Evelyn Silva
El tiempo es una trampa de la mente,
imborrables hilos de múltiples historias, sabores, aromas, risas.
Todo entrelazado y registrado de forma imperecedera.
Retazos brillantes de infancia,
hermanos y padres. Láminas de juventud candente. Trozos de estudios,
trabajos, acciones, desvelos. Tantos rostros, miradas, manos juntas,
abrazos compartidos. También golpes, llagas, fracturas. Manitos y
sonrisas de niños, cantos que corren, vuelan, crecen… y….nuevos
desvelos. Otras amorosas caritas sonrientes y….
Guardo todo,
con un orden implacable, un archivo indestructible, accesible e
inviolable: mi memoria.
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