jueves, 26 de septiembre de 2013

La Quebrado Los Negritos de Montes de Oca



La quebrada Los Negritos nace en Sabanilla en el sitio conocido como La Bamba y desemboca en el río Torres cerca del Puente de Los Incurables.
Está entubada desde su naciente hasta su paso detrás del supermercado Más por Menos de Sabanilla, luego sigue hasta la Universidad de Costa Rica y luego está entubada en Barrio Dent, donde se divide en dos tubos, unos directamente hacia el Río Torres, saliendo por el Colegio A.Alfaro al Río Torres. El otro tubo de menor diámetro hasta el Río Torres.
La quebrada tiene una longitud de 4490 metros y recoge las aguas de un área de 2.31 km cuadrados, distribuidos a su alrededor, forma una angosta micro cuenca.
En resumen, esta cuenca puede describirse como pequeña, de forma alargada que puede no ser cubierta en su totalidad por un evento de precipitación. Es una cuenca que presenta una combinación de pendientes montañosas y planicies. La superficie, en su mayoría impermeabilizada, es el resultado del aumento poblacional y del desarrollo de infraestructura que se ha venido presentando desde la década de los ochenta.

Calidad del Agua

Los parámetros o indicadores que determinan la calidad del agua son electos en función del uso potencial que vaya a tener una fuente o un curso de agua, siento entre los principales abastecimiento humano, recreación, riego, conservación de la vida acuática y receptor de aguas residuales, entre otros.
Los límites o rangos de variación que tienen estos parámetros se definan en función de la tolerancia que puedan tener plantas, animales acuáticos y los seres humanos ante los elementos contaminantes.
La quebrada Los Negritos se ubica dentro de los valles fluviales de pendiente de baja moderada, esto implica, su aporte a la susceptibilidad de deslizamientos es muy poca, por lo que no es un riesgo que presente esta. En cuanto a la susceptibilidad de inundaciones, históricamente la quebrada ha presentado
en varias ocasiones inundaciones que afectan distintos sectores de San Pedro, por las cercanías de las instalaciones de la Universidad de Costa Rica en la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) ha determinado que para la quebrada, el período de inundaciones ha disminuido a un año y algunos períodos menores, lo anterior por causa de la ocupación de las planicies de inundación y el desarrollo urbano en forma desordenada y sin ninguna planificación; así mismo, el lanzado de desechos sólidos, produce una reducción de la capacidad de la sección hidráulica lo que provoca el desbordamientos de ríos y quebradas. En el caso de la quebrada Los Negritos, la CNE, ha determinado que las zonas más afectadas son: la Ciudad Universitaria, Vázquez Dent y Barrio Escalante.

El manejo de la quebrada.

La Universidad de Costa Rica ha venido a jugar un papel muy importante en la rehabilitación de la quebrada realizando diversas investigaciones y proyectos, a través de programas como Produs (Programa de Investigación en Desarrollo Urbano sostenible) o el Progai (Programa de Gestión Ambiental Integral, en éste último, se han realizado proyectos que tratan de incorporar a las comunidades vecinas a la quebrada para su recuperación (Proyecto: Manejo y Recuperación de la Micro Cuenca Quebrada Los Negritos), y para el día Mundial del Ambiente (5 de Junio del 2010, aunque las actividades se realizaron el 4 de Junio), dentro del campus universitario, se sembraron 50 especies de árboles autóctonos y se efectuó limpieza de la quebrada, así como diversas actividades.

Tareas pendientes

La Municipalidad del Cantón de Montes de Oca no debe permitir que continúe el desarrollo urbano en las planicies de inundación, exigiendo a toda persona que solicite un permiso de construcción en áreas cercanas a cauces de agua, el respectivo visado de planos por parte de la Dirección de Obras Portuarias y Fluviales, así como de la Dirección General Forestal.
Es necesario fortalecer los programas de educación ambiental, para evitar la contaminación de los ríos y quebradas, con desechos sólidos y otros, así como establecer brigadas de vecinos para la limpieza y mantenimiento de los desagües y cauces de agua. Planificar el envío de aguas servidas y pluviales que fluyen de las diferentes urbanizaciones y que aumentan el caudal de los ríos, provocando inundaciones en períodos de lluvias intensas.
Los grupos organizados del Cantón de Montes de Oca deben formar grupos de vigilancia de las cuencas que pasan cerca de los centros de población para evitar que inundaciones y avalanchas tomen por sorpresa a la población en época de lluvia de alta intensidad.

Julio Luis Solano Solano

martes, 24 de septiembre de 2013

Mi Abuela Rafaela



Doña Rafaela a quien yo llamaba abuela, pero que en  realidad era mi bisabuela, me enseñó las primeras letras; ella me regaló el abecedario, era un rompecabezas de papel cartón delgado en una cajita del mismo material. Aún lo guardo y de vez en cuando lo saco y lo extiendo en la mesa del comedor como lo hacía antes; recuerdo como me ayudaba a formar las palabras.
Ella, que ya casi no veía, me indicaba como se colocaban las  letras para así poder pronunciar las diversas palabras que ya conocía: vaca, mesa, silla, país, gallina…Aparte de que deseaba enseñarme, pretendía que le leyera el periódico. Poco a poco, desde mis cinco años, iba reconociendo las letras y me ayudó, a tan temprana edad, a hacer mis primeras armas en la lectura, leía mal pero poco a poco fui aprendiendo. En ese entonces, no había enseñanza preescolar pero sí que la había en casa: mi madre, mis tías, mis primas, mi padrastro, mi tío José, fueron personas aficionadas a la lectura.
Sus libros pertenecían a autores como Julio Verne, Víctor Hugo, Dostoiesky, Emilly Bromtë.
¡De qué manera aprendí a soñar, a viajar, a reír a llorar, cosas del amor…, aprendí  de Historia, de Geografía y de otras disciplinas del pensamiento! Y, gracias a esta familia de lectores de la que fui y sigo siendo parte.
A los  ocho años leía bien y mi mamá me  prestaba sus libros, de esta manera a través de la lectura mi mente se agudizó y pensaba como se podían mejorar las cosas que estaban mal en esta sociedad. ¿Y cómo no iba a tratar de hacerlo, si mi tío José incursionó en la política…? Se enlistó en las filas del Partido Vanguardia Popular, trabajó en él y luchó por sus ideales toda la vida hasta su muerte. En mi vida adolescente y joven leí entonces: Introducción al Marxismo de Garaudy, El Manifiesto Comunista de Marx y Engels y otras obras más.

¿Qué diría mi abuela? ¡Enseñé a mi nieto para que leyera esas cosas! O… hummm, qué bueno todo lo que aprendió a leer: “c‘est magnifique”. Recuerdo a mi abuela sentada en su poltrona con el periódico abierto en sus manos, con
sus lentes caídos, echándome un ojo de vez en cuando: yo, hincado en una vieja silla, acodado sobre la mesa haciendo figuras con las letras y ella mostrándome figuras y letras del periódico para que yo aprendiera a hacerlas.

Mi infancia estuvo llena de fantasías por medio de la lectura: me convertía así en personajes como Ciro Smith de La Isla Misteriosa de Verne o en D‘Artagnan de Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas. Esos eran mis juegos con mis hermanos y amigos del barrio, yo los inventaba porque era el mayor.

Así que no puedo quejarme de mis años infantiles. Ciertamente, era un niño de una familia pobre. Pero no éramos tan pobres porque teníamos en la lectura todo un mundo  riquísimo a nuestro alcance. ¡Y sigo teniéndolo!
Virginia Murillo

viernes, 20 de septiembre de 2013

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Alguien que yo conozco y nadie mas


Por Tony Morales

Hoy voy a entrevista a cierta persona que yo creo que conozco de algo pero a veces no estoy muy segura, porque siempre sale algo que no se sabe de dónde ni porque, pero que despista mucho de nuestro conocimiento. Empecemos pues.
Usted llego a este país como y porque.
Por qué diría que por tonta, pero la verdad fue que tenía unas ansias muy grandes de volar y experimentar cosas nuevas, a mí siempre me atrajo la aventura pero las circunstancias y la época en que me crie no daba mucho espacio a esa experiencia, y seguro en cambiar de vida y de país entonces era algo como irreal para mí.
Le atraía tal vez un hogar esposo e hijos.
No yo no quería ser ama de casa por nada del mundo nunca me gusto, odio la cocina las labores de la casa en fin todo lo que yo sentía que se interpondría en mí y en mis ansias de descubrimiento, es más yo creía que nunca me casaría, pero uno se deja llevar por sueños y ya está en el hoyo.
Qué sintió al llegar.
Mi entonces querido esposo, me engaño (los ingleses ya se saben son…..piratas), el me describió el país como los EE.UU. o poco mas muy adelantado y en el que había de todo y yo le creí. Cuando yo llegue al aeropuerto, me sentí como deben de sentirse los animalitos que caen en una trampa, ya no había vuelta atrás y no crea ese rencor de sentirme estafada nunca lo perdí.
Cuénteme qué paso.
Pues que tal vez en San José, hubiera encontrado ambiente y habría podido iniciar mi vida nueva. Pero él era veterinario y nos fuimos al campo que campo…Era Nicoya en 1973, no tenía ni luz fija yo pensaba que las películas de vaqueros eran una …eso una película no realidad paralela, pues me equivoque allí estaba ante mis ojos en vivo y en directo y a todo color, calor y lo peor tormentas espantosas y lluvias como que las cataratas del Niágara se hubieran ido al cielo y atuvieran cayendo sobre la Nicoya sin luz, y luego la humedad y los bichos, porque yo amo los animales, pero algunos como la cucarachas voladoras pues no.
Tuvo alguna anécdota especial esas que no se olvidan y se cuentan siempre.
Mi Córdoba querida , yo admiraba a mi ciudad, está situada muy cerca de Madrid y más aun de Sevilla ambas con aeropuerto internacional, por lo tanto era una lucha constante de los cordobeses el tener un aeropuerto, porque sí que había pero para vuelos pequeños y eso, teníamos universidad y de especialidades, porque no aeropuerto. En esas estábamos cuando yo me vine. Entonces mi señor esposo fiel a su clarividencia me dijo que ni me preocupara, que estaba un poquito lejos de San José, pero para cualquier cosa tenía aeropuerto. Esa fue la palabra clave, si tiene aeropuerto es una ciudad grande, bueno pues me fui confiada, nada me había preparado ni en un millón de años para ver el aeropuerto una gran explanada con un palo que tenía como una bolsa de plástico para indicar el viento y como si fuera poco estaba lleno de vacas. Cien años que viviera nunca podría olvidar la impresión que tuve y lo que sentí, pero mejor lo dejamos aquí, porque eso me arranca hacia más cosas y de eso no se trata.
Pero se fue acostumbrando o pensó en marcharse.
Ni esa oportunidad tuve porque cuando fui a darme cuenta estaba embarazada y Lledó un día si y otro no al hospital deshidratada, a que me pusieran suero.
Pero que hacia allí, en que pasaba el tiempo y si tenía amistades
Los dueños de la mayor soda del pueblo eran españoles y hasta andaluces de Málaga y allí caía todos los días y la señora me ayudo un montón, y los tres padres que eran españoles también y otras dos señoras casadas con doctores como yo habían venido al terminar las carrera, me hice un buen puñado de amistades y también rodee por todas las fiestas y cumpleaños infantiles del pueblo la gente era simpática y me entendí bien, aunque yo suelo hacerme hueco en donde este.
Cómo se fue de allí, hacia San José.
Por la vía más rápida, nos hecho la escases de agua que se desato y las nenas pequeñas era un peligro, así que liamos los bártulos y nos vinimos, y desde entonces siempre viví aquí. Bueno y las aventuras con las que soñaba se hicieron realidad algunas
Si por supuesto atravesé riadas, ríos siete para ser exacto para ir a la playa de Samara y vi las tortugas y los monos y un montón de selva. Y trate con animales increíbles tuve una higuana que yo quería mucho que se ponía al sol y que por dos veces entro en la casa y comía galletas y no se asustaba era enorme, pero después cuando tuve a Romí mi perrita la echaba y no la dejaba entrar. Fuimos a San José un montón de veces en avioneta por evitar las riadas y las nenas nacieron en San José en la Clínica Sata Rita pero fueron bautizadas en Nicoya. Si hubo mucha aventura pasada por lluvia, tormentas y un calor del infierno.
Cuáles eran sus aficiones y a qué se dedicaba
Sobre todo y como siempre a leer ,también por entonces escribía y como las niñas eran muy pequeñas pues tenía trabajo, la mayor vino con cuatro años y la pequeña iba a cumplir dos, pero yo decía que tenían que ir aun kínder en San José. Me vine a vivir a esta Zona de San Pedro porque su familia vivía aquí, y era la que yo conocía y yo quería también el Colegio Calasanz para las niñas. Así que desde entonces me acople por aquí, y aquí estoy.
Si En ese tiempo volvió a su país.
Claro que volví, varias veces y cuando estaba allí, pensaba que tal vez Nicoya era un mal sueño y no existía, pero no, existía y bien real que era, en aquel tiempo todo estaba tal mal que ni el estúpido de Ortega se le hubiera ocurrido reclamarla. Ahora está muy bien parece otra, yo he vuelto y ya está mucho mejor. En esa época viaje bastante y empecé a hacer turismo de aventuras que era lo mío. Y con mi casa mis libros y mucho más adelante mi computadora, he ido pasando todos estos años Case mis hijas tuve una nieta mande a volar al pirata, y me quede sola con mis perritos y mis libros y mi tecnología.
Entonces realizó sus sueños.
A ratos algunos otros están latiendo dentro de mí y crean vacío, pero yo adoro mi Andalucía sueño. Mi Córdoba, ahora con el Facebook, puedo hacer que todo el mundo lo admire como yo.
Pero entonces donde queda Costa Rica y sus años aquí, la quiere le guarda rencor….
Nada de eso este país fue bueno y la gente también, claro que le quiero y cuando voy fuera hablo maravillas de él, aquí nacieron mis hijas mi nieta que es lo que más quiero en el mundo y aquí vuelvo a mis libros y a mis perros, es mi segunda patria, patria de adopción. Y aquí vivo bien.
Entonces si pudiera se iría o no.
No lo se tendría que dejar tantas cosas a mi espalda, no sé si tendría valor, pero por otro lado sería tan maravilloso…. Pero mejor dejarlo acá si alguna vez llega lo pensare ahora todo está bien. Y es mejor no pensar.
Bueno pues hasta aquí es la entrevista, otro día profundizaremos más en estos temas, por ahora muchas gracias.
Antonia Morales Diez
3 de sep.2013


Alumna de Periodismo del Pian Universidad de Costa Rica

Mi historia




Soy guanacasteco de nacimiento, allá pasé toda mi niñez, infancia y mi juventud. He sido sumamente pobre y demasiado sufrido desde niño, no tuve padre solo mamá, que luchó mucho para mantenernos, no tuvimos un techo digno que pudiéramos llamarlo casa , era una casita de paja forrada de cartón y madera, piso de tierra, no teníamos luz eléctrica, nos alumbrábamos con canfinera para poder nosotros vivir. Mi madre tenía que lavar ropa ajena para poder llevar alimento a la casa, también hacía tortillas para vender o cambiarlas por comida.

Fueron años sumamente tristes y pasados por mucha tristeza donde fuimos creciendo y con dificultades comenzamos a trabajar en fincas, limpiando las milpas, arrozales, sembrando frijoles, cortando caña y cogiendo café; no omito manifestar con mucha pena que era tal la pobreza que nos metíamos a fincas
privadas a coger frutas o leña para ayudar a mi mamá.

Ya grandecitos mi hermano y yo fuimos sacando a mi madre de ese enorme bache y fuimos haciendo una casita mejor con algunos arreglitos. No teníamos estudio ni tampoco un oficio, no sabíamos nada, poco a poco aprendí a coser pantalones pero todo era demasiado barato. En ese tiempo encontré a un amigo maestro y me llevó a la escuela donde saqué sexto año. Era un mamulón entre todos los niños, pero pude graduarme.

En casa de un tío pasé cierto tiempo donde me ayudaron con mucho entusiasmo y con mucha pobreza me vine al colegio de Nicoya, pasé mucha hambre y sacrificios pero pese a todos esos problemas pude sacar mi bachiller sin perder ni un año solo, en bachillerato perdí matemáticas porque me llené de nervios, me vine de Nicoya a San José a buscar trabajo y prepararme y el siguiente año lo gané allá en el colegio de Nicoya.

Me volví a venir de Nicoya, ya bachiller me traje a mi mamá y así buscar trabajo para mantener a mi mamá y poder seguir estudiando, aquí conseguí trabajo de guarda en el Consejo Nacional de Producción y en la fábrica de Jugos del Campo, así pude sacar un curso de contabilidad en la escuela Castro Carazo por trece años. Cuando ya comenzaba a salir de mi situación económica, pagamos una casita muy humilde en la León Trece. Nos encontrábamos bastante contentos, estábamos criando un sobrino que era como mi hijo. Un día muy de mañana mi mamá salió de la casa a recoger la pensioncita que le dió asignaciones familiares, ella salió y no regresó más a casa, para no cansar, diré que un carro me la mató, el señor del carro se fue huyendo del lugar y nunca hicimos nada porque ni testigos pudimos conseguir. Perdí catorce años de servicio, solo llorar, me quería morir, dos años encerrado en la casa, perdí el trabajo, me hacía mucha falta mi mamá, me quedé solo con mi sobrino, que era menor de edad, laboraba también en el Consejo Nacional de Producción en los estancos, pues
un día no llegó a la casa y no podía dormir, otro día salió en los periódicos que habían sido asaltados, a él lo amordazaron y al jefe lo balearon en el estómago y quedó gravemente herido en el hospital, parece que murió, los maleantes se llevaron cualquier cantidad de cosas. Otro golpe como para morirme. Pasé mucho tiempo solo, me ha costado mucho recuperarme, perdí todo el deseo de estudiar,
gracias a Dios y a María Santísima he podido salir adelante, creí en ese tiempo, que me iba a quedar solo. Pero gracias a Dios conseguí a mi esposa de nacionalidad salvadoreña, casi también dejada del tren, nos casamos, civilmente, me fui con ella a otro lugar a formar el hogar, nos costó demasiado tener hijos, a pesar de mucho tratamiento, creíamos que era estéril, gracias a Dios no fue así. Al poco tiempo nació la niña y al año nació el niño, tengo la pareja, de la cual me siento muy contento porque son muy especiales, uno tiene 23 años y el otro tiene 20 años, ambos son estudiantes, la mayor está en la Universidad de Costa Rica, estudia filosofía y teatro y el otro inglés conversacional, además fue jugador de la selección sub 20 y está con alto rendimiento del club sport cartaginés. Olvidaba también manifestar que cuando yo estaba en el colegio, me hice amigo de un compañero hijo del profesor que tenía carro y andábamos paseando por todos lados después que salíamos del colegio, en uno de esos días tuvimos un accidente en la carretera sumamente grave, el amigo le metió la pata al carro, no lo pudo parar, se estrelló en una curva, yo quedé a 50 metros totalmente inconsciente. Me trajeron
en avión Lacsa de Nicoya a San José. Quedé internado por 3 meses, un mes inconsciente, fue fatal para mí porque todo eso fue en la cabeza, todavía tengo secuelas de eso, se me olvidan las cosas.

Después de que yo perdí a mi mamá y pasé tantas vicisitudes que creía no recobrarlas, conseguí trabajo en Transmesa y después me pasé al Ministerio de Obras Públicas y Transportes donde laboré catorce años, porque sufrí un accidente laboral en la columna, quedé inválido de la columna, no me puedo agachar, me quitaron un disco de la columna, cunado me operaron, y me han operado cinco veces.

Así concluyo este pequeño relato de mi vida personal.

Santana Hernández Mayorga
74 años

martes, 17 de septiembre de 2013

Como me ves te verás



¡Como me ves te verás!  Este refrán popular peso en mi vida como una sentencia de muerte.  Hoy estoy al umbral de “¡te verás!” Peinando canas y coleccionando arrugas. El temor desapareció porque  he descubierto que puedo dejar un legado.

Los abuelitos, adultos mayores o ciudadanos de oro como quieran llamarnos 
estamos presentes en una sociedad que envejece sin darse cuenta, y aún nos
hallamos aportando conocimiento, experiencias  y amor. Y gracias a programas
como los que desarrolla la U.C.R. y otras instituciones  “¡Me verás!” es una frase
victoriosa, de vida y esperanza porque somos sobrevivientes y luchadores en un
mundo que se esfuerza por extinguirnos.
¡Como me ves te verás!, caminando lento, soñando y viviendo. Eso depende de ti.


Maureen Hidalgo