Lugar:
Sala de la Universidad de Costa Rica, Taller de Lectura. Son las 9 am
del señalado lunes que la autora del libro que estábamos leyendo,
“La Loca de Gandoca”, Anacristina Rossi, nos anunció su visita.
El grupo “Los de antes, ya no somos los mismos”, que sumamos más
de mil doscientos años de juventud acumulada lanzamos miradas
furtivas hacia la puerta del aula y de pronto se hace realidad su
presencia. Entra con paso firme y resuelto, sonrisa y mirada de las
que si saben. Nos cautiva al instante. El perfume de los lirios y de
las flores salvajes de su querido Refugio nos envuelve.
Cual
niños, ansiosos, expectantes nos disponemos absortos a escuchar la
disertación de su obra. No hay duda, Daniela es Anacristina. Da
autógrafos, se fotografía con todos y reparte simpatía a diestra y
siniestra. Tímido le hago una solicitud: estoy en un taller de
Periodismo y Comunicación aquí en la U. ¿me otorgarías una
entrevista? Sonriente accede.
Ha
pasado el tiempo ¿No sientes que tu lucha quijotesca parece ser
indiferente a la mayoría?
No,
porque el mismo hecho que Uds., ahora y los niños y jóvenes en
escuelas y colegios en un ayer, también leyeron el libro y lo
sometieron a estudio.
¿Cómo
comenzó todo?
Mis
padres tenían terrenos en la zona Atlántica en Gandoca y viajábamos
constantemente, parte de mi niñez la viví en ese lugar y empecé
a darme cuenta poco a poco el deterioro y daño que le estaban
causando. Quise que los demás se enteraran y publiqué una nota en
la sección “Cartas de los lectores” del periódico “La
Nación”
¿Tan
fácil fue?
Un narrador
deportivo, muy popular, Mario Mac Gregor, la leyó y lo hizo su
bandera y en cada programa que podía la mencionaba y así se fue
divulgando.
¿Cuál
es tu mayor desilusión?
Que mi libro
“La Loca de Gandoca” lo eliminaron como lectura obligatoria en el
sistema educativo. Me emocionaba, cuando veía a niños y jóvenes
haciendo representaciones teatrales y foros, discutiendo mi escrito.
¿Por
qué esa persecución?
El
contenido del libro era una crónica denuncia novelada, el cual da a
conocer la inoperancia y corrupción de los gobiernos locales sujetos
a los intereses mezquinos de extranjeros sin escrúpulos. Fui
amenazada de muerte, Mi salvoconducto son los libros.
¿Fuiste
hippie?
En
el sentido romántico sí. Usé vestimentas coloridas, andaba
descalza y usaba el pelo largo, adornado con flores. Era libre y me
sentía parte del selvático entorno del Refugio.
¿Qué
te molesta?
La
indiferencia, que la gente cierre los ojos a lo que es tangible.
Muchas voces están gritando y nadie las quiere escuchar.
¿Qué
estudios académicos tienes?
Soy
graduada da la Universidad de Paris, Francia. Estudios en Inglaterra,
tengo una Maestría en Mujer y Desarrollo del Instituto de Estudios
Sociales de la Haya, Holanda. Soy además traductora e intérprete.
¿Actualmente
qué haces?
Ejerzo
el periodismo y participo activamente en las luchas defendiendo al
medio ambiente y los derechos de las mujeres indígenas.
¿Qué
has escrito?
Novelas
- María la Noche 1985
- La Loca de Gandoca 1991
- Limón Blues 2002-2003
- Limón Reggae 2007
Cuento
- Situaciones conyugales 1993
¿Tus
libros son frutos de la inspiración?
No,
es un trabajo de investigación que dura más o menos cuatro años.
Larga gestación. Escribo contra aquellos que creen tener todas las
respuestas.
Hay
una vieja superstición que dice que en el arte si uno reflexiona
pierde capacidad creativa.
Siempre
he reflexionado y no siento que haya perdido algo.
El
número tres, ¿está presente en tu vida?
Sí,
3 maridos, 3 hijos, 3 libros y sufro de es 3.
¿Qué
te motiva a escribir?
Yo
hago las cosas sin motivo, una siempre hace algo por razones que no
se explican y empiezan a aparecer poco a poco.
¿Cuál
es la fórmula para escribir?
El
secreto de escribir es dejar que las palabras fluyan sobre las
páginas. Puedes regresar y corregir lo que no te gusta.
¿Eres
supersticiosa?
Gracias
a un amuleto que llevo, no.
¿Crees
en la quiromancia?
Sí,
hace tiempo en una reunión social en casa de la actual mandataria,
su esposo me leyó las manos, pronosticándome que tendría dos hijas
más pero que la segunda no sería del que era mi esposo que se
encontraba a mi lado en ese instante. Antonio, el Carlos Manuel de la
novela, el cual se puso furioso por esa aseveración que el amor de
su vida tendría una hija con otro. Y así fue, el murió y lo
pronosticado se dio. Rico si sabía.
¿Actualmente
estás casada?
No
exactamente, ya probé las mieles y las hieles del matrimonio, el
cual no me satisface como institución. Aunque no estoy sola,
convivo con un hombre de nacionalidad chilena, un compañero con
derechos (a pagar la luz, el cable, etc.).
¿Tienes
miedo a envejecer?
No
pienso en eso, realmente he sido madre, hija, hermana, amiga, esposa
y compañera, es decir mujer. El ayer fue eso, el ayer. Mañana no
sé. Cada día crezco más y no estoy sola, que sería realmente mi
temor.
¿Crees
en el más allá?
Creo
que la búsqueda del más allá por el ser humano, es la respuesta a
un miedo antropológico a lo que no se puede explicar, un temor
biológico incitado por el instinto de supervivencia.
¿Y
en el Paraíso?
Pensar
que Dios nos tiene reservado un Paraíso para estar con él después
de esta vida, no es más que un acto de arrogancia del ser humano que
ha olvidado su pequeñez en el cosmos.
¿Eres
feliz?
No
pretendo tanto ser feliz, con estar tranquila basta.
¿Crees
en las leyes del Kharma?
Yo
lo viví en carne propia. Siendo joven y por tanto rebelde, abandoné
mi hogar y me marché a Europa. Ahora mi hija mayor hizo lo mismo,
sumiéndome en una tristeza que yo antes causé.
¿Sos
frustrada?
Si
no puedes tener lo que quieres y eso te frustra, debes empezar a ver
con otros ojos lo que si tienes.
¿Tus
escritos han sido reconocidos internacionalmente?
En
el año 2004, el Gobierno de Chile otorgó 100 medallas da Honor
Presidencial Centenario “Pablo Neruda”. Que premiaba a connotadas
personalidades del mundo de la cultura, la literatura y las artes en
general. En Costa Rica ese honor recayó en mí.
Yo
estuve ese día 12 de julio del 2004, en el Teatro Nacional y
recuerdo algunas de tus palabras al referirte a Pablo.
“Nadie
como él meció el mundo
en
olas de lenguaje que se insinuaban
se
recogían, iban creciendo,
estallaban
y se volvían a levantar,
masculinas,
apabullantes y proféticas”
¿Te
sientes personificada en algún escrito da Neruda?
Si,
un fragmento del soneto XXII
“te
amé sin que yo lo supiera y busqué tu memoria
En
las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato
Pero
yo ya sabía cómo eras. De pronto
Mientras
ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
Frente
a mis ojos estabas reinándome y reinas
Como
hoguera en los bosques el fuego es tu reino”
Si
yo fuera el genio da la botella que encontraste en la arena y te
concediera un deseo, ¿qué pedirías?
Que
se acabe esta entrevista.
Carlos
Montero Loyola
Carmonloy
Septiembre
del 2012
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