viernes, 28 de junio de 2013

Guanacaste: Ante una disyuntiva histórica sobre el modelo de desarrollo.



La provincia de Guanacaste es una zona que posee una enorme riqueza natural, cultural y turística. De hecho su enorme potencial es reconocido mundialmente, y es reconocido además por las decenas de personas de todo el mundo que escogen a esta zona como su destino turístico o como su lugar de retiro.
De hecho esta provincia es además el preferido destino de importantes inversionistas de todo el mundo, y es el principal destino de la inversión extranjera de nuestro país en las áreas de turismo y construcción.
Sin embargo, al lado de este enorme potencial y de esta enorme riqueza también existe una problemática social y ambiental que muchas veces permanece oculta, detrás de la fachada de crecimiento de los condominios y los hoteles. En los últimos meses esta otra realidad, la contracara del desarrollo en la región, ha salido a la luz pública con las noticias sobre el agua, y sobre los problemas ambientales y sociales de ésta hermosa provincia.
La situación del Agua en la región
Uno de los puntos críticos que se ha convertido en un permanente debate en la prensa nacional es el tema del uso y disponibilidad de agua en Guanacaste. Esta problemática no es nueva, y de hecho ha generado importantes conflictos sociales y problemas como el que viven los habitantes de Sardinal. Esta problemática se ha agravado durante los últimos años, debido especialmente al uso poco sostenible del agua destinada a algunos megaproyectos turísticos y debido también al mal uso y planificación del agua en algunos de los proyectos del agro de la región.
Existen varios factores que han llevado a esta situación. En primer lugar no existe un marco regulatorio adecuado que pueda canalizar tal nivel de crecimiento por la senda del desarrollo sostenible. En los hechos esto genera una gran inequidad y una enorme dificultad en realmente alcanzar un balance entre el crecimiento y las necesidades de los habitantes de la zona y del ambiente. En esta región se construye sobre las zonas de recarga de los mantos acuíferos, y se utiliza el recurso muy por encima del ritmo deseable y sostenible.
Además, durante los últimos meses ha surgido un enorme debate sobre la contaminación del agua. La contaminación con agroquímicos y otros contaminantes ha llevado a que los casos de insuficiencia y fallo renal hayan dado un salto gigantesco en la región. Esto se debe también a la falta de regulaciones y controles y a la forma irresponsable en que se le permite funcionar a algunas empresas agrícolas que no tienen ninguna consciencia ambiental.
El debate sobre el turismo
Indudablemente el otro debate principal es el turismo. El turismo se ha convertido en la primera actividad económica de la zona. Si bien el turismo ha aportado importante desarrollo a algunas zonas también existen otras zonas en que el turismo ha traído consecuencias peligrosas.
Es cierto que existen hoteles que tienen iniciativas de sostenibilidad y conservación importantes, especialmente los pequeños hoteleros y los que trabajan con ecoturismo. De hecho algunas de estas iniciativas han permitido preservar importantes zonas y mantos acuíferos. Sin embargo no todo es desarrollo sostenible dentro del negocio del turismo.
Existen de hecho otros hoteles que tienen un enorme impacto ambiental. Esto lo vemos en ejemplos como el caso del Hotel Riu, que llenó un manglar de lastre y relleno para construir una cancha de voleibol, o en el caso de algunos hoteles que tienen gigantescos sistemas de irrigación para mantener sus gramillas, canchas de golf y jardines. La contracara de esto es que algunas de las comunidades sufren de desabastecimiento, y no tienen verdadero acceso a agua potable.
La situación de la agricultura
La agricultura es otro campo que no ha estado exento de polémica durante los últimos meses. De hecho el debate sobre la agricultura atraviesa en buena parte las problemáticas del agua que vimos anteriormente. El principal debate tiene que ver con el modelo agrícola que hoy está vigente, y no sobre la conveniencia o no de desarrollar la empresa agrícola.
Si bien es cierto que la agricultura produce una gran cantidad de empleo también es cierto que tiene su contracara: el modelo agrícola extensivo y altamente mecanizado que se promueve actualmente tiene varios problemas. En primer lugar requiere una gran cantidad de agroquímicos, en segundo lugar produce una menor cantidad de empleo que otros modelos con respecto a la cantidad de cultivos, en tercer lugar se promueve un uso de la tierra y del agua que es poco sostenible.
De hecho en los últimos meses las denuncias han sido frecuentes en la prensa. Trascendió recientemente el caso de cientos de trabajadores nicaragüenses en condiciones de semiesclavitud en algunas de las mayores compañías productoras de naranja en la zona. Repensando este modelo, construyendo un modelo adonde realmente el crecimiento signifique crecimiento para las familias de la zona, y no solo para un pequeño grupo, la agricultura de la zona puede ser una poderosísima herramienta de desarrollo. Sin embargo esto se debe hacer de una forma planificada, con mayores controles, con el desarrollo social en la mira de toda acción.
Guanacaste en una disyuntiva histórica
Lo que está en debate hoy sobre la región, el debate que atraviesa todos los campos que vimos anteriormente, es el debate sobre el camino que debe seguir esta región para poder avanzar y generar un modelo sostenible para las generaciones que vienen.
Es central que exista un debate amplio, que incorpore al movimiento social, a maestros, a agricultores y a las fuerzas vivas de la zona, sobre la forma en que se debe conciliar el crecimiento económico con el desarrollo ambiental y humano. Estamos ante un verdadero peligro de que los males sociales y ambientales de nuestra región lleguen a un punto difícilmente reversible. Sin embargo estamos también ante una verdadera oportunidad histórica de replantear el modelo de desarrollo y de realmente desarrollar ese enorme potencial, utilizar sosteniblemente esta enorme riqueza que tenemos.
De este debate, de que este lleve a iniciativas concretas, depende en buena parte el futuro de nuestra región. Guanacaste tiene todas las condiciones para desarrollar su enorme potencial, pero depende de que este se desarrolle con justicia social y con equidad. Este momento histórico llama al debate y a la reflexión, y va a determinar en buena parte lo que pase con nuestra querida Guanacaste.

Damaris Zúñiga

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