martes, 9 de agosto de 2016

Lo que soy


Evelyn Silva
Aquí estoy yo, la suma de todos los seres que me antecedieron. El ombligo como sello inconfundible de la amarra con mi madre, mi padre y todas aquellas personas que siguen la cadena.
Soy sólo un diminuto hilo de un tejido inconmensurable, único, indestructible.
Mi piel tiene el sello del desierto y mis pies todos los caminos que recorrieron.
Sus manos se abrieron para acariciar a mis hijas y esos abrazos se los debo a mis nietas.
Sus voces me hablan a través de los pájaros, el viento entre los árboles, los grillos y el silencio, que dice mucho más.
También me cantan con la lluvia, el agua en los riachuelos y las olas que murmuran sin cesar.
Por la noche me arropan en el deleite del silencio reconstituyente, esperanzador.
Todas sus visiones me sientan frente al mar.
Con la ternura transmitida he construido sólidos puertos a donde puedo llegar cuando agobia la tristeza.
Me nutrieron con solidaridad por eso puedo llorar con una melodía, gozar con un trozo de pan, revelarme a la injusticia y el dolor ajenos.
Muchas veces reconozco mis pequeñeces y puedo recapacitar, pero también soy muy vulnerable cuando me aprisionan los peores defectos.
Sin embargo, siempre están ellas y ellos congregados, sosteniendo una hebra, para que yo siga existiendo. Están aquí, conmigo, yo me inclino y les agradezco todo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario