Rafael Alvarez.
La carreta impulsó la economía en Costa Rica, poco a poco se
adentró en la vida cotidiana de los costarricenses en campos y ciudades,
siempre jalada por un par de fieles bueyes, para ser usada en abrir caminos,
arar campos, llevar productos al mercado, trasladar viajeros, y ser ambulancia
para enfermos o mujeres de parto y servir como coche fúnebre para el traslado
de difuntos.
En el Valle Central fue un medio de transporte muy importante
para el cultivo del café: desde su recolección en los cafetales, donde se
utilizaban hasta treinta carretas, las cuales iban en un desfile, una tras otra,
por los callejones de las fincas, hasta llegar al lugar donde estaban los
cogedores esperándolas para medir el preciado grano recolectado durante el
día de trabajo y luego para trasladarlo hasta los beneficios o plantas
procesadoras. Finalmente el café ya procesado y empacado en sacos de cabuya era
llevado por carretas a los vagones del ferrocarril, para luego trasladar el
grano de oro al puerto de Puntarenas para su exportación.
Además recuerdo que otras carretas eran cargadas de sacos de carbón
que venían del Empalme, Tejar, Tobosi y otros lugares aledaños: al ser las 5 ó
6 de la tarde iban llegando al sesteo, casona de dos plantas, grande, ubicada
en Curridabat, exactamente donde hoy está el camposanto Montesacro. En este
lugar desenganchaban los bueyes y les daban de comer. Después de esta labor los
boyeros subían a
la planta alta para descansar en la noche, y a la mañana siguiente continuar el
viaje a San José, donde vendían el carbón, que era utilizado para combustible
en cocinas del comercio y viviendas.
Igualmente en los distritos del cantón de La Unión, era común
ver carretas cargadas de leña bien acomodada, la cual era un arte hacerlo, y
con racimos de plátano colgando alrededor, rumbo al mercado central para
comercializar los productos.
Alrededor de medio día venían los boyeros en sus carretas ya
vacías rumbo a sus hogares de residencia y aprovechaban para pasar a las
cantinas a tomarse unos tragos de guaro; algunos se emborrachaban y se montaban
en la carreta, y los bueyes seguían solos el camino, pues lo conocían muy bien.
De la carreta se han ideado dichos populares que prevalecen
hoy en día, de los más usados podríamos mencionar los siguientes:
-se montó en la
carreta: este dicho es muy conocido y se dice a la persona que está pasada de
tragos, y hace alusión a lo situación mencionada anteriormente.
-la carreta sin bueyes: Leyenda famosa del folclore
costarricense
-entre menos pesa la carreta, más suena: se le dice a las
personas que entre más hablan, menos cosas importantes dicen.En la actualidad
le vendría bien este último dicho a más de un político…
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