…Su nombre artístico
es…..Louis ¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y sueña con
escenarios, mientras que cambia la luz….
Del rojo al verde no
hay mucho tiempo para soñar….
Algo que en éstos
tiempos disfruto mucho mientras conduzco mi carro, es llevar en
sintonía una estación que solo pone música de la época de mi
juventud.
Me
gusta pues me ha devuelto la posibilidad de cantar, llevaba meses sin
hacerlo en un silencioso duelo que inicié al renunciar a mi Coro. No
tenía idea de que había enmudecido de nuevo, solamente mi alma
cerró su boca y se negaba a aprender todas esas nuevas piezas que el
radio de mi carro transmitía.
Las oía en su
repetición a veces cansona pues las estaciones de radio en su afán
de volverlas famosas, nos obligan a escucharlas una y otra vez sin
podernos defender.
Un día conversando al
respecto, me dio una amiga ésta nueva posibilidad. Desde entonces si
viajas conmigo la podrás escuchar sin remedio, igual acá repiten
mucho las piezas, pero a mi me encanta pues así acabo de recordar
sus letras. Las famosas de mi época dorada que recuerdo casi en su
totalidad.
Un saxofón impetuoso
da inicio a Louis. Estridente y muy hermoso ese saxo me anuncia que
Louis está ahora sonando, feliz subo el volumen y ruego para que
nadie conocido me vea en aquel rito salvaje , moviéndome como en una
sala de baile mientras mis manos marcan el ritmo sobre el volante. Y
canto, a todo pulmón. Es él quién como yo una vez, soñó con
escenarios. Lleva el pelo largo hasta el hombro, recorriendo la
ciudad mientras ofrece su servicio de taxista. Pero lo que él desea,
es podernos cantar.
Subir a los escenarios
del mundo es algo que nació conmigo, desde pequeña anduve entre
bambalinas , jugando, bailando , actuando , cantando. Cuando fui
mayor, vi truncarse todos mis sueños, numerosos embarazos y una vida
matrimonial se llevaban al traste todo anhelo. Cuando supe que no
tendría mas hijos, comencé a levantar esos velos que me ocultaban
muchos sueños. Primero con el ballet, sin lograr mas que pequeñas
escenas, sin pisar escenarios. Convencida de que por ahí no era la
cosa, logré a los pocos meses de mi llegada al coro, ser parte del
montaje de la ópera Norma de Bellini. Mis artes histriónicas
hicieron su debut cantando y actuando.
Un día Louis despertó
con una preocupación…y al mirarse al espejo no es el mismo ya no…
Ahora el saxo canta su
melodía en una tonada con tanta pasión y desconsuelo provocando
poco a poco que el alma y corazón se rompan en hilachas llenas de
agonía.
La edad. Silenciosa
compañera de vida que pareciera que nos roba años, salud y sueños.
…Eso a Louis no le
quitan las ganas de podernos cantar, insiste de nuevo la canción…
Todos tenemos esa música del alma que podemos sacar dentro nuestro,
como la voz sonora y emotiva de ese solo de saxo, esa canción que
tanto deseamos poderles cantar.
Lia Ferreto.
5-2016.
No hay comentarios:
Publicar un comentario