jueves, 22 de noviembre de 2012

La angustia



La angustia es una compañera del ser humando, se va metiendo camuflada y simulando ser buena compañía, sin embargo, la experiencia y los estudios al respecto demuestran todo lo contrario, es una compañía perjudicial.

Ahora bien, de donde proviene la angustia? Por lo general de sucesos que no han ocurrido, solo están en nuestra mente. Está demostrado que el 90% de estos acontecimientos que nos preocupan no llegan a suceder, en otras palabras el 90% de nuestra angustia no tiene sentido. Al estar estos sucesos solamente en nuestra mente no tenemos la capacidad de enfrentarlos y tampoco tenemos la gracia (para los creyentes, en el momento que ocurren los hechos, el Señor da la fortaleza para enfrentarlos).

El 10 % restante de lo que nos angustia serían los hechos verdaderos, pero aquí tenemos dos opciones ante esta realidad. La primera es aceptarla con lo cual la enfrentamos con prudencia y sabiduría. Cuando ha ocurrido alguna situación difícil, luego nos preguntamos como hice esto o aquello, nunca imaginé que fuera capaz de sobrellevar o resolver esta situación, pero es lo que acabamos de mencionar en el momento que ocurre el Señor nos da la sabiduría, la fortaleza y somos capaces de tomar las mejores decisiones. La segunda sería la no aceptación, lo que nos lleva a tomar decisiones equivocadas de rechazo de negación, y con la consecuente agresión a nuestro cuerpo (terrorismo emocional) y el incremento de la angustia según sea nuestra respuesta.

Podemos observar que el conflicto mayor está en la mente, las personas no se alteran por los hechos, se alteran por los pensamientos. Deberíamos tener un filtro y cuando llegue el pensamiento analizarlo: es bueno, es sano, es verdad, es un hecho, si es una realidad enfrentarla sabiamente y si es solo un pensamiento desecharlo. Para cambiar la manera de vivir hay que cambiar la manera de pensar.

A.Victoria Monge

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