jueves, 28 de agosto de 2014

.... Poecilia reticulata


Mis nietos un día me trajeron unos bisnietos y yo me convertí en tatarabuelo. Tengo tres nietos dos varones y una mujercita, de mis dos hijas; uno tiene seis años, otra trece y el otro tiene diez y seis, el menor esta en primer grado, otra en primer año y el mayor esta en decimo año.
En el mes de abril del año pasado me llevaron a la casa cinco bisnietos. 
Me dijeron: estos son suyos y debe de cuidarlos, tiene que alimentarlos, nosotros no tenemos tiempo para ello.
Me quede perplejo, no esperaba semejante responsabilidad a esta altura de los años, me asombro con el tono que me lo dijeron. Tenía que abrirles espacio en mi casa y no tenía donde ubicarlos, mi señora se quedo mirándome con cierta complicidad, los mire durante un rato sentí que estaban desprotegidos, tenían cara de venir de un precario, eran muy pequeños sin color se movían sin cesar mirándome con unos ojos expresivos y grandotes, y me dije tendrán que dormir en la sala sobre una mesa. Los alimente el siguiente día ellos me llevaron la comida y salieron corriendo. Qué bonito, eluden sus responsabilidades, me dije internamente, eso sucedió una tarde, el día siguiente en la mañana les di el desayuno, me regañe un poco al ser tan alcahueta, mi esposa me observaba, sin que yo me diera cuenta y notaba en su labios una sonrisilla maliciosa.
Traje una nueva pareja y estos tuvieron hijos con los que ya tenía, era tataratatarabuelito, Viven en una edificación de quince cm por diez de alto, los otros dos su edificio es más pequeño. 
Es casi imposible definir sus colores sus ojos son laterales son grandes celestes pálidos, dos aletas laterales de color verde débil, empezando la cola su color es uniforme anaranjado tienen manchas negras al final orlas negras, el macho sobre su cuerpecito tiene una aleta dorsal que parece un velo un verde limón, sobre su espalda una franja fina de un celeste marino, en la cabeza una pequeña franja fina verde oscuro, dos puntos negros. Son particulares cuando están molestos doblan la cola, les gusta soplar para hacer bombitas que se adhieren en las paredes de la pecera, hay hembras que también con colore vivos, en algunos países se usan para combatir el paludismo se comen al mosquito transmisor de esa enfermedad, su promedio de vida es de dos años, cuando nacen en forma completa y lo hace por etapas hoy pone tres y y mañana diez, hay algunas hembras que ha puesto 100 aluviones. 
Tal vez llegan medir cinco centímetros de largo, la hembra es más grande que el macho, su cola más pequeña y recta la del machillo parece la cola de un cometa, se me había olvidado, perdonen les estoy describiendo mis guppys…Mis nietos los compraron en quinientos colones a un compañero, cuando se cansaron me los trajeron, compre en acuario, otros, grandes importados los eche donde tenía los criollos y las preñaron y los hijos salieron enanos. 
El sábado 22 en el centro comercial de Curridabat, Josué, mi nieto me explico que no tenía que darles de comer todos los días, porque explotan no saben cuando parar de ingerir alimentos. Son originarios de Centroamérica, y como todo centroamericano no necesita tanto cuido. Cuando alguno se muere me pongo triste, cuando me ciento frente a ellos me hacen olas y empiezan a nadar rápidamente, como llenan mis ojos y mi interioridad de alegría aunque sean diminutos, ahora engalanan el centro de la mesa rodeados de las fotos de mis tres nietos, entre caracoles, conchas y abalorios, negros blancos, celeste y de mil colores, de esa manera pasan su corta vida, mientras yo le doy gracias a Dios y a la naturaleza por tanta belleza.
Carlos Jiménez Alvarado,

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