En una tarde
de domingo, de esas tardes soleadas y calientes que presagian algunas lluvias
perezosas que nunca se concretan, pues se
van en sonidos de truenos lejanos y de vientos sin rumbo, contemplaba yo pasar
el tiempo a través de la ventana que da al patio, donde se mueven las ramas de
las plantas con total abandono y algunos pajaritos intentan cantar sin mucho
entusiasmo, acentuando el sinsentido del ánimo que siento.
Deseo
responder, sacarlo a la luz, hablar un poco sobre ello, pero nada ha sido
posible; todo intento ha fallado. Las palabras se niegan a tomar forma, las
ideas se vuelven cual grises nebulosas, el fastidio me ataca y continúo mirando
por la ventana. El sol ya no está presente, las nubes se empecinan en anunciar
la lluvia, el silencio se apodera del ambiente , la tarde finalmente va
cayendo, solo los truenos permanecen.
Planté esos
árboles y esas plantas cuando terminaron de construir la casa, porque yo Soy
jardinera. Puse color y formas donde no existía nada y cuidé por tantos años
ese patio y ese jardín que ahora que lo pienso, no recordaba que fue sólo
tierra por un tiempo.
El cuarto
donde escribo, fue antes taller de mil
proyectos. Una mesa grande donde se colocaban telas y patrones lo llenaba, al
igual que las máquinas donde se cosía; yo sin dudarlo contestaba, Soy
costurera.
Yo Soy artesana. Soy tejedora. Confeccioné
diversas piezas con lanas e hilos de un sinfín de colores, que aún se asoman en
algunas gavetas que guardan sus tesoros dentro de la habitación. Ahora el
espacio lo llena un sofá, perfecto para leer y soñar un rato. Soy lectora, Soy
soñadora y también Soy escritora. Acá se encuentra la computadora y son sus
teclas las encargadas de jugar con mis ideas.
Allá en la
mesa redonda del comedor, se encuentran las cajas de lápices de tantos colores,
láminas donde coloreo sus imágenes, algunas
terminadas y otras esperando turno. Soy artista. Canté las grandes obras
de la música sinfónica coral. Participé actuando en tantos montajes de ópera a
través de los años. Soy cantante, Soy actriz.
Ahora que
los años se derrochan sobre mi como luces de bengala, llenando mi cuerpo de
fulgores nunca antes sospechados, ahora que el calendario de la vida me dice
que tengo muchos años, dejando a mi mente en total confusión, ahora se dice que
Soy una mujer madura. Gran título obtenido bajo el requisito de muchas
equivocaciones, desvaríos, aventuras y desastres de todo tipo. Finalmente
encuentro esa línea delgada y profunda que se llama experiencia o tal vez la
llame Sabiduría, que al final de cuentas me llega mas decir que Soy Sabia a
decir que Soy lo que Soy , porque no quedó mas remedio.
Lia Ferreto.
Agosto-2016.
No hay comentarios:
Publicar un comentario