El
lunes 6 de abril de 2015, después de salir de las clases de
periodismo, don Julio Solano Solano y yo como ya es costumbre nos
dirigimos a almorzar, pero, no a cualquier lugar, nosotros vamos a la
“Esquina de Lily” porque la comida que preparan es muy sabrosa
con un sabor auténtico, muy casero y con un trato ameno y muy
familiar.
Esa
esquina es más que una soda porque uno se siente como en su propia
casa; una vez degustados los alimentos, nos fuimos para San José a
tomarnos un cafecito en la ventana de las pupusas que queda frente al
antiguo Cine Omni, dónde, de pie uno mira como le echan el agua
hirviendo a la bolsa y chorrean el café.
¡Qué
rico y humeante, qué aromático y fresco café!, para acompañarlo
no puede faltar un delicioso enyucado con carne, una pupusa, una
empanada con carne, con queso o con frijoles, etc., los lunes nos
sirve para conversar sobre los cursos, las experiencias del pasado,
para recordar hechos, pasajes, lugares y situaciones ya vividas ¡oh
vendita memoria!
Ya
degustado el café, caminamos hacia el Periódico la Extra, ya eran
las 4 p.m. y al pasar por la esquina suroeste del Parque Central
vemos un hombre que camina lentamente apoyado en un bastón, lo
reconozco y le saludo, ¡hola! Se detiene y me responde el saludo, su
nombre Luis Fernando López Jiménez.
Lo
invité para que nos sentáramos sobre un pollo del parque,
cómodamente sentados los tres iniciamos un conversatorio sobre su
vida.
¿A
qué ocupación se dedicaba? --Mi profesión es el arte circense
que aprendí trabajando en múltiples circos como el Tihany, el Royal
Dumbar, Hermanos Gasca, Hermanos Vásquez y muchos más--.
¿A
qué edad inició esa actividad? --Apenas era un chico cuando
incursioné en la vida circense; en los circos aprendí de todo y me
convertí en un profesional porque realicé diversos tipos de
malabares y actos tan peligrosos como el del trapecio o vuelos que es
el acto cumbre del circo, es decir somos las estrellas---.
¿Cuán
peligrosos son los vuelos? ---Solo para que tenga una idea de lo
peligroso, debo decirle que conocí a cinco colegas que quedaron
invalidos por caídas del trapecio, el público piensa que por caer
sobre una malla no hay peligro, al contrario, el golpe sobre las
cervicales es tan fuerte que provoca lesiones que lo dejan
discapacitado para el resto de la vida—.
¿Qué
más hiciste? --Un día que nos encontrábamos en Chile y un
payaso se enfermó, ante esa situación el dueño del circo me pidió
que le hiciera el papel de payaso, acepté el reto y ante la
respuesta tan positiva del público, por accidente nació mi
verdadera pasión, desde ése día solo de manera ocasional no hice
el papel de payaso--.
¿De dónde
el nombre artístico? –Precisamente, a partir de dicha
presentación nació el nombre de “Chicharrón” el cual llevo
desde hace más de 50 años. Para conocer los pormenores y hasta el
mínimo detalle de la profesión, compartí experiencias con los
chilenos que son los más grandes payasos que hay en el mundo, de
ellos aprendí y recibí enorme conocimiento--.
¿Cuándo
llegó a Costa Rica? --Llegué el 1 de diciembre de 1970
procedente de mi natal Colombia.
¿A qué te
has dedicado en nuestro país? –Eran días duros porque en éste
país no había mucho ambiente para el trabajo de payaso, empecé a
amenizar eventos infantiles y poco a poco me fui abriendo un espacio
en el gusto y la preferencia del público infantil y sus padres--.
¿Otras
actividades? ---Fui el primero en andar en zancos, es decir, fui
el único zanquista que había en Costa Rica. Lo cual me confiere el
derecho de decir que fui el primero que incursionó en dichas
actividades de manera profesional-.
¿Qué pasó
después? –Al haber abierto una brecha me convertí en el
primer payaso profesional de Costa Rica, tanto así que pude trabajar
en la televisión en programas como: las Estrellas se Reunen al lado
de don Rodrigo Sánchez (Q.d.D.g.) quien era todo un caballero,
además de hacerlo en el Club Millonario Phillips al lado de otro
gran hombre como lo fue don Carlos Alberto Patiño (Q.d.D.g.),
asimismo trabajé con Luis Fernando Crespi y con la Tía Florita en
el Programa Recreo Grande.
¿Se acabó
la vida en circos? ---Qué va, eso es una pasión, uno lleva un
gusanillo dentro. En Costa Rica trabajé en varios circos que
llegaron al país y requirieron de mis servicios como payaso.
Además, usted debe recordar el circo que yo fundé llamado “El
Circo de Chicharrón y sus Estrellas” con él recorrí todos los
rincones del país---.
¿Es cierto
que Patiño no murió? –No diga eso, don Carlos iba para
Puntarenas y me invitó a que fuera con él; lamentablemente ése día
me salió una fiesta y no pude acompañarlo; usted sabe, yo vivía de
las presentaciones y no podía despreciar la plata. Lo doloroso fue
que el sábado recibí una llamada de su hijo, el Dr. Ricardo Patiño
quien llorando me comunicó la infausta noticia de la muerte de su
Sr. padre a quien le había dado un infarto---.
¿Qué
hiciste? ---Inmediatamente me puse a las órdenes de Ricardo y me
fui para el puerto para acompañarlos, qué dolor, qué tristeza, qué
pena, qué sentimiento de impotencia al ver el cuerpo inerte de quien
no solo había sido mi jefe, sino que mi amigo personal--.
¿Hubo gente
que te ayudó? ---Fueron muchas personas entre ellas una dama
extraordinaria como lo es doña Olga Cozza viuda de Picado, ella como
dueña de Teletica Canal 7 me abrió las puertas porque es una mujer
de un enorme corazón, muy solidaria y humana.
¿Otras
personas? ---Siendo Presidente de la República Luis Alberto
Monge Alvarez, me envió al Instituto Nacional de Vivienda y
Urbanismo (INVU) donde me adjudicaron una casa ubicada en Kurú de
Goicoechea. Esa casa la fuimos pagando hasta un día en que José
María Figueres Olsen llegó a realizar una plaza pública frente a
mi casa. Al verme me dijo, ¡diay hijueputa qué estás haciendo
aquí!, le respondí vivo en aquella casa que estoy pagando al INVU y
me respondió ya no pague más, yo me voy a hacer cargo de la deuda y
te la voy a cancelar--.
¿Cumplió?
---Claro que sí, José María Figueres pagó el saldo y nos
liberó la hipoteca. Debo decirle que su papá y yo fuimos muy
buenos amigos, al punto que el saludo que él me hizo fue igual que
cuando me encontraba a don Pepe quien me decía ¿cómo está
hijueputa?, la amistad con don José María Figueres Ferrer
(Q.e.p.d.) me llenó de mucho orgullo, cuando llegué a Costa Rica él
era el Presidente de la República, por eso, yo conocí a Chema
cuando apenas era un joven---.
¿Chicharrón
es casado? ---Desde luego, tengo una gran y santa esposa, tengo 6
hijos de los cuales 3 son colombianos y 3 costarricenses, tengo 17
nietos y 6 bisnietos---.
¿Estás
enfermo? --- Me dio un derrame y además tengo una hernia en un
testículo que debo operarme---.
¿Estás
pensionado? --- ¿Quien le ha dicho?, es lo que no he podido
lograr; por más gestiones que he realizado no me la han querido
otorgar, una pensión me ayudaría mucho a mis 72 años porque me
permitiría tener una mejor calidad de vida. Usted sabe que ya uno
viejo tiene otras necesidades y las enfermedades se vuelven muy
amigas de uno, eso hace que las necesidades crezcan---.
---A mi edad uno
requiere de más chequeos médicos, como por ejemplo, el tacto rectal
para revisar la próstata. ---A propósito de próstata, “un día
entre dos doctoras me hicieron el tacto rectal y como me quedé
quietito, una le dice a la otra, doctora, éste paciente si colabora,
yo le respondí no es que colaboro es que me está gustando”, todos
soltamos una carcajada y ahí se terminó el examen---.
Después de 45
minutos con ése hombre que muchas veces con sus ocurrencias y sus
chistes nos hizo reír a más no poder; quienes peinamos canas
recordamos con gran cariño al artista que con sus vestimentas
extravagantes, maquillaje excesivo y sus pelucas llamativas, hizo que
nuestras vidas se vieran llenas de humor, claro de ese humor blanco,
en algunos casos rojo, pero sin caer en la chabacanería y la
vulgaridad tal y como sucede hoy.
Recuerdo
que cuando uno veía a alguna persona con los zapatos grandes le
decía te pareces a Chicharrón, en alusión al payaso que usaba unos
enormes zapatones. Para finalizar, le doy las gracias a Luis
Fernando, por haberme presentado y a la vez permitido conocer al
admirado y siempre recordado Chicharrón, que Dios bendiga a ambos.
Ricardo
Jiménez García
PIAM,
carné AS-0426