viernes, 28 de junio de 2013

Por la inclusión


Por Marielos Rojas

Una llamada inesperada a su madre dio un giro importante en la vida de Adrián; un joven especial de 38 años y a quien conozco desde que era un niño. A ella la llamé para informarle que observé a un grupo de jóvenes especiales en la Universidad de Costa Rica y me dijeron que los estaban entrevistando, pues deseaban integrarse como estudiantes en la Universidad de Costa Rica. Ella no dudó, y se apresuró a investigar acerca de esa posible oportunidad en la vida de su hijo.

Adrián inició lecciones, en el año 2010 gracias a PROIN (Proyecto de Inclusión de Personas con discapacidad Intelectual) TCU-571 (Trabajo Comunal Universitario).
Esto me ha motivado a entrevistar a Adrián y conocer sobre su vida y nuevas experiencias.
¿A cuáles escuelas o Institutos has asistido?
De niño, en todas las escuelas asistí “al aula diferenciada”: Escuela en Turrialba (no recuerdo el nombre) , Roosevelt, La Central; luego en el Técnico de Calle Blancos (talleres), en el Instituto Integral para personas con discapacidad (ahí pude ayudar a muchas personas con discapacidad porque me gusta ayudar).
Cuando tu mamá te dijo que había una posibilidad para que estudiaras en la Universidad de Costa Rica, ¿qué pensaste?, ¿conocías la Universidad?
Como yo siempre soy positivo, pensé que todo iba a salir bien y sí conocía la Universidad. Yo pensaba que algún día iba a estar ahí porque lo deseaba.
Cuando te dieron la noticia de que ¿te habían admitido?
Yo sabía que Dios me iba a ayudar con eso y así fue.
¿Te acordás de tu primer día? ¿Cuántos y cuáles cursos llevaste en tu primer año?
¡Claro que me acuerdo, fue una felicidad! Nos llevaron a conocer las instalaciones y luego teníamos que buscar el edificio y el aula sin ayuda.
El primer año llevé como 10 cursos, solamente tenía 1 día libre. Son cursos libres y el primero que recuerdo fue matemáticas que me ha costado mucho (manejo del dinero), pero me gusta y hasta el momento sigo matriculándolo. Todos los cursos me gustan, he recibido computación (y sé bastante), idioma lesco (lenguaje de sordos costarricense), inglés, cocina, apreciación de cine, fotografía etc.
Me enteré de que colaborás como locutor en una emisora en Turrialba y viajás en autobús una vez a la semana.
Sí, así es. Desde niño soñaba con ser locutor y se me cumplió. Pero ahora lo que más deseo (y creo que se me va a cumplir) es trabajar en Radio Universidad o en alguna emisora en San José que me dé esa oportunidad.

El árbol encantado




Virginia Murillo Montero.

En un valle montañoso con su vegetación exuberante se encontraba en el centro del mismo un hermoso árbol, un árbol gigantesco que llamaba la atención de los vecinos del pueblo más cercano.
Cuando pasaban al amanecer a realizar sus labores diarias se detenían a contemplarlo. Ese era el punto de referencia del pueblo, el centro de reunión de los amigos, el recreo de los niños juguetones que corrían por entre los arbustos. El lugar de esparcimiento de hombres y mujeres los días de fiesta. - ¡Qué árbol más hermoso! - ¡qué sombra da! –decían los visitantes y transeúntes- Así un día iba pasando Juan sin miedo por donde se ubicaba el árbol, eran como las dos de la tarde. De pronto todo se oscureció, -¡qué susto! –dijo- Juan- ¡Cómo-miedo yo! - no puede ser-
Era nada más y nada menos que un eclipse total de sol. Pero Juan quien nunca había sentido miedo dijo:-¿qué hago dónde me escondo? - ¿adónde paso esta noche que tan de repente me ha caído encima? Así vio una gigantesca sombra y era el árbol encantado del que se hablaba en todos los pueblos vecinos: -¡qué belleza de árbol! -¡qué sensación de paz se respira a su alrededor y bajo su sombra!
Juan sintió una rara sensación y se fue acercando al árbol, se agachó, se acomodó bajo su sombra y pudo ver sus manos, sus pies, a pesar de la oscuridad y se fue recogiendo en un apacible sueño. Al despertar el sol incandescente esparcía sus rayos por todas partes, sin embargo bajo el árbol se sentía un suave frescor, ¡una fragancia exquisita!
Juan deseaba quedarse ahí. Pero se fue incorporando, se levantó y se puso en camino. Luego de mucho andar, después de terminar las labores del campo, con cuanta gente se encontraba describía la belleza del árbol y contaba lo que le había ocurrido. ¡Oh árbol encantado, que da cobijo en la noche, en el día, que protege del sol y de la lluvia!

de mi vida


Años 50-60… al son de las notas musicales transmitidas en la radio, chiquillas bailarinas, incansables taconeando sobre el piso de madera. Tacones altos de mi madre escogidos del ropero, celestes, beiges, negros, de charol…Faldas cortas y largas, blusas con escotes moderados, lápices labiales. Así preparadas para el baile sintonizábamos la estación preferida, escuchábamos boleros, merengues, rock and roll, etc.
Luego la hermana mayor realizaba el papel del varón, posteriormente nos intercambiábamos, aprendimos a bailar como hombre y mujer…, de esta manera incursionamos en la danza que recorría todo nuestro cuerpo. Como si no… si mis padres fueron bailarines de primera y frecuentaban La Pila Volio, salón de baile ubicado en el centro de San José, así como asistíamos al saludo de Año Nuevo, en donde se bailaba antes de la medianoche hasta la una am.
Recuerdos queridos de infancia…Vivíamos en una casita de madera, a la entrada una puerta alta, angosta ubicada a la derecha, con su amplia ventana a la izquierda. Una sala pequeña, luego tres habitaciones que servían dos como dormitorios y otra como cocina-comedor con una puerta grande de madera gruesa, así como la ventana con las mismas características. Al fondo el solar con sus árboles frutales: limones dulces, ácidos, nísperos, duraznos y verduras como el chayote, ayote, vegetales, culantro, apio, rábano; plantas medicinales tales como la ruda, el frailecillo, malva para paliar un dolor de muela, abdominal etc; todo sembrado y cuidado por las manos morenas, callosas de abuelo Pi.
Infancia pletórica de emociones: incesante, fogosa, dulce…correteando por entre los árboles, niñas blancas, pecosas, pelo castaño, rizado, que le daba un tono suave, el brillante sol veraniego de marzo. Los arbustos tambaleándose con el roce de los cuerpecillos juguetones, escondiéndose de Luis, el niño vecino con quien compartían sus juegos: quedó, casita, pulpería, escondido…
Apurando el paso al llamado de la abuela para cumplir con los quehaceres hogareños, no sin antes darse un retoque personal, lavado de cara, manos, pies. Deteniéndose en el pequeño espejo que se encontraba en el pasadizo…, luego ayudar a palmear las tortillas, alistar el agua dulce y prepararse para ir a la escuela al día siguiente.
Una vez realizados los quehaceres había que lavarse los dientes, encomendarse a Dios con las oraciones del anochecer, dar las buenas noches y recogerse en los brazos de Morfeo.
En cierta época mi madre inculcó en mi persona la tarea de dirigir las oraciones, por lo que yo me acomodaba debajo del toldo y empezaba con el Padrenuestro a todo pulmón, al lado mío en la otra cama mi hermana mayor y la abuela, mis papás en el pequeño taller de zapatería ubicado en la sala y mi hermana menor en el otro cuarto en su cunita. De pronto un silencio y no se escuchaba a nadie rezar.
Recuerdos… año 1956 nació mi hermana menor Flora, mi papá tenía que viajar a México -dejando con mami y nosotras: abuela Jovina, mi hermana Maruja y yo; no sin olvidar a nuestro querido abuelo Pi- a la niña recién nacida. Yo con mis 7 años soñaba con el fabuloso viaje de mi papá. Era tan importante para la familia, él era parte de la delegación técnica, masajista y asistente del entrenador de la Selección Nacional, conocida luego como Los chaparritos de oro, época gloriosa del fútbol costarricense. Su labor fue exitosa y quedó para la historia como una de las más grandes hazañas del fútbol de Costa Rica.
Mi padre, hombre adusto, determinante, era una persona altruista de un modo de ser muy noble. Una persona autodidacta que con baja escolaridad sabía de todo y se podía hablar con él de cualquier tema, así como de Filosofía, Historia General, Psicología, oratoria, etc. Ah… y cómo olvidarlo… de Fútbol, qué no sabía de este deporte al que dedicó gran parte de su vida aunado a su oficio de zapatería. Le gustaba la medicina deportiva, la practicaba con los jugadores del balompié profesionales y aficionados.
Él les aplicó rayos infrarrojos, química preparada para el efecto: alcohol, alcanfor, salicilato de metilo…Masaje… Vendas que palian el esguince, curitas que apaciguan la sangre de la herida de la ceja, de la nariz, dolor del codo, de la rodilla…Don Eugenio, papi, quien nos enseñó su oficio de zapatería, ¡a sus tres niñas…! Así como sus secretos de masajista que ejerció en el fútbol nacional. “Decía…de médico, poeta y loco todos tenemos un poco”. ¡Cómo aprendimos sus enseñanzas!
Sus tres chiquillas, no había varón, el hermanillo era Luis -el vecino-. A él quizá le hizo falta el varón, pero para qué si las tres niñas salimos adelante; atravesamos este mundo maravilloso, bueno, a veces perverso, a empujones, tirando las piedras del camino a un lado para no tropezar y si lo hacíamos nos volvíamos a levantar y qué no hicimos…
De todo: ¡estudiamos, trabajamos, pertenecimos a grupos de la Iglesia, de la polìtica nacional, jugamos fútbol, corrimos, bailamos, disfrutamos del amor! Soñamos, reímos lloramos, escuchamos sus consejos. Para qué el varón…, con él y el abuelo era suficiente. Con ellos complementamos nuestras vidas y las señoras mamá y abuela que teníamos, ¡ni qué se diga! ¿Qué fue lo que se les quedó por enseñarnos? ¡Nada!
Cierto día un hijo de una de las hermanas dijo: “a Tío (porque así lo llamó una nieta) le hizo falta el varón.” –“No para nada- si usted y mis tías son las mujeres y los hombres de la familia, los seres humanos que necesitamos para salir adelante en un mundo tan diverso.” ¡
por Virginia Murillo

Inicio de la radiodifusión en Costa Rica



Corría el año de 1922 cuando en la ciudad de Heredia, el radiotécnico y radioaficionado, Sr. Amando Céspedes Marín, realizó mediante la onda larga la primera comunicación radial en Costa Rica.
Don Amando, era un hombre con visión de futuro que le dedicó mucho de su tiempo a la investigación, fue un enamorado de la invención y por eso,  importó de los Estados  Unidos los materiales con los que él mismo construyó el estudio, la consola de control, instaló los micrófonos y todo lo que se requería para poder realizar una comunicación a través de las ondas hertzianas. Para cumplir su propósito construyó una torre con cañas de bambú y sobre esa base colocó la antena de transmisión.  La cual le serviría para realizar la primera comunicación que según don Amando se escucharía en el cuadrante o manzana donde él vivía.  Lo curioso del asunto es que, sin darse cuenta, don Amando nos introdujo al mundo de las radiocomunicaciones porque, para esa época solo cuatro países contaban con radioemisoras y en consecuencia Costa Rica se constituyó en el quinto país en el mundo con una estación de radio. Posteriormente y ahondando en la investigación, construye un aparato de onda corta que se convierte, no solo en la primera radioemisora de onda corta en Costa Rica, sino que también es la primera en América Latina; quizás, Céspedes nunca pensó la magnitud e  importancia que su logro tendría para la comunidad costarricense ya que sin saberlo nos insertó en el espectro mundial de las comunicaciones. Don Amando tenía muy claro  que, a través de esa onda podía ser oído a mayor distancia, por eso, en 1928 realiza una transmisión de prueba por medio de la que le envía un mensaje a su esposa que se encontraba en la cocina.  Tremenda sorpresa se llevó cuando, días después recibió telegramas del exterior donde le reportaban que lo habían escuchado. A pesar de lo pequeña que era la estación Nueva Radio de Heredia, el éxito alcanzado por don Amando Céspedes trascendió las fronteras.   Esto por cuanto, logró entablar una comunicación con el Almirante Richard Byrd, quien al sintonizarla replicó “NRH aquí Polo Sur,  "Cualquiera de los muchachos que se esté burlando de mí vayan a la porra porque de mí, no se burla nadie" fue la respuesta de don Amando. El almirante respondió con interés, y aún así don Amando no creyó su historia: "Mire- le dije- si usted es el Almirante Byrd, póngame a grajear a un pingüino, yo conozco como lo  hacen, así que vea a ver si puede conseguir alguno y lo pone al micrófono". En su viaje de retorno unos cuatro meses después, el Almirante visitó la casa de don Amando para conocer a la estación que le había permitido comunicarse con su hogar.  Desde Heredia TI4NRH estableció comunicación con Pittsburg, las palabras del  Almirante Byrd fueron "ustedes no me lo van a creer pero yo tengo la estación metida en la bolsa y ustedes que para hablar tienen que tener las antenas a la orilla del mar y hay catorce o quince antenas para poder hacerlo. Es tan chiquito esto, no les da vergüenza…".     En el año 1935 y a solicitud del sacerdote nicaragüense Carlos Borge, párroco de la iglesia la Soledad, don Amando construyó la Radioemisora Católica que se encargaría  en nuestro país de difundir la fe y la evangelización por medio de sus ondas. Es importante destacar que la Radioemisora Católica emitió sus mensajes de fe, mucho antes de que saliera al aire la Radio del Vaticano, en Roma. Don Amando Céspedes Marín, nació en San José un primero de agosto de 1881, falleció en 20 de marzo de 1976.Su educación secundaria la realizó en el Liceo de Costa Rica y en Estados Unidos estudió fotografía, otra de sus grandes pasiones. Por sus múltiples aportes a la humanidad, en 1970 fue postulado para el Premio Nobel de la Paz. Por méritos propios y el legado que le dejó no solo a los costarricenses sino que al resto de la humanidad; la Asamblea Legislativa mediante el acuerdo 2071 del 4 de agosto de 1981 lo nombró Benemérito de las Comunicaciones.
Fuentes: Jara Jiménez Eladio,Noche Inolvidable, Distribuidora Cultural Antares del Este, S. A. Historia de la radio – Wiquipedia, la enciclopedia libre 1999, Radio Club de Costa Rica

Ricardo Jiménez García



Guanacaste: Ante una disyuntiva histórica sobre el modelo de desarrollo.



La provincia de Guanacaste es una zona que posee una enorme riqueza natural, cultural y turística. De hecho su enorme potencial es reconocido mundialmente, y es reconocido además por las decenas de personas de todo el mundo que escogen a esta zona como su destino turístico o como su lugar de retiro.
De hecho esta provincia es además el preferido destino de importantes inversionistas de todo el mundo, y es el principal destino de la inversión extranjera de nuestro país en las áreas de turismo y construcción.
Sin embargo, al lado de este enorme potencial y de esta enorme riqueza también existe una problemática social y ambiental que muchas veces permanece oculta, detrás de la fachada de crecimiento de los condominios y los hoteles. En los últimos meses esta otra realidad, la contracara del desarrollo en la región, ha salido a la luz pública con las noticias sobre el agua, y sobre los problemas ambientales y sociales de ésta hermosa provincia.
La situación del Agua en la región
Uno de los puntos críticos que se ha convertido en un permanente debate en la prensa nacional es el tema del uso y disponibilidad de agua en Guanacaste. Esta problemática no es nueva, y de hecho ha generado importantes conflictos sociales y problemas como el que viven los habitantes de Sardinal. Esta problemática se ha agravado durante los últimos años, debido especialmente al uso poco sostenible del agua destinada a algunos megaproyectos turísticos y debido también al mal uso y planificación del agua en algunos de los proyectos del agro de la región.
Existen varios factores que han llevado a esta situación. En primer lugar no existe un marco regulatorio adecuado que pueda canalizar tal nivel de crecimiento por la senda del desarrollo sostenible. En los hechos esto genera una gran inequidad y una enorme dificultad en realmente alcanzar un balance entre el crecimiento y las necesidades de los habitantes de la zona y del ambiente. En esta región se construye sobre las zonas de recarga de los mantos acuíferos, y se utiliza el recurso muy por encima del ritmo deseable y sostenible.
Además, durante los últimos meses ha surgido un enorme debate sobre la contaminación del agua. La contaminación con agroquímicos y otros contaminantes ha llevado a que los casos de insuficiencia y fallo renal hayan dado un salto gigantesco en la región. Esto se debe también a la falta de regulaciones y controles y a la forma irresponsable en que se le permite funcionar a algunas empresas agrícolas que no tienen ninguna consciencia ambiental.
El debate sobre el turismo
Indudablemente el otro debate principal es el turismo. El turismo se ha convertido en la primera actividad económica de la zona. Si bien el turismo ha aportado importante desarrollo a algunas zonas también existen otras zonas en que el turismo ha traído consecuencias peligrosas.
Es cierto que existen hoteles que tienen iniciativas de sostenibilidad y conservación importantes, especialmente los pequeños hoteleros y los que trabajan con ecoturismo. De hecho algunas de estas iniciativas han permitido preservar importantes zonas y mantos acuíferos. Sin embargo no todo es desarrollo sostenible dentro del negocio del turismo.
Existen de hecho otros hoteles que tienen un enorme impacto ambiental. Esto lo vemos en ejemplos como el caso del Hotel Riu, que llenó un manglar de lastre y relleno para construir una cancha de voleibol, o en el caso de algunos hoteles que tienen gigantescos sistemas de irrigación para mantener sus gramillas, canchas de golf y jardines. La contracara de esto es que algunas de las comunidades sufren de desabastecimiento, y no tienen verdadero acceso a agua potable.
La situación de la agricultura
La agricultura es otro campo que no ha estado exento de polémica durante los últimos meses. De hecho el debate sobre la agricultura atraviesa en buena parte las problemáticas del agua que vimos anteriormente. El principal debate tiene que ver con el modelo agrícola que hoy está vigente, y no sobre la conveniencia o no de desarrollar la empresa agrícola.
Si bien es cierto que la agricultura produce una gran cantidad de empleo también es cierto que tiene su contracara: el modelo agrícola extensivo y altamente mecanizado que se promueve actualmente tiene varios problemas. En primer lugar requiere una gran cantidad de agroquímicos, en segundo lugar produce una menor cantidad de empleo que otros modelos con respecto a la cantidad de cultivos, en tercer lugar se promueve un uso de la tierra y del agua que es poco sostenible.
De hecho en los últimos meses las denuncias han sido frecuentes en la prensa. Trascendió recientemente el caso de cientos de trabajadores nicaragüenses en condiciones de semiesclavitud en algunas de las mayores compañías productoras de naranja en la zona. Repensando este modelo, construyendo un modelo adonde realmente el crecimiento signifique crecimiento para las familias de la zona, y no solo para un pequeño grupo, la agricultura de la zona puede ser una poderosísima herramienta de desarrollo. Sin embargo esto se debe hacer de una forma planificada, con mayores controles, con el desarrollo social en la mira de toda acción.
Guanacaste en una disyuntiva histórica
Lo que está en debate hoy sobre la región, el debate que atraviesa todos los campos que vimos anteriormente, es el debate sobre el camino que debe seguir esta región para poder avanzar y generar un modelo sostenible para las generaciones que vienen.
Es central que exista un debate amplio, que incorpore al movimiento social, a maestros, a agricultores y a las fuerzas vivas de la zona, sobre la forma en que se debe conciliar el crecimiento económico con el desarrollo ambiental y humano. Estamos ante un verdadero peligro de que los males sociales y ambientales de nuestra región lleguen a un punto difícilmente reversible. Sin embargo estamos también ante una verdadera oportunidad histórica de replantear el modelo de desarrollo y de realmente desarrollar ese enorme potencial, utilizar sosteniblemente esta enorme riqueza que tenemos.
De este debate, de que este lleve a iniciativas concretas, depende en buena parte el futuro de nuestra región. Guanacaste tiene todas las condiciones para desarrollar su enorme potencial, pero depende de que este se desarrolle con justicia social y con equidad. Este momento histórico llama al debate y a la reflexión, y va a determinar en buena parte lo que pase con nuestra querida Guanacaste.

Damaris Zúñiga

Las comunidades, las municipalidades y su compromiso con el ambiente.




El cambio climático y sus graves consecuencias, tales como sequías e inundaciones, elevación de los niveles del mar,  fusión de hielos, degradación de ecosistemas, pérdida de diversidad biológica y demás repercusiones, plantean el potencial de problemas a escala mundial y obliga a que las naciones colaboren para encontrar vías creativas y hacer frente a estos retos sin precedentes que estamos viviendo.
Hay que motivar a las personas a convertirse en agentes de desarrollo sustentable y equitativo. Las comunidades son fundamentales para ese cambio de actitud hacia temas ambientales, gobiernos, los empresarios también deben comprometerse a tomar medidas necesarias para lograr mejoras y así poder ofrecerle a las nuevas generaciones un mundo mejor.
La comunidad donde vivo, Curridabat se ve seriamente afectada por inundaciones que ocurren por el desbordami ento del Río María Aguilar que nace en San Ramón de Tres Ríos.  Las Municipalidades de los cantones de Curridabat y Tres Ríos han llenado todas las zonas con grandes construcciones de complejos habitacionales, centros comerciales, fábricas, etc. Algunos  han invadido el cauce del rio.  Esto ha hecho que los suelos estén  saturados, la cuenca del río ya no da a basto  además está totalmente contaminada,  llena de basura y ninguna de las dos Municipalidades se hace responsable de la limpieza
total del río.
Algunas comunidades cercanas al rio que nos vemos afectadas por lo que hemos constituido un comité para estar en contacto con las Municipalidades para que nos ayuden a resolver este grave problema y  se comprometan a limpiar y vigilar el rio.
Claudia Flores

lunes, 24 de junio de 2013

un día

José Miguel Iglesias



Desperté arrullado por el canto alegre del amanecer,
mientras que el alba sigilosa entró por mi ventana,
 para ofrecerme luminosa la flor de un nuevo día
 que me invitaba a vivir y a luchar por mis anhelos.

Cada  día es un peldaño para alcanzar la plenitud
que la vida generosa, muy ufana nos regala,
para que impregnándola  de amor y de esperanza,
nos permita gozar de la armonía de la creación.
He caminado por el mundo cumpliendo mi destino,
así aprendí que la virtud más preciada es la bondad,
que lo simple siempre es mejor que  lo complejo
 y que el engaño nunca supera a la verdad.

Hoy espero tener la fuerza para enfrentar todos los retos
y la sensibilidad para ver, en la infinita cúpula del cielo,
el sendero azul hacia la eternidad, donde quisiera en paz
despertar un día, ante el sublime resplandor de Dios…..

lunes, 17 de junio de 2013

Abriendo puertas sin puerta

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Fede y yo
Caminando de la mano,
Surcando caminos, veredas
Nuestras almas unidas cantan,
A veces el camino se estrecha pero
La sonrisa de Fede
La música del “yo te amo” “¿tú me amas?”
Provoca que el cielo se acerque,
Que el sendero se amplíe,
Que el sol brille,
Que el agua cante,
Que la música se escuche,
Que el alma baile,
Que Fede y yo sigamos
Abriendo puertas sin puertas,
Que al traspasarlas
Fede y yo
Logremos, a zancadas,
Vadear el universo

por Cielo Solorzano

viernes, 14 de junio de 2013

Minifaldita blanca





 por Virginia Murillo Montero



Un buen día  Minifaldita Blanca iba a estudiar adonde sus compañeras y compañeros del colegio. De su casa a la de Shirley, donde se iban a reunir, la joven tenía que atravesar un camino enzacatado con hileras de matas de café a los lados. Iba cantando alegremente: “no renunciaré ni a tus ojos ni a los  besos de tu boca, ni a tus rizos por los que me vuelvo loca, ni a la forma en que tu me haces querer…
En eso, escuchó un ruido que salía de entre los arbustos, por lo que Minifaldita se asustó. Y exclamó:
- ¿Quién anda ahí?
– No te asustés -contestó una voz gruesa.
- Pero ¿quién eres? -le dijo.
- Soy un hombre que trabaja por aquí.
- Sí, pero no te me acerqués -insistió la muchacha.
De pronto, vio una figura que se apresuraba en dirección suya, con el pelo largo, barbudo, alto, de brazos fuertes, piernas encorvadas,
- ¡Uyyuyuy! -exclamó sorprendida.
 - ¿Qué es lo que deseas?
- Nada. . . - le contestó.
-¡Humm!, ¡humm!, murmuró ella.
Así la joven continuó su camino, pero el hombre la siguió diciéndole:
-¿Adónde vas Minifaldita Blanca? 
-A la casa de mi compañerita Shirley a estudiar y ya no me pregunte más, no moleste,
A lo lejos, al final del camino verde, se escuchó una algarabía, eran nada más y nada menos que sus compañeros y compañeras del cole. Ella, al verlos, se alegró y les gritó:
- ¡Vengan, vengan! que un hombre que parece lobo me persigue.
- ¿Cómo se te ocurre?,- le dijo Shirley. ¡Un hombre lobo!
- ¡Siií,  velo no más todo barbudo!
- ¡Uy,uy, uy! ¡Ay sí! ¡Corramos!
– ¡No, no, aquí nadie va a correr! - gritó el hombre.
-Pues sí -dijeron a coro como 15 muchachos que corrían hacia él. El hombre quería correr, pero no pudo. Por detrás de él, salieron otras tantas muchachas con unos chilillos cogidos del cafetal. Y lo único que se escuchó fue:
-¡Ay, ay, ay, ay, ay!, no me peguen más; yo no le iba a hacer nada a Minifaldita.
-Pues para que aprendás -dijeron todos a coro.
-Para que no andés persiguiendo niñas.
Así el hombre salió despavorido y con gran contento abrazaron y alzaron a Minifaldita y la llevaron a casa de sus padres sana y salva.

martes, 4 de junio de 2013

Sola y en compañía de otro



   Y0 como todas las tarde, me senté en la computadora, estando de lo más tranquila, cuando de pronto empezó a llover, eso pensé yo que era lluvia, pero no señor, era las cataratas del Niagara, que venían de visita, era una especie de tornado porque llovía en todas direcciones, y empezaron los truenos y los relámpagos, esos sonaban como las películas de miedo. Empezó a entrar agua  en el Garaje y en él cuarto de pilas, entraba por los bordes de las ventanas, con el viento. Mis perros les tienen miedo a las tormentas, todos los cinco detrás de mí, y yo desenchufa, que desenchufa toma corrientes por miedo a los rayos, por toda la casa en procesión íbamos los seis, para entonces yo me estaba recordando de toda la familia  (si es que tiene) de la tormenta y de la lluvia, espero que no porque salieron bien  bautizados. Aquella cosa seguía, ni se veía la calle, tras la cortina de agua que caía, me acorde lo maravillosa que me pareció, cuando la veía así en el Sarapiquí, cuando estaba en un bote en los rápido, allí me parecía de sueño, aquí de pesadilla, y de los malas. Como éramos una legión caminando todos juntos y enredados y nos íbamos a caer y me iba a dejar las narices en el santo suelo, Me metí en mi cuarto, con toda la escolta detrás. Todos escondiéndose bajo la cama y yo metí mi cabeza bajo de la almohada, y allí me quede, esperando que pasara, pero no pasaba cada vez llovía más, y para colmo era día de  pasar la basura, y por la calle volaban cartoné. Para entonces yo no sabía que pensar, no podía barrer el garaje, porque seguía entrando agua y en el cuarto de pilas era igual. Los truenos y relámpagos seguían, pero yo ya no tenía miedo, lo que tenía era ganas estrangularlos, como si eso fuera posible, sé que no, pero yo quería. Me sentía igual que cuando uno llama por teléfono y sale la central telefónica,(  que invento ese de los demonios), Porque, como va uno a luchar contra una maquina no puede protestar ni reclamar, no nos escucha….. Aunque la insultemos en la desesperación no dice nada y quedamos peor, por ese sentido del ridículo  que acaba por imponerse. Bueno  pues yo estaba igual con  la lluvia y la tormenta. Otra vez a meter la cabeza bajo la almohada, y quedarme quieta a esperar si acaso le salía de sus naricillas parar. Al fin paso, Salí al garaje con mi escobita y saque el agua, que sin invitación había entrado,  detrás salió mi escolta, y al final quedo la casa como zona de desastre. Pensé en la lluvia que en otras ocasiones me pareció tan linda,  no vi un arco iris, pero mejor porque soy capaz de enfadarme también con él. Bueno así se fue la tarde y yo y mi escolta nos tranquilizamos y cada cual tiro para donde quiso. Yo acabe otra vez ante la
computadora y entonces se me ocurrió escribir esta crónica o  relato  de esta tarde tan loca en que estando sola, acabe enfadada con toda la humanidad, y menos mal que nadie vino a decirme nada, porque estaba en zona de guerra y hubiese salido mal…..Ya se me paso y me sentí bien, pero espero por su bien (lluvia y rayos) que no vengan mañana a chafarme la tarde, porque no voy a ser
tan compresiva.



 Antonia Morales Diez

Derecho laborales

Fruto de una entrevista a una coyolera de la palma africana en la zona sur,  en Santa Lucía de la Cuesta, Cantón de Corredores, Provincia de Puntarenas, Ricarlo Jiménez García escribió este texto que compartimos:



Las mujeres u hombres que están dedicados a la preparación del terreno para la siembra de la palma, los fumigadores de las plantas, los cortadores del coyol, los recolectores de la fruta, diariamente,  ven violados sus derechos laborales, porque sus patronos no les reconocen los más elementales derechos que están consagrados en las leyes nacionales.
El salario que como trabajadores perciben es por debajo del mínimo establecido, no cuentan con seguro social, carecen de pólizas de riesgos y tras de eso no les pagan aguinaldo.  Aunque parezca mentira, en los albores del siglo XXI esos trabajadores y trabajadoras son de segunda y en algunos casos de tercera categoría.   Por lo toxico de los plaguicidas, químicos y agroquímicos que son utilizados en la fumigación de las plantaciones y debido a que los trabajadores y las trabajadoras no cuentan con equipos de seguridad para por lo menos minimizar los riesgos de padecer cánceres pulmonares, esterilización o enfermedades de la piel que derivan de la exposición e inhalación permanente a esas sustancias.
A pesar de que, desde el 15 de setiembre de 1943 se promulgó el Código Laboral
para tutelar los derechos de todos los trabajadores del país, eso no se cumple para los trabajadores y trabajadoras del sector agrícola que cada día ven como les son conculcados y menguados sus derechos. Cómo va a ser posible que a una población laboral que se dedica día a día a esa actividad no se le considere como parte de la economía formal del país.  Por el contrario y de acuerdo a lo expresado por algunos dueños de las plantaciones con los que pude conversar, todos sus trabajadores y trabajadoras son casuales o se encuentran bajo la figura de la subcontratación, es decir, están dentro de la economía subterránea o informal, situación que les favorece a ellos como patronos porque bajo esa figura pueden evadir el reconocimiento de las garantías sociales.Mientras eso ocurre, los inspectores de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la Dirección de Inspección del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y los inspectores del Instituto Nacional de Seguros (INS), se hacen de la vista gorda porque no asumen el rol que como instituciones rectoras de la materia les corresponde, de ahí que la CCSS siga en crisis por la evasión tan enorme de las cuotas obrero-patronales.
Porque al no efectuar las revisiones e inspecciones que obligadamente deberían hacer en las plantaciones de coyol, en esas instituciones se ven imposibilitados para tomar las decisiones con las que puedan cambiar esa situación. Mientras eso ocurre, la calidad de vida de esos y esas trabajadoras seguirá siendo igual y sus salarios de simple subsistencia, porque para los funcionarios de esas instituciones, pareciera que su política irresponsable es dejar hacer, dejar pasar.