viernes, 18 de marzo de 2016

Cuento para trabajar la paciencia:



El molesto sonido  de la alarma del teléfono,  la saco  del profundo sueño, en que estaba sumergida, Cari, al principio fingió no oírla y se cubrió   la cabeza con  la manta, pero lentamente en el fondo de su razón, sonó otra alarma y esta mas fuerte ¡EXAMEN!, ¡Oh no!, salto como un resorte, y se deslizo hacia la cocina, con la mente embotada y con muchas ganas de tomar  la salvadora, taza de café, fue  hacia la maquina, estiro el brazo, presiono el botón y….¡silencio! , se quedo mirándola con  cara de odio, y entonces  ¡ZAS!,  ¡La luz!, no hay luz,-¿que hago ¿  -Se pregunta….¡ah!  – Me duchare y mientras tanto seguro que llega  la luz-  se fue para el baño y ya en la puerta se da cuenta, ¿Como   se ducha sin agua caliente?. En  ese momento siente que esta en el punto justo  de estallar de  furia, y se marca un  zapateado, digno del mejor bailaor de flamenco….. Un poco mas desahogada, pero solo  por segundos, pues el reloj le manda la señal de prevención….¡Vas tarde¡… Se lava como puede se viste rápido, pero  entonces la ventana, le dice, que lo mas seguro es que con ese color, va a llover, con  una furia , esta vez  resignada se cambia, y se   pone ropa para prevenir la lluvia, De todo, ya esta segura de que va a llegar tarde, sale disparada para la puerta y ya que esta cerrando…¡la luz!, con los ojos vueltos echando espuma., se devuelve a apagar los aparatos que pudo encender sin darse cuenta, después sale corriendo como si la persiguiera una jauría de perros rabiosos, a la parada del autobús , ya casi llega, pero en el momento, El autobús arranca y …Cari para entonces ya  cree en  las maldiciones, en los gatos negros y en el mal de ojo. Espera casi 20 minutos hasta que llega el siguiente bus….pero  ahora ya es hora punta. Se mete en el bus  que va como sardinas en lata. Cari,  suda de los empujones,  y de la ansiedad de los minutos que pasan cada vez con mayor rapidez. Cari siente una indefinida, sensación de fracaso, y una depresión del color del cielo que mas gris no puede estar. Pero gracias a Dios  llega la calma allí esta la ansiada Facultad, corre por las escaleras, por no esperar el ascensor, ya alcanza la cima, sudando y ahogándose – tengo que ir a el gimnasio –piensa Cari,   pero ya esta en la ansiada clase, se para suspira, puerta cerrada y – piensa en lo que dirá de disculpa al profesor por la tardanza, empuja la puerta y entra ¡por fin llego…! Con  incredulidad ve que la clase esta vacía, y en silencio. Con un sentimiento próximo a a la desesperación, se queda quieta y gira las ojos, allí ¡esta! Pegado a la puerta, hay una nota, que dice que se suspende el examen, porque el profesor esta enfermo, y que será para la otra semana. La cara de Cari va  del verde al lila, pasando  por todo el arco iris, de nuevo tiene la certeza de que  necesita  marcarse otro zapateado, pero se muerde la lengua, sale y cierra la puerta, va hacia el ascensor… esta   cada vez mas fastidiada,  se acuerda de que esta sin bañarse, sin café y que tiene mucha hambre, que al menos ya no le pueden pasar mas cosas…..Se equivoca al llegar al ascensor, ¡saz! Se va la luz, allí, Cari se le queda viendo…con odio, rencor y asco. Respira hondo y se va hacia las escaleras, mientras baja, se tranquiliza, decide que ira directo a la cafetería a desayunar, se tomara dos cafés dobles y todo lo que pueda comer caliente, esta llegando a una condición, que si no feliz, se aproxima, hasta sonríe, la primera sonrisa de este día,  Llega a la puerta de la calle y esta lloviendo corrección, no llueve diluvia,  suerte que cogió el paraguas…¡el paraguas! ¡Donde esta el maldito paraguas? De golpe, se acuerda, que lo soltó sobre una silla, cuando  se devolvió a apagar la luz. Ahora, no puede salir, siente frio, tiene hambre y se siente sucia siente que no puede ser posible tantas cosas, ahora esta segura de que tiene  una maldición, y ya poco tiene que perder, sale a la calle bajo la cortina de agua, y llega a la parada del autobús, la gente la mira con  lastima y se apartan pues la verdad, que esta chorreando, parece un patito mojado, pero al menos piensa ella, ¡ me duche, por fin!, y nada le importa ya, llegara a casa y todo estará bien. Se baja en su parada y cruza, pasa un coche, ¡como no! Hay un charco, la pone de arriba abajo, en la condición miserable en que se encuentra, casi da risa, parece una superviviente  del Titanic ….Pero que importa, ya esta en la casa, sube abre la puerta y corre hacia la cocina a por el café y, se fue la luz……ya esta a punto de un colapso nervioso, zapatea  de nuevo,(ya casi esta lista para un espectáculo flamenco, con tanta practica).Se quita la ropa chorreando, la deja en el baño, se seca se pone el  pijama y se acuesta, se arrebuja y empieza a llorar, primero con furia, luego  con pena y después suavemente se queda durmiendo, ya todo esta bien y se dice entre sueños que sea lo que Dios quiera. En ese momento de la cocina esta llegando un maravilloso olor a café, que lo llena todo, pero Cari esta dormida y  es la mas feliz del mundo.

Por Antonia Morales Diez,

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