lunes, 7 de noviembre de 2016

El Cristo Negro de Esquipulas.

 Maureen Hidalgo

Cuenta una de las muchas leyendas guatemaltecas que dan origen al Cristo negro de Esquipulas, que en la ciudad de Copán se celebraban grandes fiestas en honor al dios maya Ek Kampulá, vocablo que significa “el que empuja las nubes”, pues se le atribuía el poder de alejar las lluvias y permitir los días de sol para preparar la tierra para la siembra. Ek Kampulá que era de color negro estaba arrodillado con una antorcha en su mano izquierda. Su figura se puede apreciar en uno de los templos de Copán. Cuando los misioneros españoles llegaron a esta ciudad en 1570 y vieron que los indígenas acudían en peregrinación a este sitio sagrado acordaron edificar un templo católico dentro del área con el propósito de reorientar la fe ancestral de los indígenas y sustituirla por la fe cristiana, lo cual se materializo en una imagen de un Cristo crucificado de color negro, el mismo color del dios que antes veneraban. Ellos también asociaban el color negro con la noche, la oscuridad, con la muerte del sol cuando se pone al oeste. Y la palabra Esquipulas viene del Nahual y significa “Pasaje o lugar donde abundan las flores”, y es el lugar privilegiado para el encuentro con Dios. La imagen del Cristo Negro se popularizo por varios países de Centroamérica, llegando a Costa Rica. Y encontramos en nuestro país dos lugares donde se le rinde culto, en Guanacaste y Alajuelita. En Alajuelita se construyó un bello Santuario dedicado al Santo Cristo de Esquipulas, según el Padre Kern, sacerdote de la comunidad en 1907, el origen de esta devoción se logro recopilar a través de los ancianos del lugar, quienes indicaron que por el año de 1815, una fina pero pequeña imagen de aproximadamente una vara de alto procedente de Guatemala se hizo pasar por las casas del vencindario a modo de posada, gustándole a los pobladores del lugar y por este motivo por el año de 1818 los vecinos del pueblo Ascencion Mora, Joaquin Mora, Cruz Echeverria y Ascencion Avila, en atención de que en el lugar no había capilla, ni santo patrono que estuviera en veneración convinieron entre sí traer desde Cartago un escultor que tallara una imagen más grande,confeccionada en la casa de Demetrio Lobo, estos dirigentes con la intención de resaltar esta devoción en el pueblo, decidieron colocarla durante la sombra de la noche cerca del lote del terreno que ocupa hoy el Santuario. Los transeúntes se arrodillaban al pasar al frente de la imagen. Pronto los vecinos construyeron una ermita de seis varas cuadradas y a ella acudían a rezar con gran fervor los habitantes de Alajuelita y Aserrí. Esta segunda imagen fue reemplazada en 1884 por una hermosa escultura guatemalteca que hoy se venera en el Altar Mayor, razón por la cual según el Padre Kern “la antigua imagen se conserva en la Sacristía del Santuario de Alajuelita” y la más pequeña de todas según el decir de las gentes mayores del pueblo, le fue entregada al mismo Padre Kern, a mediados del año 1940, (hoy en custodia del Arzobispado de San José) como agradecimiento por su abnegada labor en favor del Santuario. Esta información fue recopilada por el Pbro. Luis Enrique Guillen Salas, Cura Párroco y Rector del Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas de Alajuelita. Esta es la historia que consta en la literatura de la Iglesia yo prefiero la que me contaba mi abuelita que es más espiritual y mística. Ella me decía que allá por el año de 1800 en la ermita como es de costumbre había una imagen del Cristo Crucificado, esta ermita se quemo porque quedo una vela encendida, y cuando fueron a quitar los escombros encontraron la imagen ennegrecida por el humo, y considerando que fue un milagro que no se quemara adoptaron como patrono al Cristo Negro de Esquipulas. La gente de todo el país con gran respeto se acerca al templo cada 15 de enero, que son las festividades desde hace muchos años para pagar una promesa o simplemente conocer la imagen. Mi hermano y yo cuando niños disfrutamos pasar las tardes en la iglesia, cuando no había nadie más, la solemnidad y belleza de las figuras y los vitrales con bellas imágenes y hermosos colores nos atraía. Y como devoción nos gustaba entrar y salir de rodillas, a veces como promesa para que nos fuera bien en un examen otras por la salud de mami, pero la mayoría de veces como una competencia de quien aguantaba más. Hoy en día aunque la iglesia siempre esta abierta y se puede entrar con libertad ya los niños no entran porque tienen cosas más divertidas en que pasar el tiempo, nosotros no teníamos televisión y salíamos a caminar y visitar el santuario. En Alajuelita El Cristo negro sigue ahí como siempre esperando a los fieles que lo quieran visitar, a pesar de los años esta intacto al igual que la fe de los que creen en El

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