Domingo 30
de abril de 2017.
La música
que canté en el coro. Fué tanta, majestuosa, maravillosa, grandiosa. Hoy supe que deseas escuchar
algunas de esas obras. En su momento no desearon hacerlo, ahora el tiempo desea
resarcirme.
Lunes 1 de
mayo de 2017.
Tarde de
Reiki. Todos los preparativos, con sus múltiples detalles, limpiando los
espacios, palo santo, incienso y velas. Tarde de relatos, confidencias,
lágrimas. Lugar de acogida, de amor, silencio. Tarde de Reiki.
Martes 2 de
mayo 2017.
Limpieza,
reacomodo de plantas. Sábanas nuevas, blanco impecable. Patio asoleado, dicha y
carreras de Lolita. Agua a las matas secas por el viento, caminata en el
parque, cansancio total.
Miércoles 3
de mayo de 2017.
El agua está
tan fría. Mi cuerpo reacciona al entrar en ella de un solo empujón. Nado
sosteniendo la respiración. Ejercicios variados nos hacen entrar en calor.
Risas y chistes abundantes, ante los comentarios jocosos de aquellos que fueron
fotografiados en La Sabana. Todo se salpica de alegría. Personas, objetos y el
árbol cercano.
Jueves 4 de
mayo de 2017.
Noche de
lluvia tormentosa. Ráfagas de viento, fuerte rayería, agua a granel. Lolita,
busca refugio entre mis brazos, dulce y tibiecita logra que yo también me
sienta en plenitud. Leo mi libro actual, celebro esa música insistente de la
lluvia en el techo de mi cuarto.
Viernes 5 de
mayo de 2017.
Despierto de
madrugada. Tu presencia en mi memoria me desvela. Vuelvo a dormir y apareces en
mi sueño, mil imágenes, muchas personas, mi cama, vos y yo y muchos besos.
Algo extraño
percibo, un olor. Abro las ventanas y una espesa cosa resbala por mi pierna
hasta el suelo desde mi cobija. Los abejones que Lolita come han provocado su
mal. Mañana de carreras, hay mucho que limpiar.
Sábado 6 de
mayo de 2017.
Andamos mi
amiga y yo visitando viveros y ferreterías. Buscamos materiales para unas
repisas donde colocar las plantas. Pero mientras ella pregunta y resuelve, mi
corazón se vuelca en las plantas que me encuentro. Son tentaciones de fin de
semana. Elegimos ésta y la otra, cuando crezcan vamos a intercambiarlas. Y
continuamos en esa mañana soleada felices encontrando mas tesoros que comprar.
Domingo 7 de
mayo 2017.
La mañana se
presenta de forma atípica. Los planes de jardinería se cambian por
conversaciones muy intensas. Mi corazón se siente abatido y las lágrimas lo
lavan. Mi perrita ante tanta lluvia vespertina exige que la lleven a pasear.
Vamos a un nuevo parque de perros. La novedad es mutua. No sabe socializar y yo
no se como ayudarla. Varios perros y sus dueños se encargan de iniciarnos en el
proceso. Lolita me pide auxilio, pero me niego a levantarla del piso. Los
perros entran y salen. Logramos ambas aprender la conducta de éste sitio.
Caminar luego entre árboles por hermosos senderos devuelven a mi ser esa
sensación liviana de saber que todo está bien.
Lia Ferreto.
Mayo 2017.
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