sábado, 26 de octubre de 2013
HISTORIAS DE SAN GERARDO DE DOTA
Muñecas en el río
Por Cielo Solorzano
“Luis, levántese ya son las 3:30 de la mañana”. Pero hace mucho frío pensó Luis. “Apúrese, hay que ir a ordeñar las vacas. Ya sus hermanos y hermanas están listos”. Y Luis se levanta con gran esfuerzo y restregándose los ojos corrió con sus hermanitos al establo. Al salir de la casa Luis se dio cuenta que el suelo estaba cubierto de escarcha. Sus pies estaban cubiertos por una botas con huecos en las plantas de los pies y lo único que tenía para abrigarse eran unos pantalones cortos y una camiseta de algodón con mangas cortas. El frío era insoportable pero Luis no podía reclamar y ya se estaba acostumbrando. Tenía 5 años y apenas cumplió los 4 su papá lo despertaba todos los días a las 3:30 de la mañana para salir a ordeñar las vacas. El potrero también estaba cubierto de escarcha y observó a un ternero que estaba acostado sobre el zacate escarchado. Luis sentía tanto frío y sueño que espantó al ternero y rápidamente se acostó en el campo donde plácidamente dormía el animalito. Todavía podía sentir su calorcito y logró quedarse dormido por unos instantes hasta que el papá lo observó y lo llamó no sin antes darle un jalón de pelo. “Chiquillo vagabundo, apúrese que ya sus hermanos comenzaron a ordeñar”. Con pesar Luis abandonó el calorcito que le dejó el ternero y comenzó su labor justo a las 4 de la mañana. Mientras ordeñaba pensaba en terminar pronto porque tenía que estar en la escuela a las 7 en punto.
A la salida de la escuela, después de tomarse la leche en polvo que les obsequiaban en la escuela y que él creía que nada en el mundo era tan delicioso como esa leche, se encontró con sus hermanos que lo invitaron, como todos los días, a ir al río. “Luis, tenemos que encontrar más muñecas. Ahorita es Navidad, ya vos tenés tu carretillo para venir a la escuela y ahora necesitamos las muñecas para montarlas en tu carretillo”. Una de las hermanas, Rocío, era la más “habilidosa” para encontrar las más lindas muñecas. Corrieron ladera abajo, brincando y cantando alegremente hasta llegar al río. El agua estaba congelada. Era casi diciembre y San Gerardo de Dota estaba cubierto de escarcha. El agua corría cristalina y pura debajo del hielo. Se podía oir el bullicio, las risas y la algarabía de los hermanos y hermanas. Estaban muy ilusionados. ¿Cuál de ellos era el que recogería hoy la más linda muñeca?
La más redondita, la más lisita, la más lustrosa, la que tuviera la mejor forma, esa sería la muñequita más linda. Rocío, por supuesto, fue la que escogió la mejor muñeca. Siempre lo logra. Pusieron con mucho cuidado las muñequitas en el carretillo, felices y llenos de planes se enrumbaron hacia la casa. Escondan las muñecas les dijo Luis. Si papá la ve las puede botar. Al entrar en la casa la mamá les anunció que el agua dulce y las tortillas estaban listas. Comieron rápidamente y con cautela para que nadie los viera buscaron las bolsas plásticas que tenían escondidas y pasaron todo el resto del día confeccionando los vestiditos, las blusas y los adornos para la cabeza de las muñequitas. Cada uno puso su mejor esfuerzo para plisar las enaguas y adornar las blusas y lazos para la cabeza. “No se nota que los vestidos están hechos con las bolsas que rescatamos del basurero ¿verdad? cuestionó Luis preocupado. Se apresuraron a terminar de vestirlas y las acostaron en el centro de la cama, una a la par de la otra. Estaban todos felices. Estaban seguros que tenían las muñecas más lindas. También les cedieron el mejor campo de la cama. Ellos se acostaron en la orillita del colchón. Se sostenían unos a otros para no caerse. De repente y a pesar de sus esfuerzos por mantenerse acostado, Luis se cayó y se trajo al suelo a la muñeca de Rocío que era la más grande. El papá se despertó y por más que ellos rápidamente se habían vuelto a acostar y se hicieron los dormidos, el papá se acercó sigilosamente, levantó la cobija roja con la que se cubrían mientras repetía “¿qué fue ese escándalo?” “Parece como que cayeran piedras de la cama”. Los chiquitos temblaban pero esta vez no era de frío sino de miedo. No querían que el papá viera las muñequitas. Ya sabían lo que iba a pasar si las veía. “¿Qué es esto?” gritaba el papá. “Son nuestras muñecas para celebrar la Navidad” sollozaban ellos. Por favor papá no las tire, no por favor papá. “Estas piedras tienen que volver al río” gritaba él. No… por favor…no y los sollozos no cesaban mientras oían las muñecas chocando unas con otras mientras caían al río. No…por favor no…. No son piedras, son nuestras muñecas…
miércoles, 2 de octubre de 2013
Primer Viaje a Monte Abu
Cielo Solórzano
La ruta estuvo bien trazada. San José, Houston, Londres, Mumbai, Rajasthan, Monte Abu. Los trámites de la visa fueron un poco engorrosos. Tuve que enviar el pasaporte a Panamá, a la Embajada de India en ese país. En cuando al pasaje creí que la suerte estaba conmigo debido a que mi hija me consiguió un pasaje sujeto a espacio que no me costó más que una ínfima parte del total del boleto.
Durante el viaje todo estuvo perfecto. No hubo problemas de espacio ni de San José-Houston, ni Houston-Londres, donde permanecí 4 inolvidables días, ni Londres-Mumbai, India o Bharat que es su nombre original.
Eran las tres de la madrugada de un caluroso día de marzo de 1995 cuando aterrizamos en Bombay, ahora llamado Mumbai, que es la ciudad capital del estado de Maharashtra, India. Es la ciudad más poblada de India con aproximadamente 20.5 millones de personas y es la cuarta ciudad más poblada
del mundo. Era un edificio viejo pero limpio. El calor era abrumador y no había aire acondicionado.
El aroma típico de India, cardamomo, curry, cúrcuma y sándalo nos acariciaba. Los saris de hermosas telas bordadas, de refulgente colores provocaron que mis jeans y blusa occidental estuvieran fuera de lugar. Conforme nos acercábamos a la salida podíamos distinguir cientos de personas empujándose para poder saludar a los familiares que estaban llegando.
A las 5 de la mañana ya el calor era insoportable. Después de abrirme campo entre los centenares de familiares que estaban conglomerados a la salida del aeropuerto, pude tomar un taxi. Lo primero que le pregunté al taxista fue: “do you speak English?” Yes, yes me contestó. Le di la dirección y empezó mi preocupación porque cuando empezó a dar vueltas por la ciudad quise saber si estaba perdido el chofer me respondía: ¡no English, no English”.
Después de muchas vuelta y otro tanto de “no English” llegamos al centro de meditación donde iba a quedarme ese día a descansar. Estaba cansada y con mucha hambre. No pude comerme el desayuno ya que tenía demasiado picante y especies. Se veía sabroso: arroz blanco para combinar con las lentejas, los vegetales y los chapatis, (tortilla de harina).
jueves, 26 de septiembre de 2013
La Quebrado Los Negritos de Montes de Oca
La quebrada Los Negritos nace en
Sabanilla en el sitio conocido como La Bamba y desemboca en el río
Torres cerca del Puente de Los Incurables.
Está entubada desde su naciente hasta
su paso detrás del supermercado Más por Menos de Sabanilla, luego
sigue hasta la Universidad de Costa Rica y luego está entubada en
Barrio Dent, donde se divide en dos tubos, unos directamente hacia el
Río Torres, saliendo por el Colegio A.Alfaro al Río Torres. El otro
tubo de menor diámetro hasta el Río Torres.
La quebrada tiene una longitud de 4490
metros y recoge las aguas de un área de 2.31 km cuadrados,
distribuidos a su alrededor, forma una angosta micro cuenca.
En resumen, esta cuenca puede
describirse como pequeña, de forma alargada que puede no ser
cubierta en su totalidad por un evento de precipitación. Es una
cuenca que presenta una combinación de pendientes montañosas y
planicies. La superficie, en su mayoría impermeabilizada, es el
resultado del aumento poblacional y del desarrollo de infraestructura
que se ha venido presentando desde la década de los ochenta.
Calidad del Agua
Los parámetros o indicadores que
determinan la calidad del agua son electos en función del uso
potencial que vaya a tener una fuente o un curso de agua, siento
entre los principales abastecimiento humano, recreación, riego,
conservación de la vida acuática y receptor de aguas residuales,
entre otros.
Los límites o rangos de variación que
tienen estos parámetros se definan en función de la tolerancia que
puedan tener plantas, animales acuáticos y los seres humanos ante
los elementos contaminantes.
La quebrada Los Negritos se ubica
dentro de los valles fluviales de pendiente de baja moderada, esto
implica, su aporte a la susceptibilidad de deslizamientos es muy
poca, por lo que no es un riesgo que presente esta. En cuanto a la
susceptibilidad de inundaciones, históricamente la quebrada ha
presentado
en varias ocasiones inundaciones que
afectan distintos sectores de San Pedro, por las cercanías de las
instalaciones de la Universidad de Costa Rica en la Ciudad
Universitaria Rodrigo Facio.
La Comisión Nacional de Emergencias
(CNE) ha determinado que para la quebrada, el período de
inundaciones ha disminuido a un año y algunos períodos menores, lo
anterior por causa de la ocupación de las planicies de inundación y
el desarrollo urbano en forma desordenada y sin ninguna
planificación; así mismo, el lanzado de desechos sólidos, produce
una reducción de la capacidad de la sección hidráulica lo que
provoca el desbordamientos de ríos y quebradas. En el caso de la
quebrada Los Negritos, la CNE, ha determinado que las zonas más
afectadas son: la Ciudad Universitaria, Vázquez Dent y Barrio
Escalante.
El manejo de la quebrada.
La Universidad de Costa Rica ha venido
a jugar un papel muy importante en la rehabilitación de la quebrada
realizando diversas investigaciones y proyectos, a través de
programas como Produs (Programa de Investigación en Desarrollo
Urbano sostenible) o el Progai (Programa de Gestión Ambiental
Integral, en éste último, se han realizado proyectos que tratan de
incorporar a las comunidades vecinas a la quebrada para su
recuperación (Proyecto: Manejo y Recuperación de la Micro Cuenca
Quebrada Los Negritos), y para el día Mundial
del Ambiente (5 de Junio del 2010, aunque las actividades se
realizaron el 4 de Junio), dentro del campus
universitario, se sembraron 50 especies de árboles autóctonos y
se efectuó limpieza de la quebrada, así como diversas actividades.
Tareas pendientes
La Municipalidad del Cantón de Montes
de Oca no debe permitir que continúe el desarrollo urbano en las planicies de inundación,
exigiendo a toda persona que solicite un permiso de construcción en
áreas cercanas a cauces de agua, el respectivo visado de planos por
parte de la Dirección de Obras Portuarias y Fluviales, así como de
la Dirección General Forestal.
Es necesario fortalecer los programas
de educación ambiental, para evitar la contaminación de los ríos y
quebradas, con desechos sólidos y otros, así como establecer
brigadas de vecinos para la limpieza y mantenimiento de los desagües
y cauces de agua. Planificar el envío de aguas servidas y pluviales
que fluyen de las diferentes urbanizaciones y que aumentan el
caudal de los ríos, provocando inundaciones en períodos de lluvias
intensas.
Los grupos organizados del Cantón de
Montes de Oca deben formar grupos de vigilancia de las cuencas que
pasan cerca de los centros de población para evitar que
inundaciones y avalanchas tomen por sorpresa a la población en época
de lluvia de alta intensidad.
Julio Luis Solano Solano
martes, 24 de septiembre de 2013
Mi Abuela Rafaela
Doña Rafaela a quien yo llamaba abuela, pero que en realidad era mi bisabuela, me enseñó las primeras letras; ella me regaló el abecedario, era un rompecabezas de papel cartón delgado en una cajita del mismo material. Aún lo guardo y de vez en cuando lo saco y lo extiendo en la mesa del comedor como lo hacía antes; recuerdo como me ayudaba a formar las palabras.
Ella, que ya casi no veía, me indicaba como se colocaban las letras para así poder pronunciar las diversas palabras que ya conocía: vaca, mesa, silla, país, gallina…Aparte de que deseaba enseñarme, pretendía que le leyera el periódico. Poco a poco, desde mis cinco años, iba reconociendo las letras y me ayudó, a tan temprana edad, a hacer mis primeras armas en la lectura, leía mal pero poco a poco fui aprendiendo. En ese entonces, no había enseñanza preescolar pero sí que la había en casa: mi madre, mis tías, mis primas, mi padrastro, mi tío José, fueron personas aficionadas a la lectura.
Sus libros pertenecían a autores como Julio Verne, Víctor Hugo, Dostoiesky, Emilly Bromtë.
¡De qué manera aprendí a soñar, a viajar, a reír a llorar, cosas del amor…, aprendí de Historia, de Geografía y de otras disciplinas del pensamiento! Y, gracias a esta familia de lectores de la que fui y sigo siendo parte.
A los ocho años leía bien y mi mamá me prestaba sus libros, de esta manera a través de la lectura mi mente se agudizó y pensaba como se podían mejorar las cosas que estaban mal en esta sociedad. ¿Y cómo no iba a tratar de hacerlo, si mi tío José incursionó en la política…? Se enlistó en las filas del Partido Vanguardia Popular, trabajó en él y luchó por sus ideales toda la vida hasta su muerte. En mi vida adolescente y joven leí entonces: Introducción al Marxismo de Garaudy, El Manifiesto Comunista de Marx y Engels y otras obras más.
¿Qué diría mi abuela? ¡Enseñé a mi nieto para que leyera esas cosas! O… hummm, qué bueno todo lo que aprendió a leer: “c‘est magnifique”. Recuerdo a mi abuela sentada en su poltrona con el periódico abierto en sus manos, con
sus lentes caídos, echándome un ojo de vez en cuando: yo, hincado en una vieja silla, acodado sobre la mesa haciendo figuras con las letras y ella mostrándome figuras y letras del periódico para que yo aprendiera a hacerlas.
Mi infancia estuvo llena de fantasías por medio de la lectura: me convertía así en personajes como Ciro Smith de La Isla Misteriosa de Verne o en D‘Artagnan de Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas. Esos eran mis juegos con mis hermanos y amigos del barrio, yo los inventaba porque era el mayor.
Así que no puedo quejarme de mis años infantiles. Ciertamente, era un niño de una familia pobre. Pero no éramos tan pobres porque teníamos en la lectura todo un mundo riquísimo a nuestro alcance. ¡Y sigo teniéndolo!
Virginia Murillo
viernes, 20 de septiembre de 2013
Alguien que yo conozco y nadie mas
Por Tony Morales
Hoy voy a entrevista a cierta
persona que yo creo que conozco de algo pero a veces no estoy muy
segura, porque siempre sale algo que no se sabe de dónde ni porque,
pero que despista mucho de nuestro conocimiento. Empecemos pues.
Usted llego a este país como y
porque.
Por qué diría que por tonta, pero
la verdad fue que tenía unas ansias muy grandes de volar y
experimentar cosas nuevas, a mí siempre me atrajo la aventura pero
las circunstancias y la época en que me crie no daba mucho espacio a
esa experiencia, y seguro en cambiar de vida y de país entonces era
algo como irreal para mí.
Le atraía tal vez un hogar esposo e
hijos.
No yo no quería ser ama de casa por
nada del mundo nunca me gusto, odio la cocina las labores de la casa
en fin todo lo que yo sentía que se interpondría en mí y en mis
ansias de descubrimiento, es más yo creía que nunca me casaría,
pero uno se deja llevar por sueños y ya está en el hoyo.
Qué sintió al llegar.
Mi entonces querido esposo, me
engaño (los ingleses ya se saben son…..piratas), el me describió
el país como los EE.UU. o poco mas muy adelantado y en el que había
de todo y yo le creí. Cuando yo llegue al aeropuerto, me sentí como
deben de sentirse los animalitos que caen en una trampa, ya no había
vuelta atrás y no crea ese rencor de sentirme estafada nunca lo
perdí.
Cuénteme qué paso.
Pues que tal vez en San José,
hubiera encontrado ambiente y habría podido iniciar mi vida nueva.
Pero él era veterinario y nos fuimos al campo que campo…Era Nicoya
en 1973, no tenía ni luz fija yo pensaba que las películas de
vaqueros eran una …eso una película no realidad paralela, pues me
equivoque allí estaba ante mis ojos en vivo y en directo y a todo
color, calor y lo peor tormentas espantosas y lluvias como que las
cataratas del Niágara se hubieran ido al cielo y atuvieran cayendo
sobre la Nicoya sin luz, y luego la humedad y los bichos, porque yo
amo los animales, pero algunos como la cucarachas voladoras pues no.
Tuvo alguna anécdota especial esas
que no se olvidan y se cuentan siempre.
Mi Córdoba querida , yo admiraba a
mi ciudad, está situada muy cerca de Madrid y más aun de Sevilla
ambas con aeropuerto internacional, por lo tanto era una lucha
constante de los cordobeses el tener un aeropuerto, porque sí que
había pero para vuelos pequeños y eso, teníamos universidad y de
especialidades, porque no aeropuerto. En esas estábamos cuando yo me
vine. Entonces mi señor esposo fiel a su clarividencia me dijo que
ni me preocupara, que estaba un poquito lejos de San José, pero para
cualquier cosa tenía aeropuerto. Esa fue la palabra clave, si tiene
aeropuerto es una ciudad grande, bueno pues me fui confiada, nada me
había preparado ni en un millón de años para ver el aeropuerto una
gran explanada con un palo que tenía como una bolsa de plástico
para indicar el viento y como si fuera poco estaba lleno de vacas.
Cien años que viviera nunca podría olvidar la impresión que tuve y
lo que sentí, pero mejor lo dejamos aquí, porque eso me arranca
hacia más cosas y de eso no se trata.
Pero se fue acostumbrando o pensó
en marcharse.
Ni esa oportunidad tuve porque
cuando fui a darme cuenta estaba embarazada y Lledó un día si y
otro no al hospital deshidratada, a que me pusieran suero.
Pero que hacia allí, en que pasaba
el tiempo y si tenía amistades
Los dueños de la mayor soda del
pueblo eran españoles y hasta andaluces de Málaga y allí caía
todos los días y la señora me ayudo un montón, y los tres padres
que eran españoles también y otras dos señoras casadas con
doctores como yo habían venido al terminar las carrera, me hice un
buen puñado de amistades y también rodee por todas las fiestas y
cumpleaños infantiles del pueblo la gente era simpática y me
entendí bien, aunque yo suelo hacerme hueco en donde este.
Cómo se fue de allí, hacia San
José.
Por la vía más rápida, nos hecho
la escases de agua que se desato y las nenas pequeñas era un
peligro, así que liamos los bártulos y nos vinimos, y desde
entonces siempre viví aquí. Bueno y las aventuras con las que
soñaba se hicieron realidad algunas
Si por supuesto atravesé riadas,
ríos siete para ser exacto para ir a la playa de Samara y vi las
tortugas y los monos y un montón de selva. Y trate con animales
increíbles tuve una higuana que yo quería mucho que se ponía al
sol y que por dos veces entro en la casa y comía galletas y no se
asustaba era enorme, pero después cuando tuve a Romí mi perrita la
echaba y no la dejaba entrar. Fuimos a San José un montón de veces
en avioneta por evitar las riadas y las nenas nacieron en San José
en la Clínica Sata Rita pero fueron bautizadas en Nicoya. Si hubo
mucha aventura pasada por lluvia, tormentas y un calor del infierno.
Cuáles eran sus aficiones y a qué
se dedicaba
Sobre todo y como siempre a leer
,también por entonces escribía y como las niñas eran muy pequeñas
pues tenía trabajo, la mayor vino con cuatro años y la pequeña
iba a cumplir dos, pero yo decía que tenían que ir aun kínder en
San José. Me vine a vivir a esta Zona de San Pedro porque su familia
vivía aquí, y era la que yo conocía y yo quería también el
Colegio Calasanz para las niñas. Así que desde entonces me acople
por aquí, y aquí estoy.
Si En ese tiempo volvió a su país.
Claro que
volví, varias veces y cuando estaba allí, pensaba que tal vez
Nicoya era un mal sueño y no existía, pero no, existía y bien real
que era, en aquel tiempo todo estaba tal mal que ni el estúpido de
Ortega se le hubiera ocurrido reclamarla. Ahora está muy bien parece
otra, yo he vuelto y ya está mucho mejor. En esa época viaje
bastante y empecé a hacer turismo de aventuras que era lo mío. Y
con mi casa mis libros y mucho más adelante mi computadora, he ido
pasando todos estos años Case mis hijas tuve una nieta mande a volar
al pirata, y me quede sola con mis perritos y mis libros y mi
tecnología.
Entonces realizó sus sueños.
A ratos algunos otros están
latiendo dentro de mí y crean vacío, pero yo adoro mi Andalucía
sueño. Mi Córdoba, ahora con el Facebook,
puedo hacer que todo el mundo lo admire como yo.
Pero entonces donde queda Costa Rica
y sus años aquí, la quiere le guarda rencor….
Nada de eso este país fue bueno y
la gente también, claro que le quiero y cuando voy fuera hablo
maravillas de él, aquí nacieron mis hijas mi nieta que es lo que
más quiero en el mundo y aquí vuelvo a mis libros y a mis perros,
es mi segunda patria, patria de adopción. Y aquí vivo bien.
Entonces si pudiera se iría o no.
No lo se tendría que dejar
tantas cosas a mi espalda, no sé si tendría valor, pero por otro
lado sería tan maravilloso…. Pero mejor dejarlo acá si alguna vez
llega lo pensare ahora todo está bien. Y es mejor no pensar.
Bueno pues hasta aquí es la
entrevista, otro día profundizaremos más en estos temas, por ahora
muchas gracias.
Antonia Morales Diez
3 de sep.2013
Alumna de Periodismo del Pian
Universidad de Costa Rica
Mi historia
Soy guanacasteco de nacimiento, allá
pasé toda mi niñez, infancia y mi juventud. He sido sumamente pobre
y demasiado sufrido desde niño, no tuve padre solo mamá, que luchó
mucho para mantenernos, no tuvimos un techo digno que pudiéramos
llamarlo casa , era una casita de paja forrada de cartón y madera,
piso de tierra, no teníamos luz eléctrica, nos alumbrábamos con
canfinera para poder nosotros vivir. Mi madre tenía que lavar
ropa ajena para poder llevar alimento a la casa, también hacía
tortillas para vender o cambiarlas por comida.
Fueron años sumamente tristes y
pasados por mucha tristeza donde fuimos creciendo y con dificultades
comenzamos a trabajar en fincas, limpiando las milpas, arrozales,
sembrando frijoles, cortando caña y cogiendo café; no omito
manifestar con mucha pena que era tal la pobreza que nos metíamos a
fincas
privadas a coger frutas o leña para
ayudar a mi mamá.
Ya grandecitos mi hermano y yo
fuimos sacando a mi madre de ese enorme bache y fuimos haciendo una
casita mejor con algunos arreglitos. No teníamos estudio ni tampoco
un oficio, no sabíamos nada, poco a poco aprendí a coser pantalones
pero todo era demasiado barato. En ese tiempo encontré a un amigo
maestro y me llevó a la escuela donde saqué sexto año. Era un
mamulón entre todos los niños, pero pude graduarme.
En casa de un tío pasé cierto tiempo
donde me ayudaron con mucho entusiasmo y con mucha pobreza me vine al
colegio de Nicoya, pasé mucha hambre y sacrificios pero pese a
todos esos problemas pude sacar mi bachiller sin perder ni un año
solo, en bachillerato perdí matemáticas porque me llené de
nervios, me vine de Nicoya a San José a buscar trabajo y prepararme
y el siguiente año lo gané allá en el colegio de Nicoya.
Me volví a venir de Nicoya, ya
bachiller me traje a mi mamá y así buscar trabajo para mantener a
mi mamá y poder seguir estudiando, aquí conseguí trabajo de guarda
en el Consejo Nacional de Producción y en la fábrica de Jugos del
Campo, así pude sacar un curso de contabilidad en la escuela Castro
Carazo por trece años. Cuando ya comenzaba a salir de mi situación
económica, pagamos una casita muy humilde en la León Trece. Nos
encontrábamos bastante contentos, estábamos criando un sobrino que
era como mi hijo. Un día muy de mañana mi mamá salió de la casa a
recoger la pensioncita que le dió asignaciones familiares,
ella salió y no regresó más a casa, para no cansar, diré que un
carro me la mató, el señor del carro se fue huyendo del lugar y
nunca hicimos nada porque ni testigos pudimos conseguir. Perdí
catorce años de servicio, solo llorar, me quería morir, dos años
encerrado en la casa, perdí el trabajo, me hacía mucha falta mi
mamá, me quedé solo con mi sobrino, que era menor de edad, laboraba
también en el Consejo Nacional de Producción en los estancos, pues
un día no llegó a la casa y no podía
dormir, otro día salió en los periódicos que habían sido
asaltados, a él lo amordazaron y al jefe lo balearon en el
estómago y quedó gravemente herido en el hospital, parece que
murió, los maleantes se llevaron cualquier cantidad de cosas. Otro
golpe como para morirme. Pasé mucho tiempo solo, me ha costado mucho
recuperarme, perdí todo el deseo de estudiar,
gracias a Dios y a María Santísima he
podido salir adelante, creí en ese tiempo, que me iba a quedar solo.
Pero gracias a Dios conseguí a mi esposa de nacionalidad
salvadoreña, casi también dejada del tren, nos casamos, civilmente,
me fui con ella a otro lugar a formar el hogar, nos costó demasiado
tener hijos, a pesar de mucho tratamiento, creíamos que era estéril,
gracias a Dios no fue así. Al poco tiempo nació la niña y al año
nació el niño, tengo la pareja, de la cual me siento muy contento
porque son muy especiales, uno tiene 23 años y el otro tiene 20
años, ambos son estudiantes, la mayor está en la Universidad de
Costa Rica, estudia filosofía y teatro y el otro inglés
conversacional, además fue jugador de la selección sub 20 y está
con alto rendimiento del club sport cartaginés. Olvidaba también
manifestar que cuando yo estaba en el colegio, me hice amigo de un
compañero hijo del profesor que tenía carro y andábamos paseando
por todos lados después que salíamos del colegio, en uno de esos
días tuvimos un accidente en la carretera sumamente grave, el amigo
le metió la pata al carro, no lo pudo parar, se estrelló en una
curva, yo quedé a 50 metros totalmente inconsciente. Me trajeron
en avión Lacsa de Nicoya a San José.
Quedé internado por 3 meses, un mes inconsciente, fue fatal para mí
porque todo eso fue en la cabeza, todavía tengo secuelas de eso, se
me olvidan las cosas.
Después de que yo perdí a mi mamá y
pasé tantas vicisitudes que creía no recobrarlas, conseguí trabajo
en Transmesa y después me pasé al Ministerio de Obras Públicas y
Transportes donde laboré catorce años, porque sufrí un accidente
laboral en la columna, quedé inválido de la columna, no me puedo
agachar, me quitaron un disco de la columna, cunado me operaron, y me
han operado cinco veces.
Así concluyo este pequeño relato de
mi vida personal.
Santana Hernández Mayorga
74 años
martes, 17 de septiembre de 2013
Como me ves te verás
¡Como me ves te verás! Este refrán popular peso en mi vida como una sentencia de muerte. Hoy estoy al umbral de “¡te verás!” Peinando canas y coleccionando arrugas. El temor desapareció porque he descubierto que puedo dejar un legado.
Los abuelitos, adultos mayores o ciudadanos de oro como quieran llamarnos
estamos presentes en una sociedad que envejece sin darse cuenta, y aún nos
hallamos aportando conocimiento, experiencias y amor. Y gracias a programas
como los que desarrolla la U.C.R. y otras instituciones “¡Me verás!” es una frase
victoriosa, de vida y esperanza porque somos sobrevivientes y luchadores en un
mundo que se esfuerza por extinguirnos.
¡Como me ves te verás!, caminando lento, soñando y viviendo. Eso depende de ti.
Maureen Hidalgo
martes, 13 de agosto de 2013
POLITICAS SOBRE ENVEJECIMIENTO
Por Lorena Quirós
La población mundial ha mostrado tendencias a envejecer en los últimos años. Desde 1948 los derechos de los mayores se apoyan a nivel internacional en el Declaración Universal de los Derechos Humanos (Resolución 213 (III). Esta declaración cubre varios tipos de derechos: civiles y políticos, derechos sociales, económicos y culturales.
Para lograr su aplicación correcta es importante establecer políticas. En 1978 las Naciones Unidas propusieron la organización de una conferencia sobre envejecimiento. Esta se concretó en la Asamblea Internacional sobre Envejecimiento de Viena en 1982. (Asamblea Internacional sobre envejecimiento (Viena 1982)
Aprobó un plan de Acción Internacional, el cual recomienda medidas en campos como: empleo, seguridad económica, salud, nutrición, vivienda, educación y bienestar social. Considera a las personas mayores como un grupo de población diverso y activo con aptitudes diversas y necesidades especiales.
En el año 2000 la Asamblea General de la ONU convoca a la Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento (España, 2002) Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento (Madrid, España 2002) y su finalidad fue crear una nueva estructura para el envejecimiento y transformarla en políticas específicas. Estuvo centrada en aspectos como: la participación de las personas de edad en la sociedad, representación política e inclusión social, solidaridad entre generaciones, protección contra los malos tratos y la violencia, mayor atención a personas de edad en zonas rurales y pertenecientes a grupos étnicos minoritarios, promoción de planes a lo largo de la vida para mejorar la salud y el bienestar en edades avanzadas.
En esta Conferencia se aprobó el Plan de Acción de Madrid sobre envejecimiento y Declaración Política. Es un programa dirigido a enfrentar el reto del envejecimiento en el siglo XXI. Tiene tres aspectos fundamentales: personas mayores y el desarrollo, fomento de la salud y el bienestar en la vejez.
Producto de esta conferencia se fueron realizando conferencias regionales. Para América Latina la CEPAL ha llevado a cabo: Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento en América Latina y el Caribe: hacia una sociedad para todas las edades y de protección social basada en derechos (Brasilia 2007) El gobierno de Brasil y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) fueron colaboradores.
Tercera Conferencia Regional Intergubernamental sobre el Envejecimiento en América Latina y el Caribe (San José, C.R. 2012)
Estas Conferencias se realizan, llegan a conclusiones y logran algunas medidas. Sin embargo los alcances no se sienten en la población, ni se tiene conocimiento de las mismas.
En Costa Rica gracias a las acciones de CONAPAM y el PIAM se tienen algunas posibilidades de por lo menos conocer asuntos relacionados con estas reuniones. Lo importante es darlas a conocer a todos los adultos mayores, estar atentos a las políticas que se acuerdan y no se implementan. Sobre todo estar alerta con los derechos y deberes de las personas adultas mayores.
Bibliografía consultada:
Alonso Pérez, M, Martínez Gallego, E.M., Reguero Celada, J. ed. Protección jurídica de los mayores.
Madrid: La Ley-Actualidad, 2004.
Envejecimiento. http://www.un.org/es/globalissues/ageing/ (Consultado junio 2013)
Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, Madrid, 8 al 12 de abril de 2002. http://
www.un.org/es/development/devagenda/ageing.shtml (Consultado junio 2013)
Leyenda
(Leyendas de mucho miedo…….)
Córdoba mi ciudad, con muchos
siglos y cada uno dejo su impronta, sus costumbres, monumentos,
palacios y simples casas, llenas de misterios y leyendas de brujas
espantos y reyes moros con sus tesoros escondidos.
Cuando yo era pequeña viví en una
de esas casas. Esta casa palacio, muy vieja había pertenecido a un
obispo y sobre los muros tenía un crucifijo de piedra que le dio
el nombre de Casa del Crucifijo y con el tiempo también a la
callejuela de piedras y lozas donde se encontraba (quiero aclarar que
no era la única, enfrente había otra, La Casa del Escudo) pero
bueno a mí la que, me interesa contarles es la leyenda, bueno una
de las leyendas, pues contarlas todas darían para un libro bien
grande. Así que resumiendo, les voy a contar una de esas misteriosas
historias de la casa que era nuestra, desde mi bisabuelo y que
cuando nosotros la vendimos aun estuvo muchos años vacía
derrumbándose de a poquitos, hasta que solo quedo la fachada con su
puerta doble de madera pesada, y su llamador de argolla de hierro, y
por supuesto su crucifijo de piedra.
Cuando era pequeña sin televisión,
solo leer y oír radio era la diversión de que disponíamos en casa
.bueno pero ahí estaba mi papa, que había heredado de mi abuelo
todos los cuentos de la casa del crucifijo, y si me apuran de todas
las de esta ciudad. Por la noche cuando ya estábamos en la cama o
a punto de irnos, mi papa empezaba a relatarnos a mi hermana y a mí,
las leyendas, sobre todo lo que el abuelo había vivido en carne
propia.
Yo no conocí a mi abuelo pero era
un señor muy pintoresco, era militar y estuvo casi toda su juventud,
a caballo entre Córdoba y Granada, con lo cual a parte de las
leyendas heredamos un gran amor a Granada y por supuesto a sus
leyendas.
Pero volvamos a Córdoba y por
supuesto a la Casa del Crucifijo, a la que fue mi hogar hasta los 16
años.
En estas casa por supuesto había un
martinico (un martinico es un duendecillo travieso, y bastante
bipolar, porque a veces era bueno a veces malo), esto en Córdoba,
es muy normal, toda casa antigua tenia uno, sino no, no había
misterio ni que contar por la noche. Bueno el nuestro, mejor el del
abuelo, era travieso si se le hablaba con cariño, era bueno pero si
le reñían por coger o romper algo, era peligroso. Por eso, según
mi papa, el abuelo siempre le pedía las cosas que el tal martinico
escondía, de la manera más cariñosa, la formula según eso era:
-Martinico, precioso, bonito por tu
gran sabiduría, encuéntrame lo que perdí….-
Y claro solía a veces, solo a veces
devolver lo que escondió, si no, podían pasar meses y no
devolverlo, nunca si eran objetos de oro, eso según mi abuelo,
jamás lo devolvía.
El caso es que una noche, estando
solo el abuelo se le materializo el martinico, como un enanillo
saltarín y ruidoso, y mi abuelo en vez de asustarse (eso era lo peor
que se podía hacer demostrar miedo) Le saludo con cariño y le
pregunto con amabilidad, que se le ofrecía. El martinico le
respondió que estaba aburrido y que simplemente se iba a otra casa,
Pero como él había sido tan amable le iba a premiar, le conto que
hace muchos años allí vivió un judío que tenía muchos tesoros y
muy escondidos, pero sus hijos codiciosos se los quisieron robar,
como se dio cuenta lo mataron y lo tiraron al pozo (Por cierto ese
pozo existía, allí estaba, y mirábamos el fondo mi hermana y yo
con un espejo, siempre sin miedo nos gustaban esas historia, pero
pareciera que no las creíamos, porque nunca sentimos miedo) ni de la
casa ni del pozo y mucho menos del martinico.) Entonces los malvados
hijos se quisieron llevar el baúl con el gran tesoro. Pero allí
estaba nuestro martinico, que ya no sabemos si fue un rasgo de
justicia o simplemente que pensó que el tesoro debía ser para él ,
me inclino por esto último conociendo lo que se cuenta de este
amante del oro que era este duendecillo. Se puso las ropas del
judío y se les presento acusándolos, el susto fue tal que uno se
arrojo por la ventana y se mato y el otro de una vez ¡zas¡ por las
escaleras….. yo aquí lo dudo, porque las escaleras daban una
vuelta y era un primer piso, era casi imposible, ( y lo digo con
conocimiento de causa, porque yo me caí por ella en dos ocasiones y
nada me paso) en cuanto a la ventana, esa no doy fe, pero es más
probable pues las lozas eran, no, son que allí siguen, de piedra y
la callejuela de piedrecita de rio picuda. Así que ese si pudo morir
es el caso que los vecinos acudieron a los gritos y descubrieron todo
el crimen, rescataron el cuerpo del judío, y revisaron la casa,
pero del baúl nunca apareció ni vieron señales Así que después
de eso fueron muchos los que trataron de meterse en la casa a
buscarlo, pero siempre con resultado de escalera o ventana, a gusto
de cada cual.
El martinico le dijo que el baúl
seria para el si una noche a la luz de la luna, con una vela vendita
le daba tres vueltas al pozo recitando unas palabras en un idioma que
mi abuelo no entendía, entonces tendría la señal de donde estaba
escondido el baúl. El martinico, se fue y el abuelo, se quedo
pensando que aunque la curiosidad era mucha, la desconfianza y el
miedo también, es muy difícil creer a un martinico, podía ser una
trampa.
Pero no tuvo mucho que pensar, pues
esa misma noche le llego una orden de traslado para Granada, tuvo
que marchar, Cuando volvió tres o cuatro años después, ya no
recordaba las palabras y que se sepa no volvió a ver a nuestro
pariente añadido el martinico.
Mi padre lo contaba muy serio y
contaba un montón, de historia de su padre, todas de lo más
interesantes. Lo que pasa es que ahora, cuando me acuerdo y veo que
yo también me invente, cuentos para mis hijas. Si aquello seria
leyendas, cuentos del abuelo o simplemente historias de mi papa ara
nosotras-
Antonia Morales Diez (estudiante del
taller de Periodismo y Comunicación del PIAM)
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