lunes, 17 de abril de 2017

Olvidar


Olvidar: Dejar de tener en la memoria lo que se tenía o debía tener, no tener en cuenta algo.

Una persona puede olvidar; pero que buena parte de un pueblo lo haga es imperdonable, por eso, no concibo el por qué en estos momentos haya un precandidato del Partido Liberación Nacional que en 1994 fue vinculado e investigado por una estafa de $10,0 millones de dólares cometida en contra de unos inversionistas judíos a quienes embaucó y estafó con un proyecto de unas supuestas minas de oro.

Me refiero al mismo que dejó a cientos de costarricenses sin trabajo por haber cerrado los ferrocarriles y el Banco Anglo Costarricense, ése que salió del país y estuvo fuera durante diez años mientras prescribía el caso de los $900.000,00 dólares que recibió por sobornos del caso ICE-ALCATEL.  Qué curioso, su regreso al país se dio después de una entrevista que Ignacio Santos le hiciera en España y donde como es su costumbre, lloró por el exilio al que personalmente se había sometido, según él vendría a comerse un tamalito que tanta falta le hacían.   Qué cáscara de cabrón.

Ése fue a quien se le hizo un juicio por el caso Chemise a quien se dijo le dio muerte de la forma más vil y cobarde.   Ese canalla nunca fue absuelto de tan atroz crimen, lo que se argumentó por los Jueces es que el caso ya estaba prescrito.  En tan sonado y mediático caso las respuestas ante las consultas de los Sres. Jueces fueron -“No sé, no me acuerdo”-, hoy, quien no le ha dado cuentas claras al país sobre sus cuestionados actos, con desparpajo increíble aspira de nuevo a ser candidato a la Presidencia de la República.  Ahora la tarea del no me olvido le toca al electorado costarricense.   
.Ricardo Jiménez

No hay comentarios:

Publicar un comentario