Por Tony Morales
Hoy voy a entrevista a cierta
persona que yo creo que conozco de algo pero a veces no estoy muy
segura, porque siempre sale algo que no se sabe de dónde ni porque,
pero que despista mucho de nuestro conocimiento. Empecemos pues.
Usted llego a este país como y
porque.
Por qué diría que por tonta, pero
la verdad fue que tenía unas ansias muy grandes de volar y
experimentar cosas nuevas, a mí siempre me atrajo la aventura pero
las circunstancias y la época en que me crie no daba mucho espacio a
esa experiencia, y seguro en cambiar de vida y de país entonces era
algo como irreal para mí.
Le atraía tal vez un hogar esposo e
hijos.
No yo no quería ser ama de casa por
nada del mundo nunca me gusto, odio la cocina las labores de la casa
en fin todo lo que yo sentía que se interpondría en mí y en mis
ansias de descubrimiento, es más yo creía que nunca me casaría,
pero uno se deja llevar por sueños y ya está en el hoyo.
Qué sintió al llegar.
Mi entonces querido esposo, me
engaño (los ingleses ya se saben son…..piratas), el me describió
el país como los EE.UU. o poco mas muy adelantado y en el que había
de todo y yo le creí. Cuando yo llegue al aeropuerto, me sentí como
deben de sentirse los animalitos que caen en una trampa, ya no había
vuelta atrás y no crea ese rencor de sentirme estafada nunca lo
perdí.
Cuénteme qué paso.
Pues que tal vez en San José,
hubiera encontrado ambiente y habría podido iniciar mi vida nueva.
Pero él era veterinario y nos fuimos al campo que campo…Era Nicoya
en 1973, no tenía ni luz fija yo pensaba que las películas de
vaqueros eran una …eso una película no realidad paralela, pues me
equivoque allí estaba ante mis ojos en vivo y en directo y a todo
color, calor y lo peor tormentas espantosas y lluvias como que las
cataratas del Niágara se hubieran ido al cielo y atuvieran cayendo
sobre la Nicoya sin luz, y luego la humedad y los bichos, porque yo
amo los animales, pero algunos como la cucarachas voladoras pues no.
Tuvo alguna anécdota especial esas
que no se olvidan y se cuentan siempre.
Mi Córdoba querida , yo admiraba a
mi ciudad, está situada muy cerca de Madrid y más aun de Sevilla
ambas con aeropuerto internacional, por lo tanto era una lucha
constante de los cordobeses el tener un aeropuerto, porque sí que
había pero para vuelos pequeños y eso, teníamos universidad y de
especialidades, porque no aeropuerto. En esas estábamos cuando yo me
vine. Entonces mi señor esposo fiel a su clarividencia me dijo que
ni me preocupara, que estaba un poquito lejos de San José, pero para
cualquier cosa tenía aeropuerto. Esa fue la palabra clave, si tiene
aeropuerto es una ciudad grande, bueno pues me fui confiada, nada me
había preparado ni en un millón de años para ver el aeropuerto una
gran explanada con un palo que tenía como una bolsa de plástico
para indicar el viento y como si fuera poco estaba lleno de vacas.
Cien años que viviera nunca podría olvidar la impresión que tuve y
lo que sentí, pero mejor lo dejamos aquí, porque eso me arranca
hacia más cosas y de eso no se trata.
Pero se fue acostumbrando o pensó
en marcharse.
Ni esa oportunidad tuve porque
cuando fui a darme cuenta estaba embarazada y Lledó un día si y
otro no al hospital deshidratada, a que me pusieran suero.
Pero que hacia allí, en que pasaba
el tiempo y si tenía amistades
Los dueños de la mayor soda del
pueblo eran españoles y hasta andaluces de Málaga y allí caía
todos los días y la señora me ayudo un montón, y los tres padres
que eran españoles también y otras dos señoras casadas con
doctores como yo habían venido al terminar las carrera, me hice un
buen puñado de amistades y también rodee por todas las fiestas y
cumpleaños infantiles del pueblo la gente era simpática y me
entendí bien, aunque yo suelo hacerme hueco en donde este.
Cómo se fue de allí, hacia San
José.
Por la vía más rápida, nos hecho
la escases de agua que se desato y las nenas pequeñas era un
peligro, así que liamos los bártulos y nos vinimos, y desde
entonces siempre viví aquí. Bueno y las aventuras con las que
soñaba se hicieron realidad algunas
Si por supuesto atravesé riadas,
ríos siete para ser exacto para ir a la playa de Samara y vi las
tortugas y los monos y un montón de selva. Y trate con animales
increíbles tuve una higuana que yo quería mucho que se ponía al
sol y que por dos veces entro en la casa y comía galletas y no se
asustaba era enorme, pero después cuando tuve a Romí mi perrita la
echaba y no la dejaba entrar. Fuimos a San José un montón de veces
en avioneta por evitar las riadas y las nenas nacieron en San José
en la Clínica Sata Rita pero fueron bautizadas en Nicoya. Si hubo
mucha aventura pasada por lluvia, tormentas y un calor del infierno.
Cuáles eran sus aficiones y a qué
se dedicaba
Sobre todo y como siempre a leer
,también por entonces escribía y como las niñas eran muy pequeñas
pues tenía trabajo, la mayor vino con cuatro años y la pequeña
iba a cumplir dos, pero yo decía que tenían que ir aun kínder en
San José. Me vine a vivir a esta Zona de San Pedro porque su familia
vivía aquí, y era la que yo conocía y yo quería también el
Colegio Calasanz para las niñas. Así que desde entonces me acople
por aquí, y aquí estoy.
Si En ese tiempo volvió a su país.
Claro que
volví, varias veces y cuando estaba allí, pensaba que tal vez
Nicoya era un mal sueño y no existía, pero no, existía y bien real
que era, en aquel tiempo todo estaba tal mal que ni el estúpido de
Ortega se le hubiera ocurrido reclamarla. Ahora está muy bien parece
otra, yo he vuelto y ya está mucho mejor. En esa época viaje
bastante y empecé a hacer turismo de aventuras que era lo mío. Y
con mi casa mis libros y mucho más adelante mi computadora, he ido
pasando todos estos años Case mis hijas tuve una nieta mande a volar
al pirata, y me quede sola con mis perritos y mis libros y mi
tecnología.
Entonces realizó sus sueños.
A ratos algunos otros están
latiendo dentro de mí y crean vacío, pero yo adoro mi Andalucía
sueño. Mi Córdoba, ahora con el Facebook,
puedo hacer que todo el mundo lo admire como yo.
Pero entonces donde queda Costa Rica
y sus años aquí, la quiere le guarda rencor….
Nada de eso este país fue bueno y
la gente también, claro que le quiero y cuando voy fuera hablo
maravillas de él, aquí nacieron mis hijas mi nieta que es lo que
más quiero en el mundo y aquí vuelvo a mis libros y a mis perros,
es mi segunda patria, patria de adopción. Y aquí vivo bien.
Entonces si pudiera se iría o no.
No lo se tendría que dejar
tantas cosas a mi espalda, no sé si tendría valor, pero por otro
lado sería tan maravilloso…. Pero mejor dejarlo acá si alguna vez
llega lo pensare ahora todo está bien. Y es mejor no pensar.
Bueno pues hasta aquí es la
entrevista, otro día profundizaremos más en estos temas, por ahora
muchas gracias.
Antonia Morales Diez
3 de sep.2013
Alumna de Periodismo del Pian
Universidad de Costa Rica
Tu entrevista Antonia, llena de mucho entusiasmo y frescura. Felicitaiones¡¡¡
ResponderEliminar