De suerte ya los he visto casarse y encima tengo dos preciosas sobrinas nietas, Para ellos fui y soy la Tata Toñy. 
Cuando iba a nacer mi nieta nunca supusimos su género en ningún ultrasonido se dejó ver, y si la doctora vio algo no se atrevió a decirlo por si acaso. Su fecha de nacimiento  según el doctor era más o menos 31 de enero…..Yo tenía un viaje a España ya programado y pedí la vuelta para el, 25 de enero para no perderme el acontecimiento, pero las cosas salen como Dios quiere, y ella vino al mundo sorpresivamente el 1 de Enero a la 1 de la madrugada, o sea la trajo el año, y yo me entere  por teléfono, creo que arrase el Corte Ingles y todas las tiendas comprando cosas y por no variar regrese, tan llena que yo creo que Priscila no tuvo tiempo de ponerse porque eran bien grande y creció muy deprisa y  la ropa no. Y Entonces ella me bautizo de nuevo,  esta vez fui Tita y así me quede, así, la otra abuela fue Mema y para nosotras ya fuimos solo eso Mema y tita igual para el Yerno, y con todo orgullo luzco ese nombre.
Que significa ser abuela….no lo sé pero es lo más maravilloso  que nos regala la vida, es una segunda oportunidad, cuando ya talvez vamos perdiendo ilusiones, es una explosión de amor y de esperanza que no tiene igual.  Si me preguntara diría  que es lo que más quiero en este mundo  y que me perdonen mis hijas pero ella es para mí, mi princesa. Y yo le daría mi vida si pudiera.


Antonia Morales Diez TITA

Un personaje de mi barrio


Virginia Murillo Montero.

Chayanne era un joven que en hacia finales de los años 90 se subía a los buses de Alajuelita y Hatillo a cantar. El se presentaba como Gilberto Acuña Ramírez, más conocido como Chayanne (tan guapo como él cantante-decía-) y que procedía de Limón donde vivía su mamá. En adelante -por lo menos en mi familia- se le siguió llamando  como “Chayanne guapo”.
El muchacho frisaba los 20 años, su contextura era gruesa, de estatura mediana, de tez morena, cara redonda, ojos achinados.
 Sus miradas se dirigían a las féminas y escogía a una linda joven o a otra dama madura como su novia a la cual le dedicaba su primera canción, la de Chayanne, por supuesto. Alguna vez me dedicó una a mí, se inclinaba haciendo una reverencia y parte de su canto lo hacía arrodillado en frente de su bella dama, la miraba fijamente y no dejaba de sonreír y la escogida, igual, sonriente. Luego procedía  a presentar su acto el cual consistía en aclarar su voz, sonreírle al público y presentar su canción,  decía el nombre de la misma en un lenguaje poco entendible. Empezaba por cantar una parte de una pieza del citado artista y sonreía por que se le olvidaba  o sea la dejaba inconclusa, así en ese momento imitaba el sonido de un instrumento como la trompeta, trombón, etc. Luego cantaba parte de otras canciones de Camilo Sesto, Vicente y Alejandro Fernández. Estas rutinas duraban entre 15 y 20 minutos aproximadamente, del centro de Hatillo hasta casi la terminal en San José, a veces lo hacía hasta Barrio Cuba.
Por un lapso de tiempo lo dejamos de ver.Lo volvimos a ver hace unos 7 años en el sector de los buses de Desamparados, frente al Centro Comercial de Sur. Lo encontré más delgado, pensé que era otra persona, pero mi hija me sacó del error, le conté del susodicho y me dijo: ¡pero si es Chayanne guapo! ¿Cómo, no puede ser? le dije.
De nuevo nos entretenía con sus canciones dedicadas a sus damas viajeras. Una vez que terminaba su acto era aplaudido y él feliz recogía su dinero en forma cortés, despidiéndose con besos  a la distancia para sus efímeras novias. No olvidaba pagar el pasaje al chofer  y se despedía de él con un apretón de manos, bajaba del bus y saludaba con sus manos.

Ahora ya no lo dejan subir al bus a cantar, pero hace como una labor de “cheque”: Chequeador de los buses, esto por que viste una camisa semejante al uniforme que llevan los choferes. Saluda al chofer sin subir al bus, conversa con él y lo despide.