Maureen Hidalgo
Cuantas veces he escuchado
esta frase “La vida es una fiesta”. La palabra fiesta da a entender gozo y
alegría, pero por el contrario es trabajo, porque una celebración conlleva planeación,
organización, dedicación y tiempo para compartir. La vida no siempre será una
fiesta, pero siempre podemos encontrar algo que celebrar. El ponernos de pie en
la mañana, ver los ojos de los que amamos, la sonrisa de nuestros amigos, el
sol salir entre las nubes y el escuchar el canto de un pájaro son motivo de
disfrute. Así que depende de nosotros decidir entre hacer lo que queremos o lo
que debemos hacer. Porque hacer lo que debo hace feliz a los demás y hacer lo
que quiero me hace feliz a mí. Por lo que la vida nunca va a ser la fiesta que
esperaba. Así que siempre dependerá de mi levantarme a bailar o quedarme
sentado viendo a los demás.
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