viernes, 20 de septiembre de 2013

Mi historia




Soy guanacasteco de nacimiento, allá pasé toda mi niñez, infancia y mi juventud. He sido sumamente pobre y demasiado sufrido desde niño, no tuve padre solo mamá, que luchó mucho para mantenernos, no tuvimos un techo digno que pudiéramos llamarlo casa , era una casita de paja forrada de cartón y madera, piso de tierra, no teníamos luz eléctrica, nos alumbrábamos con canfinera para poder nosotros vivir. Mi madre tenía que lavar ropa ajena para poder llevar alimento a la casa, también hacía tortillas para vender o cambiarlas por comida.

Fueron años sumamente tristes y pasados por mucha tristeza donde fuimos creciendo y con dificultades comenzamos a trabajar en fincas, limpiando las milpas, arrozales, sembrando frijoles, cortando caña y cogiendo café; no omito manifestar con mucha pena que era tal la pobreza que nos metíamos a fincas
privadas a coger frutas o leña para ayudar a mi mamá.

Ya grandecitos mi hermano y yo fuimos sacando a mi madre de ese enorme bache y fuimos haciendo una casita mejor con algunos arreglitos. No teníamos estudio ni tampoco un oficio, no sabíamos nada, poco a poco aprendí a coser pantalones pero todo era demasiado barato. En ese tiempo encontré a un amigo maestro y me llevó a la escuela donde saqué sexto año. Era un mamulón entre todos los niños, pero pude graduarme.

En casa de un tío pasé cierto tiempo donde me ayudaron con mucho entusiasmo y con mucha pobreza me vine al colegio de Nicoya, pasé mucha hambre y sacrificios pero pese a todos esos problemas pude sacar mi bachiller sin perder ni un año solo, en bachillerato perdí matemáticas porque me llené de nervios, me vine de Nicoya a San José a buscar trabajo y prepararme y el siguiente año lo gané allá en el colegio de Nicoya.

Me volví a venir de Nicoya, ya bachiller me traje a mi mamá y así buscar trabajo para mantener a mi mamá y poder seguir estudiando, aquí conseguí trabajo de guarda en el Consejo Nacional de Producción y en la fábrica de Jugos del Campo, así pude sacar un curso de contabilidad en la escuela Castro Carazo por trece años. Cuando ya comenzaba a salir de mi situación económica, pagamos una casita muy humilde en la León Trece. Nos encontrábamos bastante contentos, estábamos criando un sobrino que era como mi hijo. Un día muy de mañana mi mamá salió de la casa a recoger la pensioncita que le dió asignaciones familiares, ella salió y no regresó más a casa, para no cansar, diré que un carro me la mató, el señor del carro se fue huyendo del lugar y nunca hicimos nada porque ni testigos pudimos conseguir. Perdí catorce años de servicio, solo llorar, me quería morir, dos años encerrado en la casa, perdí el trabajo, me hacía mucha falta mi mamá, me quedé solo con mi sobrino, que era menor de edad, laboraba también en el Consejo Nacional de Producción en los estancos, pues
un día no llegó a la casa y no podía dormir, otro día salió en los periódicos que habían sido asaltados, a él lo amordazaron y al jefe lo balearon en el estómago y quedó gravemente herido en el hospital, parece que murió, los maleantes se llevaron cualquier cantidad de cosas. Otro golpe como para morirme. Pasé mucho tiempo solo, me ha costado mucho recuperarme, perdí todo el deseo de estudiar,
gracias a Dios y a María Santísima he podido salir adelante, creí en ese tiempo, que me iba a quedar solo. Pero gracias a Dios conseguí a mi esposa de nacionalidad salvadoreña, casi también dejada del tren, nos casamos, civilmente, me fui con ella a otro lugar a formar el hogar, nos costó demasiado tener hijos, a pesar de mucho tratamiento, creíamos que era estéril, gracias a Dios no fue así. Al poco tiempo nació la niña y al año nació el niño, tengo la pareja, de la cual me siento muy contento porque son muy especiales, uno tiene 23 años y el otro tiene 20 años, ambos son estudiantes, la mayor está en la Universidad de Costa Rica, estudia filosofía y teatro y el otro inglés conversacional, además fue jugador de la selección sub 20 y está con alto rendimiento del club sport cartaginés. Olvidaba también manifestar que cuando yo estaba en el colegio, me hice amigo de un compañero hijo del profesor que tenía carro y andábamos paseando por todos lados después que salíamos del colegio, en uno de esos días tuvimos un accidente en la carretera sumamente grave, el amigo le metió la pata al carro, no lo pudo parar, se estrelló en una curva, yo quedé a 50 metros totalmente inconsciente. Me trajeron
en avión Lacsa de Nicoya a San José. Quedé internado por 3 meses, un mes inconsciente, fue fatal para mí porque todo eso fue en la cabeza, todavía tengo secuelas de eso, se me olvidan las cosas.

Después de que yo perdí a mi mamá y pasé tantas vicisitudes que creía no recobrarlas, conseguí trabajo en Transmesa y después me pasé al Ministerio de Obras Públicas y Transportes donde laboré catorce años, porque sufrí un accidente laboral en la columna, quedé inválido de la columna, no me puedo agachar, me quitaron un disco de la columna, cunado me operaron, y me han operado cinco veces.

Así concluyo este pequeño relato de mi vida personal.

Santana Hernández Mayorga
74 años

1 comentario:

  1. Un testimonio de vida muy impactante. Que bueno que ya en esta etapa de su vida lo comparte y uno podría decirle que lo ha hecho muy bien. Felicitaciones¡¡¡

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