martes, 25 de agosto de 2015
Un día espectacular.
A pesar de estar en las montañas y que el clima no se comporta igual que en otros sitios amaneció un hermoso día, claro y soleado. Eso si, era un día muy ventoso, el céfiro amenazaba y lo lograba muchas veces, quitar en sombrero o la gorra deportiva, a las personas que esperaban evitar con su uso los rayos ultravioleta del sol, estaba en las montañas rocosas en Estados Unidos.
Sentada frente al gran lago, vi de pronto una enorme ave que se dirigía al agua, parecía un águila por su tamaño y su fuerza, a la distancia lo veía de color negro con pintas blancas. El pájaro, sin dejar de volar, sólo metió las garras y salió con un pez entre sus garras, pero... que sucede?, el ave está dando vuelta al pez de manera que una parte quede bajo su cuerpo y la otra esté en la misma dirección de su pico. Hecho esto, el ave se aleja volando sin soltar su presa.
Mis amigos me dicen que es un águila pescadora se llama en inglés osprey.
Pienso, desde mi punto de observación que el ave no quiere perder velocidad por un pez que le interrumpe el favor del viento, pero como sea, ¡estoy sumamente asombrada!
Este lugar no deja de sorprenderme.
Olga Emilia Brenes
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