Maureen Hidalgo
Cuenta una de las muchas leyendas guatemaltecas que dan origen al Cristo negro de
Esquipulas, que en la ciudad de Copán se celebraban grandes fiestas en honor al dios maya
Ek Kampulá, vocablo que significa “el que empuja las nubes”, pues se le atribuía el poder de
alejar las lluvias y permitir los días de sol para preparar la tierra para la siembra. Ek Kampulá
que era de color negro estaba arrodillado con una antorcha en su mano izquierda. Su figura
se puede apreciar en uno de los templos de Copán. Cuando los misioneros españoles
llegaron a esta ciudad en 1570 y vieron que los indígenas acudían en peregrinación a este
sitio sagrado acordaron edificar un templo católico dentro del área con el propósito de
reorientar la fe ancestral de los indígenas y sustituirla por la fe cristiana, lo cual se materializo
en una imagen de un Cristo crucificado de color negro, el mismo color del dios que antes
veneraban. Ellos también asociaban el color negro con la noche, la oscuridad, con la muerte
del sol cuando se pone al oeste. Y la palabra Esquipulas viene del Nahual y significa “Pasaje
o lugar donde abundan las flores”, y es el lugar privilegiado para el encuentro con Dios. La
imagen del Cristo Negro se popularizo por varios países de Centroamérica, llegando a Costa
Rica. Y encontramos en nuestro país dos lugares donde se le rinde culto, en Guanacaste y
Alajuelita.
En Alajuelita se construyó un bello Santuario dedicado al Santo Cristo de Esquipulas, según
el Padre Kern, sacerdote de la comunidad en 1907, el origen de esta devoción se logro
recopilar a través de los ancianos del lugar, quienes indicaron que por el año de 1815, una
fina pero pequeña imagen de aproximadamente una vara de alto procedente de Guatemala
se hizo pasar por las casas del vencindario a modo de posada, gustándole a los pobladores
del lugar y por este motivo por el año de 1818 los vecinos del pueblo Ascencion Mora,
Joaquin Mora, Cruz Echeverria y Ascencion Avila, en atención de que en el lugar no había
capilla, ni santo patrono que estuviera en veneración convinieron entre sí traer desde
Cartago un escultor que tallara una imagen más grande,confeccionada en la casa de
Demetrio Lobo, estos dirigentes con la intención de resaltar esta devoción en el pueblo,
decidieron colocarla durante la sombra de la noche cerca del lote del terreno que ocupa hoy
el Santuario. Los transeúntes se arrodillaban al pasar al frente de la imagen. Pronto los
vecinos construyeron una ermita de seis varas cuadradas y a ella acudían a rezar con gran
fervor los habitantes de Alajuelita y Aserrí.
Esta segunda imagen fue reemplazada en 1884 por una hermosa escultura guatemalteca
que hoy se venera en el Altar Mayor, razón por la cual según el Padre Kern “la antigua
imagen se conserva en la Sacristía del Santuario de Alajuelita” y la más pequeña de todas
según el decir de las gentes mayores del pueblo, le fue entregada al mismo Padre Kern, a
mediados del año 1940, (hoy en custodia del Arzobispado de San José) como
agradecimiento por su abnegada labor en favor del Santuario. Esta información fue
recopilada por el Pbro. Luis Enrique Guillen Salas, Cura Párroco y Rector del Santuario
Nacional Santo Cristo de Esquipulas de Alajuelita.
Esta es la historia que consta en la literatura de la Iglesia yo prefiero la que me contaba mi
abuelita que es más espiritual y mística. Ella me decía que allá por el año de 1800 en la
ermita como es de costumbre había una imagen del Cristo Crucificado, esta ermita se
quemo porque quedo una vela encendida, y cuando fueron a quitar los escombros
encontraron la imagen ennegrecida por el humo, y considerando que fue un milagro que no
se quemara adoptaron como patrono al Cristo Negro de Esquipulas.
La gente de todo el país con gran respeto se acerca al templo cada 15 de enero, que son las
festividades desde hace muchos años para pagar una promesa o simplemente conocer la
imagen.
Mi hermano y yo cuando niños disfrutamos pasar las tardes en la iglesia, cuando no había
nadie más, la solemnidad y belleza de las figuras y los vitrales con bellas imágenes y
hermosos colores nos atraía. Y como devoción nos gustaba entrar y salir de rodillas, a veces
como promesa para que nos fuera bien en un examen otras por la salud de mami, pero la
mayoría de veces como una competencia de quien aguantaba más. Hoy en día aunque la
iglesia siempre esta abierta y se puede entrar con libertad ya los niños no entran porque
tienen cosas más divertidas en que pasar el tiempo, nosotros no teníamos televisión y
salíamos a caminar y visitar el santuario.
En Alajuelita El Cristo negro sigue ahí como siempre esperando a los fieles que lo quieran
visitar, a pesar de los años esta intacto al igual que la fe de los que creen en El
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