El
corazón es un músculo
hueco y piramidal situado en la cavidad
torácica. Funciona como una bomba aspirante
e impelente, impulsando la sangre
a todo el cuerpo.
Nuestro corazón comienza a latir a las 6 semanas de gestación.
Hoy, gracias a los avances de la medicina y al uso de las nuevas
tecnologías es posible por medio de un ultrasonido que se realiza a
las 8 semanas, que los padres del bebe puedan escuchar dentro del
vientre de la madre las pulsaciones y ver a través de un monitor los
movimientos del corazoncito.
En el tiempo en que mi madre quedó embarazada de quien escribe, era impensable que algo así ocurriera. Lo que más alegraba a mis progenitores y al resto de la familia era cuando yo empecé a moverme y a dar pataditas, lo del estado del corazón nadie lo sabía y mucho menos el sexo de la criatura tal y como sucede hoy.
Gracias Señor por el corazón que me has dado, sin él no habría
vivido, sin él no hubiera nacido, sin él no me hubiese sido posible
crecer, sin él no habría tenido desarrollo, sin él no hubiera sido
tan feliz y no habría tenido la posibilidad de conocer a tanta gente
linda como mi familia y a ustedes.
Los
torrentes de sangre que por mi cuerpo corren llegan a tu cavidad y de
ahí como el más fino de los filtros la oxigenas y haces la
distribución y la expulsas entre las venas y las arterias, eres
poderoso, representas la fuerza, eres mi compañero, mi amigo, mi
confidente. Rose Dewitt Dawson, fallecida a los 100 años,
siendo la única sobreviviente del hundimiento del Titanic dijo –“El
corazón es como el fondo del mar, en ambos se guardan grandes
secretos”-.
Es por
eso mi amigo del alma que quisiera que nunca
dejaras de latir, la vida es corta pero muy bella y solo contigo la
puedo vivir y disfrutar, cuando camino a toda prisa, cuando corro o
cuando hago el amor te siento excitado, tus pulsaciones se aceleran,
cuando he cometido algún error se que estás ahí, que me estás
espiando, te agradezco tanto que sin ti no se qué haría.
Siempre
estarás conmigo en las buenas y en las malas, cuando he sentido
emociones, sentimientos, pasiones, dolor, angustia, placer, llanto o
dolor, ahí estás, te siento, te agitas, pero no dejas de latir, tus
pulsaciones me llenan de gusto, cuando he sentido algún dolor en el
pecho me he puesto triste al saber que me estás enviando algún
mensaje.
Por
eso, cuando voy al médico y me hacen un electrocardiograma y los
resultados dicen que estás con toda la pata, me siento muy alegre
porque juntos podremos seguir soñando y disfrutando de ésta vida
que en el vientre de mi madre inició nueve meses antes de haber
nacido y que hoy, 64 años después, podemos con satisfacción decir
que hemos recorrido parajes, montañas, ciudades, campos, valles…..,
que estudiamos y nos preparamos juntos porque, uno sin el otro no
puede existir.
Espero
que Dios nos permita seguir viviendo muchísimos años más, no te
detengas, sigue tu marcha, sigue bailando al compas de tu sístoles y
diástoles que eso me hace sumamente feliz.
Finalizo
con los versos de una bella melodía que fuera compuesta entre
Alejandro Vezzani y Roberto Livi, la cual de manera magistral fue
interpretada por Raphael, a quien se le ha considerado como el
Monstruo de la Canción Hispanoamericana de todos los tiempos y que
entre otras cosas dice:
Maravilloso
corazón, maravilloso
mi compañero en los caminos de la vida
siempre a mi lado en esas horas de tristeza
siempre conmigo en los momentos de alegría.
Maravilloso corazón, maravilloso
yo te agradezco tu amistad, tu compañía
por ser mi amigo en el dolor,
mi confidente en el amor,
quiero decirte que sin ti
mi compañero en los caminos de la vida
siempre a mi lado en esas horas de tristeza
siempre conmigo en los momentos de alegría.
Maravilloso corazón, maravilloso
yo te agradezco tu amistad, tu compañía
por ser mi amigo en el dolor,
mi confidente en el amor,
quiero decirte que sin ti
no
sé qué haría.
Ricardo Jiménez García
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