miércoles, 29 de octubre de 2014

.. Corazòn...


El corazón es un músculo hueco y piramidal situado en la cavidad torácica. Funciona como una bomba aspirante e impelente, impulsando la sangre a todo el cuerpo.

Nuestro corazón comienza a latir a las 6 semanas de gestación. Hoy, gracias a los avances de la medicina y al uso de las nuevas tecnologías es posible por medio de un ultrasonido que se realiza a las 8 semanas, que los padres del bebe puedan escuchar dentro del vientre de la madre las pulsaciones y ver a través de un monitor los movimientos del corazoncito.

En el tiempo en que mi madre quedó embarazada de quien escribe, era impensable que algo así ocurriera. Lo que más alegraba a mis progenitores y al resto de la familia era cuando yo empecé a moverme y a dar pataditas, lo del estado del corazón nadie lo sabía y mucho menos el sexo de la criatura tal y como sucede hoy.

Gracias Señor por el corazón que me has dado, sin él no habría vivido, sin él no hubiera nacido, sin él no me hubiese sido posible crecer, sin él no habría tenido desarrollo, sin él no hubiera sido tan feliz y no habría tenido la posibilidad de conocer a tanta gente linda como mi familia y a ustedes.

Los torrentes de sangre que por mi cuerpo corren llegan a tu cavidad y de ahí como el más fino de los filtros la oxigenas y haces la distribución y la expulsas entre las venas y las arterias, eres poderoso, representas la fuerza, eres mi compañero, mi amigo, mi confidente. Rose Dewitt Dawson, fallecida a los 100 años, siendo la única sobreviviente del hundimiento del Titanic dijo –“El corazón es como el fondo del mar, en ambos se guardan grandes secretos”-.

Es por eso mi amigo del alma que quisiera que nunca dejaras de latir, la vida es corta pero muy bella y solo contigo la puedo vivir y disfrutar, cuando camino a toda prisa, cuando corro o cuando hago el amor te siento excitado, tus pulsaciones se aceleran, cuando he cometido algún error se que estás ahí, que me estás espiando, te agradezco tanto que sin ti no se qué haría.

Siempre estarás conmigo en las buenas y en las malas, cuando he sentido emociones, sentimientos, pasiones, dolor, angustia, placer, llanto o dolor, ahí estás, te siento, te agitas, pero no dejas de latir, tus pulsaciones me llenan de gusto, cuando he sentido algún dolor en el pecho me he puesto triste al saber que me estás enviando algún mensaje.

Por eso, cuando voy al médico y me hacen un electrocardiograma y los resultados dicen que estás con toda la pata, me siento muy alegre porque juntos podremos seguir soñando y disfrutando de ésta vida que en el vientre de mi madre inició nueve meses antes de haber nacido y que hoy, 64 años después, podemos con satisfacción decir que hemos recorrido parajes, montañas, ciudades, campos, valles….., que estudiamos y nos preparamos juntos porque, uno sin el otro no puede existir.

Espero que Dios nos permita seguir viviendo muchísimos años más, no te detengas, sigue tu marcha, sigue bailando al compas de tu sístoles y diástoles que eso me hace sumamente feliz.

Finalizo con los versos de una bella melodía que fuera compuesta entre Alejandro Vezzani y Roberto Livi, la cual de manera magistral fue interpretada por Raphael, a quien se le ha considerado como el Monstruo de la Canción Hispanoamericana de todos los tiempos y que entre otras cosas dice:

Maravilloso corazón, maravilloso
mi compañero en los caminos de la vida
siempre a mi lado en esas horas de tristeza
siempre conmigo en los momentos de alegría.
Maravilloso corazón, maravilloso
yo te agradezco tu amistad, tu compañía
por ser mi amigo en el dolor,
mi confidente en el amor,
quiero decirte que sin ti
no sé qué haría.



Ricardo Jiménez García

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