martes, 18 de noviembre de 2014

Un dìa


Me despierto entre las 5:30 y las 6:00 a.m. y en la cama hago una oración y le doy gracias a Dios por el día, por el don de la salud, por el padre y la madre que me dio para que ellos me dieran el derecho a nacer, por mis hermanos ya desaparecidos y los cuatro que aún tengo vivos, pido por la salud de mi esposa, mis hijos, nueras, nietos, amigos, compañeros, conocidos, enfermos, desvalidos y por el eterno descanso de quienes ya han partido.

Me levanto y me voy a poner el agua para hacer el café; mientras el agua hierve, me voy para el sanitario, hago mis necesidades fisiológicas, me meto al baño y me ducho, una vez terminado salgo y me seco el cuerpo, me hago la barba, me pongo desodorante, la loción 4711 y me visto.

Regreso a la cocina, el agua ya está hirviendo, chorreo el café, abro la puerta, recojo la extra que está en el corredor de la casa, salgo a comprar el pan en la esquina de mi casa, de camino saludo a los conocidos que me dicen…”cómo está morado…”, regreso rápido porque debo hacer la burra (gallo pinto) que mis nietitos Marcel y Matias, mi esposa Mayela y yo nos vamos a comer.

Si mi esposa me pide le frío un huevo, se lo revuelvo con cebolla o jamón, si quiere le hago una torta de huevo con cebollín, para eso tomo un plato de lata, un tenedor, echo en el plato la clara del huevo y con el tenedor empiezo a batir hasta darle punto de suspiro, le echo el cebollín o la cebolla, la sal y la yema, termino de batir y en el comal que ya está caliente pongo todos los ingredientes, una vez cocinada saco la torta de huevo y la pongo en un plato junto a la burra.

A partir de ése momento Mayela y quien escribe nos aprestamos con todo el amor del mundo a esperar a nuestros preciosos gemelos, quienes a esa hora vienen de Aserri y están en camino con sus padres Michael y Waiman.

Apenas oigo el pito del carro, salgo a la cera y tomo entre mis brazos las dos bendiciones que Dios nos dio. Los niños me dan besos y me dicen…”papaaaa, papaaaa, papaaaa, tan, tan, tan, tan…”, eso quiere decir que les ponga la canción pasito tun, tun de la Billos Caracas Boys; procedo a echarle una moneda de ¢100,00 a la Rockola que tengo en el corredor de mi casa y marco F7, al compas de su infaltable pasito tun, tun, ambos sobre mis brazos y arrecostados a mi pecho empiezan a bailar.

Ya finalizada la canción les damos su merecido desayuno y como a las 8 de la mañana ponemos el agua a calentar porque hay que bañar a los niños, una vez que el agua está caliente procedo a desvestir indistintamente a Matias o a Marcel para que Mayela los bañe, no sin antes jugar con cada uno de ellos, luchamos, hacen fuerza y me dan pataditas, les hago cosquillas, se carcajean, gozan, disfrutan; mientras jugamos el abuelo le da gracias al Supremo Hacedor por ese par de ángeles que nos regaló.

Algunos de ustedes son testigos que el día que inicié el curso de periodismo me sentí muy alegre por haber vuelto al Campus Universitario, pero que, en la tarde de ese mismo día al llegar a la casa se me informó que mi nuera estaba internada en el Hospital de las Mujeres Adolfo Carit Eva, porque podría sufrir una pérdida y que había un 50% de probabilidades de que nacieran.

Como en el proyecto de vida de Dios nada se escapa, Él escucho nuestras oraciones y las de muchas otras personas que se unieron para pedirle por la salud de Waiman y las criaturitas que se encontraban dentro de su vientre, con los cuidos médicos de enfermeras, doctores, auxiliares y demás personal del Hospital, mis nietos de forma prematura vieron la luz.

El día que le hicieron la cesárea a mi nuera y mis chiquitines tuvieron que estar en la incubadora, al entrar a conocerlos lloré al verlos por lo frágil y vulnerables que estaban; una vez más le pedí a Dios por ellos, por mi hijo y su esposa porque ambos estaban destrozados, su sueño y el nuestro pendía de un hilo.

Por eso, hoy Matias y Marcel nos hacen inmensamente felices, son la energía y el combustible que hace que tengamos las fuerzas para verlos, cuidarlos y amarlos. Cada día mi esposa y yo notamos los cambios que van experimentando, cada vez se fortalecen más y por eso los vimos gatear, incorporarse y dar sus primeros pasitos, sus primeros balbuceos, sus primeras palabritas, ellos, junto a Jonathan Andrés mi otro nieto están dentro de mi corazón, los tres vinieron a cambiar mi manera de ver el mundo.

Así va discurriendo un bello día de mi vida, mención aparte merece mi esposa por su abnegación, esfuerzo y amor que le dispensa a Marcel y a Matias, no sé de dónde saca tantas fuerzas para atenderlos sin dejar de lado las cosas de la casa, si bien es cierto yo trato de cooperar en lo que pueda ella se lleva las medallas por sus méritos y entrega.

Al caer la tarde mi hijo y esposa llegan a la casa y ahí se baja un poco la presión y la responsabilidad.

En la noche los despedimos con una oración y les damos la bendición a Michael, Waiman, Matias y a Marcel, asimismo recibimos tanto de Marcel como de Matias su bendición, porque, aunque parezca extraño, ambos a sus escasos 18 meses aprendieron a ponernos sus manitas sobre nuestra cabeza y nos dicen amén, eso no tiene precio porque se trata de la más pura, limpia y santa bendición proveniente de Dios a través de sus dos ángeles.


Ricardo Jiménez García


La Carreta Costarricense


 Rafael Alvarez. 

La carreta impulsó la economía en Costa Rica, poco a poco se adentró en la vida cotidiana de los costarricenses en campos y ciudades, siempre jalada por un par de fieles bueyes, para ser usada en abrir caminos, arar campos, llevar productos al mercado, trasladar viajeros, y ser ambulancia para enfermos o mujeres de parto y servir como coche fúnebre para el traslado de difuntos.
En el Valle Central fue un medio de transporte muy importante para el cultivo del café: desde su recolección en los cafetales, donde se utilizaban hasta treinta carretas, las cuales iban en un desfile, una tras otra, por los callejones de las fincas, hasta llegar al lugar donde estaban los cogedores esperándolas para medir el preciado grano recolectado durante el día de trabajo y luego para trasladarlo hasta los beneficios o plantas procesadoras. Finalmente el café ya procesado y empacado en sacos de cabuya era llevado por carretas a los vagones del ferrocarril, para luego trasladar el grano de oro al puerto de Puntarenas para su exportación.
Además recuerdo que otras carretas eran cargadas de sacos de carbón que venían del Empalme, Tejar, Tobosi y otros lugares aledaños: al ser las 5 ó 6 de la tarde iban llegando al sesteo, casona de dos plantas, grande, ubicada en Curridabat, exactamente donde hoy está el camposanto Montesacro. En este lugar desenganchaban los bueyes y les daban de comer. Después de esta labor los  boyeros subían a la planta alta para descansar en la noche, y a la mañana siguiente continuar el viaje a San José, donde vendían el carbón, que era utilizado para combustible en cocinas del comercio y viviendas.
Igualmente en los distritos del cantón de La Unión, era común ver carretas cargadas de leña bien acomodada, la cual era un arte hacerlo, y con racimos de plátano colgando alrededor, rumbo al mercado central para comercializar los productos.
Alrededor de medio día venían los boyeros en sus carretas ya vacías rumbo a sus hogares de residencia y aprovechaban para pasar a las cantinas a tomarse unos tragos de guaro; algunos se emborrachaban y se montaban en la carreta, y los bueyes seguían solos el camino, pues lo conocían muy bien.
De la carreta se han ideado dichos populares que prevalecen hoy en día, de los más usados podríamos mencionar los siguientes:
 -se montó en la carreta: este dicho es muy conocido y se dice a la persona que está pasada de tragos, y hace alusión a lo situación mencionada anteriormente.
-la carreta sin bueyes: Leyenda famosa del folclore costarricense
-entre menos pesa la carreta, más suena: se le dice a las personas que entre más hablan, menos cosas importantes dicen.En la actualidad le vendría bien este último dicho a más de un político…


lunes, 17 de noviembre de 2014

El nuevo día.

Virginia Murillo Montero.

“Este es un nuevo día /para empezar de nuevo/
Para buscar al ángel/ que me crece los sueños/
Para cantar para reír/para volver a ser feliz…/”
De. Facundo Cabral: “Este es un nuevo día”.


Un día… ¿cómo es el día a día, cómo son todos y cada uno de mis días? Cada uno es un nuevo amanecer, un despertar a la vida, al quehacer diario, trabajo, estudio, sueños, ilusiones, desilusiones… ¡Muchas cosas! Existen diferentes tipos de días, de acuerdo con el clima, con la época del año, mes dedicado al padre, a la madre, a la Virgen, Navidad, etc. Así como también de acuerdo con el estado de ánimo en que una se encuentre.
Un día me desperté y sentí que no podía, que no quería levantarme, por qué, cuándo fue. Esto ocurrió en la época en que mi padre padeció una gran depresión, yo creí caer en lo mismo y me quería quedar acostada  y no hacer otra cosa más que dormir. Pero debía trabajar, tenía a mis niños pequeños… y el deber obliga.
Me levantaba entonces y corría con algunos quehaceres de la casa para no dejarle todo el trabajo a mi mamá. Luego me acicalaba para ir a dar mis clases de Español en Secundaria.
Mi estado de ánimo no era el más óptimo para enfrentarme a semejante número de jóvenes, manejar la disciplina y transmitirles los conocimientos. Pero bueno… daba la mejor de mí,  los problemas se iban quedando en mi casa y añoraba el recreo para ir a compartir un cafecito con mis compañeros, as.  De esta manera mi ánimo se convertía en actividad docente.
Luego del primer recreo me dirigía a otro salón de clases porque no tenía aula propia, pero eso me gustaba porque iba donde otros alumnos que presentaban un  comportamiento mejor, una actitud idónea para recibir las lecciones. El cambiar de aula, caminar por los corredores me relajaba. Entraba y algunos alumnos, amables, alos cuales sus compañeros les llamaban brochasme cargaban  los libros hasta el escritorio.
Un día en mi vida son uno y todos con diferentes facetas, el día de mi graduación de sexto grado, levantarme feliz y disponerme para el peinado que me iba a hacer doña Lidieth, nuestra vecina.
Asistir al Acto de clausura con el uniforme bien planchado, con mis papás y hermana mayor, muy elegantes;  estar ansiosa con mis compañeras y compañeros esperando recibir el certificado de conclusión de estudios primarios de manos de mi querida y linda maestra, la Niña Carmen.
Un día en mi vida está cargado de emociones, de anécdotas, de historias, de alegrías, de sinsabores; pero todo sobrellevándolo con los consejos que me dieron mis mayores, con lo que aprendí desde niña con mis padres, abuelos, maestras profesores desde la escuela primaria hasta la universitaria,  Universidad que por cierto es ésta donde he vivido siempre, es mi segunda casa con mis títulos, los cursos libres, los del PIAM, compañeros, as profesores a quienes recuerdo con mucho cariño.
Tiempos idos y vividos, conservados en mi memoria del día a día, de levantarme y ver un nuevo amanecer. De vivir, de gozar, de llorar, de reír, de cantar. De estudiar, de trabajar, de disfrutar del cariño y amor de muchas personas y de nuestra familia.
Recuerdo cada día que me levanto a mi amado Padre: Eugenio, quien junto con mi mamá y abuela materna me enseñó y me formó y dio como resultado este montón de huesos con un cerebrito para pensar y un corazoncito para sentir y vivir la vida de la mejor manera.





sábado, 15 de noviembre de 2014

Bioley de altamira una comunidad ejemplo


Ricardo Jiménez
Las organizaciones de carácter social, empresarial o comercial que se dedican a elaborar proyectos de desarrollo sostenible tienen una gran responsabilidad con el entorno donde se dedican a llevar a cabo sus actividades, porque aunque sus actividades sean de tipo agrícola, industrial, artesanal, de agroturismo, etc., lo que persiguen es estimular y potenciar las capacidades que tienen las comunidades las cuales por desconocimiento muchas veces no son explotadas por sus pobladores.
Los vecinos, una vez organizados en una asociación, fundación o una cooperativa, tienen como uno de sus principales objetivos, desarrollar empresas que vengan a incentivar el emprendedurismo en sus comunidades con el propósito de crear fuentes de empleo, encadenando para ello, pequeñas actividades familiares, esas propuestas dan como resultado una dinamización de la economía; esa es una manera de estimular el crecimiento en aquellas comunidades que carecen de oportunidades y que en consecuencia tienen altos índices de deterioro en desarrollo humano.
Hay una gama enorme y diversas formas de hacer que las comunidades por sus propios medios puedan salir adelante, lo que falta es creatividad, buscar y desarrollar modelos acorde con las bellezas naturales u otras actividades que pueda ofrecer nuestra comunidad en el campo del turismo o del agro, en fin, se deben desarrollar y potenciar acciones concretas que permitan generar recursos de manera sostenible.
Antecedentes:
Las comunidades deben aprender de otros que han realizado esfuerzos en aras de cambiar el estado en que se encuentran por la desidia, apatía y falta de interés de las políticas gubernamentales o de los gobiernos locales, quienes no hacen nada por sacar del subdesarrollo en que han sumido a muchas comunidades de nuestro país.
Un ejemplo nacional digno de destacar es la ASOPROLA que es una asociación que en Bioley de Altamira viene desarrollando proyectos en aras de contribuir con el mantenimiento del Parque Internacional la Amistad, para ello los vecinos se organizaron e hicieron un inventario de su riqueza natural, analizaron cuáles eran sus fortalezas como comunidad, una vez realizado el FODA, se propusieron buscar apoyos que les permitiera la identificación más clara de sus objetivos, todo con el propósito de explotar responsablemente aquellas actividades que les permitiera crecer sin afectar su entorno.
Hoy, con el acompañamiento y apoyo de la UCR, UNA, Organizaciones Internacionales y ONGs, que les han brindado asesoría y capacitación, es toda una realidad, en sus procesos de encadenamiento, hay quienes producen artesanías, otros tienen una heladería donde venden helados riquísimos de frutas orgánicas, pequeños tour operadores, realizan paseos en caballo o a pie en la periferia o dentro del Parque Nacional, hay recorridos guiados por las fincas, donde le muestran al turista nacional o extranjero cómo siembran, fumigan y cosechan sus productos.
Le explican y le dan a conocer al turista la forma en que están no solo contribuyendo a la conservación, sino que a su propio desarrollo en fuentes de empleo, dinamización y crecimiento de la economía local.
Ésa comunidad desarrolló proyectos de siembra, cosecha y venta de banano, siembra, recolección y molienda de café, producción de mermeladas, jabones y champús con frutas y plantas totalmente orgánicas, cría y engorde de cerdos, gallinas, ganado vacuno, etc., todo con alimentos orgánicos producidos con desechos y productos extraídos de sus fincas.
Los materiales que utilizan como abono y la fumigación son estrictamente orgánicos porque son producidos a través de procesos naturales como la lumbricultura y los desechos. El estiércol de los cerdos, el ganado vacuno, el equino y otros es utilizado para la generación de biogás, con lo cual producen energía totalmente limpia que les ayuda a disminuir sus costos de operación y contribuir con el planeta.
Los vecinos de Altamira de Bioley son una comunidad modelo y un ejemplo en la zona sur del país que es donde se encuentran los cantones con menos desarrollo humano de Costa Rica, sus experiencias deberían ser reproducidas a nivel no solo del área geográfica donde se ubica, sino que del país en general.
Con sus productos naturales producen mermeladas, jabones, champú, etc., ofrecen el albergue o cabinas donde brindan servicio de hospedaje y alimentación, además de tener un contrato con una empresa a la que le venden toda la producción de banano orgánico.
Los vecinos de Bioley son un ejemplo digno de admirar, pero no solo de admirar, ellos nos están enseñando cómo se pueden hacer grandes cosas para procurar el crecimiento sostenido y sustentable en el tiempo para una comunidad que prácticamente está fuera de las políticas públicas.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mis historias.


 Antonia Morales Diez
Tengo que hacer un resumen de lo que escribí este semestre, esto en si ya es un problema porque tengo que acordarme   de cuales fueron pues escribí unos y los deseche y otros los mande para publicar, así que ahora voy a ponerme a pensar, cuáles fueron los afortunados, que vieron la luz, y los que no, pues eso ahí se queden….Uno fue de los que a mí me gustan de misterio de leyenda envueltos en la niebla de lo imposible posible porque sucedió. El Misterio del María Celeste, un barco  fantasma a todas luces parece imposible pero paso, me gustó mucho porque siempre esa historia me atrajo. También escribí uno sobre mi Padre, en el cual como otras veces relataba que el inculco en mi toda esta afición a las leyendas y a los misterios a los paseos por mi ciudad que cada piedra nos puede contar una historia romana, musulmana goda visigoda  o la que se tercie…. Allí si algo sobra es historia. También escribí sobre mi querido Mateo, un muy elegante gato, un gato con pinta de señorito andaluz que es el rey y hace y deshace según su real gana entre los perros y su otro hermano Nicolás,  es el rey y nadie ni yo misma lo dudo. Escribí sobre la lluvia, algo poético y almibarado que termine desechando ante la cruel realidad que me salto a la cara con una nube que no me ahogo de milagro, así que mi cuento fue de lo más realista y biográfico de lo que la lluvia suele hacernos en lo cotidiano. Luego escribí lo que significa ser abuela, dejar de ser uno con su nombre para ser lo que el nieto disponga yo  soy Tita y  así, seré hasta el final de mis días. Después tuve que escribir sobre las noticias y yo escribí que las noticias son estrellas fugaces que apenas salen se opacan porque otra aún más nueva les están pisándoles los talones, pero en fin yo sigo persiguiendo mi noticia alguna vez llegara una más brillante y opacara a todas las demás las que pasaron y a las que han de venir.
Después con mi compañera Loren hicimos un reportaje y una historia sobre el maravilloso y elegante deporte de la esgrima, el arte más noble y viejo que conoce la humanidad. Yo escribí una historia y ella aporto las fotos tan lindas que siempre nos está haciendo donde a pesar de nosotros mismos lucimos muy bien todo el equipo.
Y llego la última ….. La de describir como sentimos nuestro corazón. Hay sí, ahí yo tenía una de esas grandes noticias, o mejor dicho de una de esas grandes esperanzas, que parecen cotidianas pero que son de veras de lo más felices y extraordinarias un corazón que late pero no uno cualquier, no el mío que ya el pobre debe estar harto de mí y late porque es cabezón y llegara hasta el final, sino el de mi nieto algo chiquito de apenas ahora va a tres meses pero con una fuerza y unas ganas, que lo dejan como viendo visiones, está allí, está vivo o viva pero  tiene fuerzas y va a llegar a este mundo, que aunque no es perfecto nosotros procuraremos que a él se lo parezca. Y al final el año que viene cuando tenga que escribir ya no sea Tita solamente sino cualquier otra cosa que el decida.

Todo esto gracias a nuestra profe que nos animó y saco de dentro de nosotros la pereza a poner en letras de molde nuestros pensamientos y sueño. Muchas gracias profe y todo nuestro cariño.

martes, 4 de noviembre de 2014

CERRANDO UN CICLO.





Después de todo, no es tan malo cerrar un ciclo. Ha sido tan gratificante y productivo, tal vez no tanto como era posible, pero al final las cuentas de al menos cuatro historias escritas y publicadas en nuestro Blog, ya dicen algo. El tiempo no ha sido mi aliado, el último semestre se distingue por ser mas retante ya que se suman los eventos vividos, el cansancio acumulado de muchos meses de tanto compromiso, además del clima de ésta parte del año y el deseo de hacer mas de lo que ya el cuerpo permite. Hemos asistido fielmente a las lecciones, siempre con alegría y entusiasmo. Es un rato de gran camaradería, pues todas las personas inscritas nos hemos convertido en amigos y seguros de pasar un buen momento, esperamos esa hora de la tarde de cada martes, donde la vida nos ha convocado, donde nos ha reunido. Todos somos tan distintos, procedemos de varias zonas de la provincia, de diferentes costumbres y edades, nacidos en diferentes cunas, marcados por variadas y duras experiencias, que nos han convertido en especiales seres humanos, llenos de esa intuitiva forma de sobrevivencia, que solo el fuego en que hemos sido purificados, ha logrado el singular y maravilloso milagro de ser y estar en ésta vida, con mas ganas , mas garra y mas locura. Vivimos nuestros últimos años, como aquel que sabe, que la vida ha sido un reto y que no queda tiempo, ni ganas de perderla de nuevo, sino sacarle todo el jugo posible, enamorados como nadie de todo instante, de todo lo que aún y a pesar de los eventos, disfrutamos con un gozo infantil, que los jóvenes no lograrán entender, sino hasta ésta altura del partido, si logran llegar a donde se nos ha permitido. Por eso reímos tanto, por eso tantos chistes y bromas, por eso coincidimos en vivir y disfrutar cada martes a la una. Amamos las fotografías, sonrientes posamos con cualquier pretexto inventado en el momento y luego cuando son publicadas, las comentamos y nos reímos de nuevo, por ese encuentro, por estar ahi, por ser parte. Y leemos, cada cual con su estilo, nos encanta leer lo que escribimos, oir lo que cada persona presenta a veces sobre un tema colectivo, tratado de forma tan variada con su toque personal, único como cada uno de nosotros; ahí va la que cuenta cuentos, o aquel que es manantial de conocimientos, aquella con su simpática forma de describir eventos, o la otra con su nota romanticona, el que describe todo con una memoria para los echos y fechas insuperable, el otro que recolecta eventos a través del tiempo. Lo importante es escribir, transmitir algo, dejar alguna constancia, plasmar en letras algo que solo una ha vivido. Quién después de nuestro paso recordará que hemos existido ? Por eso a mi me gusta contar historias, narrar cositas grandes y menudas de lo que ha sido vivir lo que solo yo se que he tenido. Tal vez alguno de mis nietos o tal vez mas allá en mis descendientes, se pregunte algún día de su tiempo, quién sería esa mujer llamada Lia, que fue la abuela de mi abuela ??..quién sabe si algún descendiente mío pueda enseñar éstos escritos, abrir el Cajón de mis Historias y mostrarle su contenido ? Debe ser vanidad y una ilusión vana el querer ser recordado siempre. Lo cierto, es que escribir ha sido una forma de valorar mi estadía, mis circunstancias, mis guerras, mis batallas, todo eso superado, porque la vida sigue y sigue y recordar al escribirla, sirve para saber el valor y coraje que has tenido, lo mucho que has amado, que te has divertido, contemplar esos desvelos que tuviste y saber ahora, que sólo son parte de estar vivo.


Una personita especial, ha sido la responsable de habernos convocado, mujer pequeña, carita seria , ojitos negros y chispeantes que se rién y divierten a pesar de querer mantener la seriedad con la que aprendió a encarar la vida. De grandes recursos, guerrera, inconforme con las situaciones de desventaja con las que tantos han nacido, aún cree en sus ideales, aún cree que el mundo podría cambiar para mejor, lucha a brazo partido desde su micrófono de periodista, en un programa de radio que lleva con holgura. Lectora insigne, de grandes y amplios conocimientos, riqueza interna, solidaria, mano amiga. Rebelde como su pelo oscuro y despeinado, vestida con alegría y desenfado, Giselle ha llegado para cambiar dentro de mi la forma de percibir la vida, me ha enseñado a darle forma a las ideas, a contar mis historias, a develar mis secretos, a transmutar mis heridas. Agradecida estoy con ella, feliz de haberla conocido, honrada por los ratos compartidos cuando un café nos sirve para actualizar un poco nuestras vidas. Y reirnos, Giselle querida, que no se te olvide que la vida es una broma, disfrutar nuestra única salida.


Lia Ferreto M.


Noviembre-2014.















lunes, 3 de noviembre de 2014

Las metáforas del corazón.


Virginia Murillo Montero.

El corazón es el órgano vital de nuestra vida. ¿Desde cuándo escucho yo los latidos de mi corazón? Creo que desde muy niña aún antes de entrar a la enseñanza primaria, en ese entonces no existía la preescolar. En primera instancia mis papás me decían: -“tóquese el lado izquierdo, ahí está su corazón, ¿lo siente?”- Mi papá me tomaba la mano y la ponía sobre mi pecho hacia el lado izquierdo, ahí poco a poco iba sintiendo los latidos de mi corazón.
Muchas veces realicé esa práctica para constatar que aún estaba viva, alguna vez no los sentía mucho, sería porque estaba quieta y dependiendo del ejercicio y de las emociones del momento así aceleraba o aminoraba el ritmo.
En la escuela también la maestra nos decía en qué parte del cuerpo humano se encontraba el corazón y nos ponía a señalar en las láminas que colocaba sobre la pizarra, la ubicación del mismo.
El corazón se representa de color rojo en forma de una hoja de trébol o como “la porción central próxima a las semillas, que está en la manzana, la pera, etc., es coriácea”(1) y ha sido utilizado para designar conceptos como: -con el corazón en la mano- encogérsele a uno el corazón- helársele a uno el corazón- no caberle a uno el corazón en el pecho- no tener uno corazón- qué mal corazón - partírsele a uno el corazón- y otras tantas que significan estados de ánimo, emociones, virtudes, defectos; diferentes estados de las personas como sinceridad, sobresalto , inquietud, magnanimidad, nobleza, ardor en los sentimientos., etc.
Mi corazón late y lo siento cuando camino rápido, subo una cuesta, unas gradas o si me emociono, me asusto o me alegro. Al principio me acongojaba cuando sentía esto, pero luego me acostumbré y ya no me daba miedo, ni me da actualmente, sólo quiero que esté bueno para bailar, sonreír, disfrutar, “¡VIVIR! ¡VIVIR!, LA LA LA LA LA LA!”, como dice una canción popular. Mi gran deseo es que todas las personas tengan un corazoncito muy sano y “no se les pare el reloj muy rápido”- como decía a menudo mi papá-.