viernes, 6 de mayo de 2016

Un paseo al color



Este fin de semana tuve la suerte de un paseo a la playa……un paseo que va a ser inolvidable, porque vi algo maravilloso que se me quedo grabado en la retina y morirá conmigo. Aquel paseo, empezó difícil íbamos a irnos el sábado por la tarde, pero el Teatro Nacional anuncio por única función una comedia del arte, patrocinada por la embajada Italiana y la verdad después de cuatro trimestres interpretando pedacitos y leyendo sobre ella en la clase de teatro quería verla y ver como lo hacían los verdaderos actores. Así que fuimos a ver La Mandrágora que se llamaba, me gusto y feliz y contenta me pegue un madrugón y el domingo fuimos para saludar al mar, no se cómo llegamos porque lo bueno de no  conducir es que puedes dormí  tranquilamente sin que nada más te inquiete y así llegue y desde primera tuvimos suerte nos dieron una casita en la carretera interior que se veía  el mar, y es que la gente no venía se iba más bien para su casa .Así que estábamos muy a gustos y cómodos. El cielo era por partes unos sitios eran azul pero de ese azul profundo que solo en la naturaleza se ve que parece que uno pueda extender la mano y tocar tanta belleza….el mar….ese no tiene color refleja lo que ve y entonces entre azul y verde y olas como de espuma Blanca estaba precioso no recordaba haber visto algo tan lindo como esas olas.  pero claro el calor ese mal criado y desagradable con sus mosquitos incluidos me estropeo el paseo, después de almorzar ya las cosas habían cambiado… primero el cielo tiraba a mas blanco y las nubes en su celaje oscurecían un poco el cielo haciendo que los ojos dolieran deslumbrados, Y  el mar estaba como revuelto y bastante gris, pero bueno yo vine a ver colores y estoy viendo variedad azul cielo verde gris el mar, amarilla la arena y yo roja de picadas de moscos lo de siempre, Fue un paseo maravillosos por la arena allí no duelen las rodillas ni nada solo se sueña  (con permiso de las purrujas o lo que sea). Fue una tarde maravillosa las olas en los pies las nubes dibujando  encajes en el cielo el calor se había ido a donde se va cuando deja de fastidiar le a uno. Y así nos sentamos en un tronco y nos pusimos a charlar y ver las olitas, que para entonces eran olotas y de pronto así de la nada sin aviso comenzó a llover, pero esa lluvia que no te moja te escalabra, salimos corriendo…bueno eso de corriendo yo hice lo que puede, pero de golpe así de la nada salió un rayo…se elevó en ziz zas y se estrelló en el mar saltaron las olas y nosotras nos caímos sentadas de trasero del susto nos miramos y juramos que cien años que pudiéramos vivir nunca veríamos algo más esplendido y más bello , no sé si es corriente que los rayos entren al mar, pero yo no lo había visto nunca y  ya si que estoy segura que no veré jamás algo tan esplendido. El lunes el cielo gris tirando a negro el mar revuelto y oscuro la lluvia por suerte menuda y el color destacado…el verde todo lo que nos rodeaba era verde, verde brillante, así que vi colores todos los del mundo y todos preciosos me dio pena volver, me hubiese quedado a ver si otra vez dios me bendecía con un rayo en el mar….pero había que volver y volvimos.
Antonia Morales Diez

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