miércoles, 16 de marzo de 2016
El dúo Chava
Era un dúo, el hombre, un campesino que cargaba a la espalda su guitarra, la misma espalda que horas antes le sirvió para cargar troncos en la parcela de su patrón. Su esposa María, era la otra parte del dúo, ella además de aplanchar en casa de su patrón, acompañaba a su marido cantando las canciones que él rasgaba en su guitarra. Ella tenía una voz preciosa, desde siempre, ella era muy joven, tenía alrededor de 15 años y ya le pedían que cantara, a veces lo hacía en la iglesia y de seguro cuando se reunían amigos a charlar! El matrimonio con Chava, diminutivo de Chavarría, resultó como una cosa lógica. A María siempre le pedían que cantara y en eso, apareció un fulano que tocaba la guitarra, así, sin darse cuenta formaron un dúo, el dúo de los Chava, y de ahí a que se enamoraran y se casaran sólo tuvieron que esperar a que la chica cumpliera los 17 años como pidió el padre de ella, pero siempre andaban juntos amenizando bodas, bautizos y tocaban hasta en las velas, para ello Maria tenía una faldita negra y una blusa blanca, en general cualquier bombeta que se reventará en la población de Piedras Negras hacia que llamarán al dúo Chava para que amenizara; por lo tanto, a nadie extrañó, que cuando llegaron aquellos güeros a pedir un cantante para celebrar el cumpleaños número 70 del Padre de familia, la población recomendó al dúo Chava.
Pero, volvamos a la tarde-noche que Chava y María se dirigen, caminando por la orilla del mar y aprovechando la luz de un tardío atardecer a una fiesta privada donde debían cantar las mañanitas. La fiesta era en un población cercana, en la playa, al lado de un hotel de lujo donde estaba hospedada la familia. En el camino, María le venía comentando a su marido los problemas económicos que tenían con la entrada a clases, gracias a Dios que sus niños no iban a engrosar las filas de un circo, quedándose enanos, pero no dejaban de crecer y crecer. Por ejemplo, la mudada que le compraron a Joaquín en Navidad, el pantalón ya le quedaba picapollos. Total que entre conversa y conversa antes de las 8 pm ( hora fijada para el encuentro), vieron un grupo en la playa, cerca de una fogata y ahí se dirigieron. Tal cual habían quedado, se hicieron los desentendidos y ofrecieron una canción por un monto muy razonable. Los chicos, que habían tomado cervezas desde muy temprano, quisieron propasarse con la cantante, Chava intervino, al y al cabo era su esposa, pero el padre de familia rápidamente los llamó al orden y los chicos entendieron que simplemente era un grupo contratado. Y en cuanto Maria comenzó a cantar, su voz especial los transportó a altas esferas y ya no hubo necesidad de llamar a nadie al orden, su voz celestial, era más que suficiente. Y así, ellos, el dúo, les enseñaban español, con canciones muy conocidas y los extranjeros siguiendo la misma política les enseñaban inglés. Estuvieron cantando y bailando hasta las 9pm. que los Chava entonaron las Mañanitas para don John y luego con el rasgueo de la guitarra acompañaron a la familia para que le cantaran el Happy Birthday. ¡Fue una fiesta maravillosa!
Al final, los chicos pagaron a María y Chava lo acordado, pero don John les pagó generosamente por la hora que habían tocado antes de las Mañanitas y que él les había contratado. Total que de camino de regreso a Piedras Negras el dúo Chava iba muy contento, no sólo porque ya podrían comprar lo que necesitaban los chicos para la entrada a clases sino porque, habían tenido una buena noche llena de respeto y buenas canciones.
Olga Emilia Brenes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario