domingo, 7 de junio de 2015

Un personaje olvidado




El lunes 6 de abril de 2015, después de salir de las clases de periodismo, don Julio Solano Solano y yo como ya es costumbre nos dirigimos a almorzar, pero, no a cualquier lugar, nosotros vamos a la “Esquina de Lily” porque la comida que preparan es muy sabrosa con un sabor auténtico, muy casero y con un trato ameno y muy familiar.

Esa esquina es más que una soda porque uno se siente como en su propia casa; una vez degustados los alimentos, nos fuimos para San José a tomarnos un cafecito en la ventana de las pupusas que queda frente al antiguo Cine Omni, dónde, de pie uno mira como le echan el agua hirviendo a la bolsa y chorrean el café.

¡Qué rico y humeante, qué aromático y fresco café!, para acompañarlo no puede faltar un delicioso enyucado con carne, una pupusa, una empanada con carne, con queso o con frijoles, etc., los lunes nos sirve para conversar sobre los cursos, las experiencias del pasado, para recordar hechos, pasajes, lugares y situaciones ya vividas ¡oh vendita memoria!

Ya degustado el café, caminamos hacia el Periódico la Extra, ya eran las 4 p.m. y al pasar por la esquina suroeste del Parque Central vemos un hombre que camina lentamente apoyado en un bastón, lo reconozco y le saludo, ¡hola! Se detiene y me responde el saludo, su nombre Luis Fernando López Jiménez.

Lo invité para que nos sentáramos sobre un pollo del parque, cómodamente sentados los tres iniciamos un conversatorio sobre su vida.

¿A qué ocupación se dedicaba? --Mi profesión es el arte circense que aprendí trabajando en múltiples circos como el Tihany, el Royal Dumbar, Hermanos Gasca, Hermanos Vásquez y muchos más--.

¿A qué edad inició esa actividad? --Apenas era un chico cuando incursioné en la vida circense; en los circos aprendí de todo y me convertí en un profesional porque realicé diversos tipos de malabares y actos tan peligrosos como el del trapecio o vuelos que es el acto cumbre del circo, es decir somos las estrellas---.

¿Cuán peligrosos son los vuelos? ---Solo para que tenga una idea de lo peligroso, debo decirle que conocí a cinco colegas que quedaron invalidos por caídas del trapecio, el público piensa que por caer sobre una malla no hay peligro, al contrario, el golpe sobre las cervicales es tan fuerte que provoca lesiones que lo dejan discapacitado para el resto de la vida—.

¿Qué más hiciste? --Un día que nos encontrábamos en Chile y un payaso se enfermó, ante esa situación el dueño del circo me pidió que le hiciera el papel de payaso, acepté el reto y ante la respuesta tan positiva del público, por accidente nació mi verdadera pasión, desde ése día solo de manera ocasional no hice el papel de payaso--.
¿De dónde el nombre artístico? –Precisamente, a partir de dicha presentación nació el nombre de “Chicharrón” el cual llevo desde hace más de 50 años. Para conocer los pormenores y hasta el mínimo detalle de la profesión, compartí experiencias con los chilenos que son los más grandes payasos que hay en el mundo, de ellos aprendí y recibí enorme conocimiento--.

¿Cuándo llegó a Costa Rica? --Llegué el 1 de diciembre de 1970 procedente de mi natal Colombia.

¿A qué te has dedicado en nuestro país? –Eran días duros porque en éste país no había mucho ambiente para el trabajo de payaso, empecé a amenizar eventos infantiles y poco a poco me fui abriendo un espacio en el gusto y la preferencia del público infantil y sus padres--.

¿Otras actividades? ---Fui el primero en andar en zancos, es decir, fui el único zanquista que había en Costa Rica. Lo cual me confiere el derecho de decir que fui el primero que incursionó en dichas actividades de manera profesional-.

¿Qué pasó después? –Al haber abierto una brecha me convertí en el primer payaso profesional de Costa Rica, tanto así que pude trabajar en la televisión en programas como: las Estrellas se Reunen al lado de don Rodrigo Sánchez (Q.d.D.g.) quien era todo un caballero, además de hacerlo en el Club Millonario Phillips al lado de otro gran hombre como lo fue don Carlos Alberto Patiño (Q.d.D.g.), asimismo trabajé con Luis Fernando Crespi y con la Tía Florita en el Programa Recreo Grande.

¿Se acabó la vida en circos? ---Qué va, eso es una pasión, uno lleva un gusanillo dentro. En Costa Rica trabajé en varios circos que llegaron al país y requirieron de mis servicios como payaso. Además, usted debe recordar el circo que yo fundé llamado “El Circo de Chicharrón y sus Estrellas” con él recorrí todos los rincones del país---.

¿Es cierto que Patiño no murió? –No diga eso, don Carlos iba para Puntarenas y me invitó a que fuera con él; lamentablemente ése día me salió una fiesta y no pude acompañarlo; usted sabe, yo vivía de las presentaciones y no podía despreciar la plata. Lo doloroso fue que el sábado recibí una llamada de su hijo, el Dr. Ricardo Patiño quien llorando me comunicó la infausta noticia de la muerte de su Sr. padre a quien le había dado un infarto---.

¿Qué hiciste? ---Inmediatamente me puse a las órdenes de Ricardo y me fui para el puerto para acompañarlos, qué dolor, qué tristeza, qué pena, qué sentimiento de impotencia al ver el cuerpo inerte de quien no solo había sido mi jefe, sino que mi amigo personal--.

¿Hubo gente que te ayudó? ---Fueron muchas personas entre ellas una dama extraordinaria como lo es doña Olga Cozza viuda de Picado, ella como dueña de Teletica Canal 7 me abrió las puertas porque es una mujer de un enorme corazón, muy solidaria y humana.

¿Otras personas? ---Siendo Presidente de la República Luis Alberto Monge Alvarez, me envió al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) donde me adjudicaron una casa ubicada en Kurú de Goicoechea. Esa casa la fuimos pagando hasta un día en que José María Figueres Olsen llegó a realizar una plaza pública frente a mi casa. Al verme me dijo, ¡diay hijueputa qué estás haciendo aquí!, le respondí vivo en aquella casa que estoy pagando al INVU y me respondió ya no pague más, yo me voy a hacer cargo de la deuda y te la voy a cancelar--.

¿Cumplió? ---Claro que sí, José María Figueres pagó el saldo y nos liberó la hipoteca. Debo decirle que su papá y yo fuimos muy buenos amigos, al punto que el saludo que él me hizo fue igual que cuando me encontraba a don Pepe quien me decía ¿cómo está hijueputa?, la amistad con don José María Figueres Ferrer (Q.e.p.d.) me llenó de mucho orgullo, cuando llegué a Costa Rica él era el Presidente de la República, por eso, yo conocí a Chema cuando apenas era un joven---.

¿Chicharrón es casado? ---Desde luego, tengo una gran y santa esposa, tengo 6 hijos de los cuales 3 son colombianos y 3 costarricenses, tengo 17 nietos y 6 bisnietos---.

¿Estás enfermo? --- Me dio un derrame y además tengo una hernia en un testículo que debo operarme---.

¿Estás pensionado? --- ¿Quien le ha dicho?, es lo que no he podido lograr; por más gestiones que he realizado no me la han querido otorgar, una pensión me ayudaría mucho a mis 72 años porque me permitiría tener una mejor calidad de vida. Usted sabe que ya uno viejo tiene otras necesidades y las enfermedades se vuelven muy amigas de uno, eso hace que las necesidades crezcan---.

---A mi edad uno requiere de más chequeos médicos, como por ejemplo, el tacto rectal para revisar la próstata. ---A propósito de próstata, “un día entre dos doctoras me hicieron el tacto rectal y como me quedé quietito, una le dice a la otra, doctora, éste paciente si colabora, yo le respondí no es que colaboro es que me está gustando”, todos soltamos una carcajada y ahí se terminó el examen---.

Después de 45 minutos con ése hombre que muchas veces con sus ocurrencias y sus chistes nos hizo reír a más no poder; quienes peinamos canas recordamos con gran cariño al artista que con sus vestimentas extravagantes, maquillaje excesivo y sus pelucas llamativas, hizo que nuestras vidas se vieran llenas de humor, claro de ese humor blanco, en algunos casos rojo, pero sin caer en la chabacanería y la vulgaridad tal y como sucede hoy.

Recuerdo que cuando uno veía a alguna persona con los zapatos grandes le decía te pareces a Chicharrón, en alusión al payaso que usaba unos enormes zapatones. Para finalizar, le doy las gracias a Luis Fernando, por haberme presentado y a la vez permitido conocer al admirado y siempre recordado Chicharrón, que Dios bendiga a ambos.




Ricardo Jiménez García
PIAM, carné AS-0426

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