lunes, 27 de marzo de 2017

Olvido



Rolain Borel

Cuando era un chiquillo, gozábamos en mi familia con esta historia, contada y vuelta a contar a la hora de los postres. Ahí va:

Los exploradores se habían adentrado en la selva, cada día en serranías más recónditas. De repente, se toparon con un ser harapiento, flaco de solemnidad, de mirada perdida y barbudo hasta el ombligo. Sorprendidos por esta aparición pasmosa, le preguntaron:

  • Pero… ¿Qué hace Ud. aquí, en este lugar abandonado de Dios?

El personaje, con una voz apenas perceptible y rumiando sus palabras, contestó, medio ausente:

  • Vine…, para olvidar
  • Señor, si Ud. me permite la indiscreción, para olvidar ¿qué?

Largo silencio…

  • Me…, me olvidé”

1 comentario: