Pasaba por una calle en uno de esos días en que
me encontraba no muy consciente de lo que estaba pasando cuando vi un
letrero que decía “Me puse el sombrero”, y vino a mi memoria
aquella época de mi adolescencia en que la gente se esmeraba por
andar muy bien vestida. Además de que el vestido era de cierta
elegancia también se usaba sombrero, tanto los hombres como las
mujeres. Recordé entonces que yo tuve dos sombreros de mi
predilección, uno era de paja muy fina con un ramito de flores y
frutas de colores, el otro de color rosa pálido que me hacía ver
muy coqueta. Los usábamos para ir a misa y también para ir al cine.
Por cierto que aquí teníamos que buscar muy bien el lugar donde
sentarnos, pues a veces los sombreros eran tan grades que no nos
permitían ver la película. Recordé también que después de un
tiempo en el que no se volvió a usar el sombrero, volvió la moda
pero solo para los varones.
Hoy día se usa mucho el sombrero sobre todo para
protegerse del sol o como parte del vestido, claro que son sombreros
más sencillos acordes con el tipo de vestido sencillo o de pantalón
jeans tan de moda actualmente.
No puedo imaginarme a las personas hoy día
saliendo para el trabajo con un sombrero cargado de flores, velos o
cintas, ya que todo el mundo corre para no llegar tarde a su trabajo
y además hay tanta gente en las calles que los sombreros irían
chocando. Todo tiene que ir de acuerdo a la época.
Carmen Brenes Protti
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