martes, 18 de noviembre de 2014

La Carreta Costarricense


 Rafael Alvarez. 

La carreta impulsó la economía en Costa Rica, poco a poco se adentró en la vida cotidiana de los costarricenses en campos y ciudades, siempre jalada por un par de fieles bueyes, para ser usada en abrir caminos, arar campos, llevar productos al mercado, trasladar viajeros, y ser ambulancia para enfermos o mujeres de parto y servir como coche fúnebre para el traslado de difuntos.
En el Valle Central fue un medio de transporte muy importante para el cultivo del café: desde su recolección en los cafetales, donde se utilizaban hasta treinta carretas, las cuales iban en un desfile, una tras otra, por los callejones de las fincas, hasta llegar al lugar donde estaban los cogedores esperándolas para medir el preciado grano recolectado durante el día de trabajo y luego para trasladarlo hasta los beneficios o plantas procesadoras. Finalmente el café ya procesado y empacado en sacos de cabuya era llevado por carretas a los vagones del ferrocarril, para luego trasladar el grano de oro al puerto de Puntarenas para su exportación.
Además recuerdo que otras carretas eran cargadas de sacos de carbón que venían del Empalme, Tejar, Tobosi y otros lugares aledaños: al ser las 5 ó 6 de la tarde iban llegando al sesteo, casona de dos plantas, grande, ubicada en Curridabat, exactamente donde hoy está el camposanto Montesacro. En este lugar desenganchaban los bueyes y les daban de comer. Después de esta labor los  boyeros subían a la planta alta para descansar en la noche, y a la mañana siguiente continuar el viaje a San José, donde vendían el carbón, que era utilizado para combustible en cocinas del comercio y viviendas.
Igualmente en los distritos del cantón de La Unión, era común ver carretas cargadas de leña bien acomodada, la cual era un arte hacerlo, y con racimos de plátano colgando alrededor, rumbo al mercado central para comercializar los productos.
Alrededor de medio día venían los boyeros en sus carretas ya vacías rumbo a sus hogares de residencia y aprovechaban para pasar a las cantinas a tomarse unos tragos de guaro; algunos se emborrachaban y se montaban en la carreta, y los bueyes seguían solos el camino, pues lo conocían muy bien.
De la carreta se han ideado dichos populares que prevalecen hoy en día, de los más usados podríamos mencionar los siguientes:
 -se montó en la carreta: este dicho es muy conocido y se dice a la persona que está pasada de tragos, y hace alusión a lo situación mencionada anteriormente.
-la carreta sin bueyes: Leyenda famosa del folclore costarricense
-entre menos pesa la carreta, más suena: se le dice a las personas que entre más hablan, menos cosas importantes dicen.En la actualidad le vendría bien este último dicho a más de un político…


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