lunes, 3 de noviembre de 2014

Las metáforas del corazón.


Virginia Murillo Montero.

El corazón es el órgano vital de nuestra vida. ¿Desde cuándo escucho yo los latidos de mi corazón? Creo que desde muy niña aún antes de entrar a la enseñanza primaria, en ese entonces no existía la preescolar. En primera instancia mis papás me decían: -“tóquese el lado izquierdo, ahí está su corazón, ¿lo siente?”- Mi papá me tomaba la mano y la ponía sobre mi pecho hacia el lado izquierdo, ahí poco a poco iba sintiendo los latidos de mi corazón.
Muchas veces realicé esa práctica para constatar que aún estaba viva, alguna vez no los sentía mucho, sería porque estaba quieta y dependiendo del ejercicio y de las emociones del momento así aceleraba o aminoraba el ritmo.
En la escuela también la maestra nos decía en qué parte del cuerpo humano se encontraba el corazón y nos ponía a señalar en las láminas que colocaba sobre la pizarra, la ubicación del mismo.
El corazón se representa de color rojo en forma de una hoja de trébol o como “la porción central próxima a las semillas, que está en la manzana, la pera, etc., es coriácea”(1) y ha sido utilizado para designar conceptos como: -con el corazón en la mano- encogérsele a uno el corazón- helársele a uno el corazón- no caberle a uno el corazón en el pecho- no tener uno corazón- qué mal corazón - partírsele a uno el corazón- y otras tantas que significan estados de ánimo, emociones, virtudes, defectos; diferentes estados de las personas como sinceridad, sobresalto , inquietud, magnanimidad, nobleza, ardor en los sentimientos., etc.
Mi corazón late y lo siento cuando camino rápido, subo una cuesta, unas gradas o si me emociono, me asusto o me alegro. Al principio me acongojaba cuando sentía esto, pero luego me acostumbré y ya no me daba miedo, ni me da actualmente, sólo quiero que esté bueno para bailar, sonreír, disfrutar, “¡VIVIR! ¡VIVIR!, LA LA LA LA LA LA!”, como dice una canción popular. Mi gran deseo es que todas las personas tengan un corazoncito muy sano y “no se les pare el reloj muy rápido”- como decía a menudo mi papá-.




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